El Ayuntamiento de Toledo ha anunciado la contratación del servicio de depuración de aguas residuales. Se trata de un paso crucial para reducir los vertidos al río Tajo, motivo por el cual el municipio ha recibido numerosas sanciones por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo. El compromiso del actual gobierno local y del alcalde de Toledo se centra en la eliminación de vertidos, y están trabajando activamente para cumplir con este objetivo.
El portavoz municipal, Juan José Alcalde, informó sobre las decisiones adoptadas en la última Junta de Gobierno Local, entre las que se destaca la clasificación de ofertas para la licitación del servicio de depuración de aguas residuales de Toledo y las inversiones asociadas. La Sociedad de Fomento Agrícola Castellonense S.A. (FACSA), presentó la oferta más ventajosa, con un contrato valorado en 54.972.646,60 euros y una duración de 120 meses.
Con esta nueva contrata, se busca eliminar el mayor foco de contaminación en el río Tajo, una prioridad para el Ayuntamiento que ha llevado a la implementación del Plan de Vertidos Cero. Hasta la fecha, se han eliminado tres puntos contaminantes y se prevé la eliminación de uno más con esta obra. "No podemos exigir a otros que no contaminen cuando el Ayuntamiento conoce que hay vertidos ilegales y eso es lo que estamos haciendo, ser parte de la solución de un problema dentro de nuestras competencias", afirmó el portavoz.
Adicionalmente, en el área de Presidencia, Transparencia y Buen Gobierno, se han aprobado dos obras hidráulicas. La primera es la mejora de las instalaciones de los depósitos reguladores de agua bruta de Argés, con una inversión de 147.957,41 euros. La segunda es la reparación del muro de protección en la coronación de la presa de Guajaraz, con un presupuesto de 51.415,97 euros.
Por otra parte, según informa Europa Press, el concejal de Izquierda Unida-Podemos en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, ha criticado que el equipo de Gobierno prefiere hacer contratos para la gestión de servicios públicos a la baja antes que primar la calidad de los servicios prestados. En nota de prensa de IU-Podemos, el concejal ha señalado que la oferta de Facsa presenta en la parte técnica casi 8 puntos menos que Aqualia, con una valoración de ‘excelente’ en todos los apartados relativos al aspecto técnico.
Txema Fernández apunta que Facsa ha quedado por detrás de Aqualia en materias como el mantenimiento de las depuradoras, la gestión medioambiental de las mismas, la organización y explotación del servicio o el calendario de la ejecución de las obras que tendrán que hacerse en ellas, que en el pliego se tasaba en 4 millones de euros.
El Grupo Municipal de Izquierda Unida insta al Gobierno local a que "cambie el rumbo de forma drástica de la adjudicación de contratos que gestionan servicios públicos y no permita que los ejecute la empresa que ha presentado la oferta más barata, sobre todo tratándose de asuntos tan importantes como la depuración de la aguas residuales de la ciudad".