La inversión en regadío, clave para convertir a América Latina y el Caribe en la próxima despensa global

270
0

Sobre la Entidad

BID
BID
Organización financiera internacional con el propósito de financiar proyectos viables de desarrollo económico, social e institucional y promover la integración comercial regional en el área de América Latina y el Caribe.
270
  • En los próximos decenios, el crecimiento demográfico y los dramáticos cambios en la dieta ejercerán una mayor presión sobre los sistemas agrícolas a nivel mundial.

La región de América Latina y el Caribe puede ayudar a alimentar a una población mundial de nueve mil millones de personas en 2050 siempre y cuando se implementen acciones de política clave que busquen reforzar la productividad agrícola, según un nuevo informe publicado hoy por el Global Harverst Initiative (GHI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Basado en los conocimientos y la experiencia de más de 30 socios de los sectores público y privado, La próxima despensa global: cómo América Latina puede alimentar al mundo señala los retos, recomendaciones y puntos de acción dirigidos a los hacedores de políticas públicas, la comunidad de donantes, los agricultores, la agroindustria y la sociedad civil.

En los próximos decenios, el crecimiento demográfico y los dramáticos cambios en la dieta ejercerán una mayor presión sobre los sistemas agrícolas a nivel mundial. “La próxima despensa global” describe el papel de América Latina y el Caribe (ALC) a la hora de abordar este desafío, y la oportunidad de incrementar el desarrollo, reducir la pobreza y apoyar el progreso social en toda la región.

"América Latina tiene un gran potencial para ayudar a satisfacer, de manera sostenible y productiva, la creciente demanda de alimentos, pastos, fibras y combustible de nuestro planeta. Al poner en marcha una agenda comprehensiva de políticas favorables a la agricultura, América Latina puede atraer las inversiones e innovaciones necesarias para convertirse en la despensa global del siglo 21 ", dijo la Dra. Margaret M. Zeigler, Directora Ejecutiva del Global Harvest Initiative.

La región de ALC contribuye cerca del 11 por ciento del valor de la producción mundial de alimentos y cuenta con aproximadamente el 24 por ciento de la tierra cultivable del mundo. Asimismo, la región cuenta con un estimado del 28 por ciento de la tierra del mundo que se identifica por tener un potencial medio-alto para la expansión sostenible de la superficie cultivada y el 36 por ciento de la tierra está en promedio a unas seis horas de mercados locales.

"Ya establecida como la región exportadora neta de alimentos más grande del mundo, ALC ha alcanzado sólo una fracción de su potencial para aumentar la producción agrícola tanto para el consumo regional como para la exportación mundial", afirma Ginya Truitt Nakata, Especialista Senior de Operaciones de BID. "Los próximos 10 a 20 años ofrecen una oportunidad crítica para avanzar en nuevas formas de agricultura productiva y sostenible con el medio ambiente en la región."

Las áreas clave para las políticas de acción y la inversión donde los sectores público y privado pueden y deben continuar avanzando de la mano son:

  • Ciencia agrícola, investigación, y desarrollo
  • Mayor conocimiento y servicios de extensión agrícola para los productores
  • Infraestructura de transporte y logística
  • Irrigación, administración de recursos hídricos y tecnología de mecanización
  • Comercio regional y global
  • Acceso a servicios financieros para los productores: administración del riesgo y disponibilidad de líneas de crédito
  • Cooperativas y asociaciones de productores
  • Reducción de las pérdidas post cosecha 

Apoyar el riego, el manejo de los recursos hídricos y la tecnología para la mecanización 

El agua es un asunto clave para la agricultura de ALC. Pese a que el riego es un importante determinante de la productividad agrícola y la estabilidad de los rendimientos, solo aproximadamente el 15 por ciento de la tierra cultivable de la región cuenta con instalaciones de riego. 

En un momento en que un número cada vez mayor de países en todo el mundo padecen escasez de agua a un nivel alarmante, la región de ALC cuenta con un superávit de recursos hídricos renovables que favorecerá su producción agrícola en los próximos años. Sin embargo, estos recursos deben usarse de la forma más eficiente y sostenible posible, lo cual requiere de continua investigación y adaptación, especialmente en vista de la variabilidad de los patrones climáticos.

En consecuencia, es importante considerar el riego no solo en términos de la conducción y el suministro de agua a las tierras de cultivo, sino también como una forma de administrar los recursos hídricos para incrementar al máximo los beneficios de una mayor producción alimentaria (“más producto por gota”) en las comunidades agrícolas y, al mismo tiempo, asegurar que no se haga uso excesivo de estos recursos, pues esto causaría daños al medio ambiente y la privación del agua en las comunidades aledañas. 

Comentarios