Situada en la región más austral de América del Sur, la Patagonia alberga el mayor sistema glacial del hemisferio sur fuera de la Antártida. Sus tres principales campos de hielo —el Norte (NPI), el Sur (SPI) y la Cordillera Darwin (CDI)— contienen aproximadamente 4.772 gigatoneladas de hielo, que si se fundieran por completo elevarían el nivel del mar global en unos 13 milímetros. Aunque estos glaciares representan solo el 3% del volumen de hielo no polar del planeta, han contribuido desproporcionadamente al aumento del nivel del mar, siendo responsables del 10% del incremento entre 2002 y 2016.
El estudio liderado por Brice Noël y un equipo internacional de investigadores y publicado en Nature Communications, reconstruye la evolución del balance de masa superficial (SMB) de los glaciares patagónicos entre 1940 y 2023 mediante modelos climáticos regionales de última generación (MAR y RACMO), ajustados con una resolución espacial de hasta 500 metros. El balance SMB mide la diferencia entre la acumulación por precipitaciones y la pérdida de masa por escorrentía y sublimación.
Los resultados son contundentes: desde 1940, los glaciares han perdido 1.350 ± 499 gigatoneladas de hielo, equivalentes a un aumento del nivel del mar de 3,7 ± 1,2 milímetros. La pérdida ha sido continua, con un marcado descenso en las últimas dos décadas, coincidiendo con un aumento de las temperaturas atmosféricas y un incremento sostenido del deshielo superficial.
Cambio climático y patrones atmosféricos: el verdadero motor del deshielo
Contrario a lo que se pensaba anteriormente, el estudio demuestra que no es una disminución de la precipitación la principal responsable del colapso glaciar, sino un aumento significativo del deshielo superficial, el cual se ha incrementado en 0,47 Gt por año desde 1940. Este fenómeno está estrechamente vinculado con un aumento sostenido de la temperatura del aire cercano a la superficie, de unos 0,10 °C por década.

Promedio a largo plazo de (a) la precipitación total, (b) la escorrentía superficial y (c) el balance de masa superficial (SMB) según lo modelado por MAR, con una reducción estadística de escala a 500 m, para el período 1940–2023.d–f Igual que a–c, pero para las tendencias a largo plazo (1940–2023)./Noël, B., Lhermitte, S., Wouters, B. et al. Poleward shift of subtropical highs drives Patagonian glacier mass loss. Nat Commun 16, 3795 (2025). https://doi.org/10.1038/s41467-025-58974-1
Este calentamiento, según el estudio, no es un simple reflejo del calentamiento global, sino el resultado de una reconfiguración a gran escala de la atmósfera: la migración hacia el sur de los anticiclones subtropicales del Pacífico Sur. Este cambio ha traído consigo masas de aire cálido desde el noroeste, intensificando el derretimiento en la región andina patagónica.
La dinámica del deshielo: más allá de la temperatura
Los investigadores identifican tres procesos clave que refuerzan la escorrentía: la expansión de las zonas de ablación (zonas donde se pierde hielo), el aumento de la proporción de lluvia frente a nieve y la pérdida progresiva de la capacidad del firn (nieve compacta) para retener el agua de deshielo. Estos factores actúan en sinergia, facilitando que el agua fluya más rápidamente hacia los océanos y reduciendo la capacidad de los glaciares para "almacenar" temporalmente el agua en forma de hielo.
El trabajo contradice estudios anteriores que atribuían la variabilidad del SMB principalmente a la precipitación. Gracias a una modelización más precisa y detallada, y al uso de registros satelitales (como GRACE y GRACE-FO), este nuevo estudio consigue una correlación casi perfecta entre sus simulaciones y las observaciones, lo que refuerza su fiabilidad.
Las proyecciones son inquietantes. Si se mantiene el ritmo actual de pérdida de masa (alrededor de 24 gigatoneladas por año), los glaciares patagónicos podrían desaparecer en los próximos 220 años. Bajo escenarios de cambio climático moderado (RCP2.6) o extremo (RCP8.5), se estima una pérdida adicional de entre el 22% y el 27% del volumen de hielo para 2050, lo que elevaría aún más el nivel del mar.