En Dinamarca, el consumo doméstico de agua ha descendido en los últimos años, hasta la media actual de 104 litros por persona y día, informa The Mayor. Para ponerlo en perspectiva, el consumo medio en Europa es de 128 litros al día, según datos de EurEau.
¿Cómo han logrado los daneses reducir el volumen de agua que consumen? Parece que la estrategia consta de dos partes, y el objetivo es cambiar el modo de pensar.
En primer lugar, los precios del agua en Dinamarca son bastante altos: 63 coronas (más de 8 euros) por metro cúbico. Debido a ese precio tan alto, los ciudadanos utilizan el agua de forma más responsable. Por otra parte, gracias a ello las autoridades danesas han recaudado dinero para invertir en un sistema de tratamiento de aguas excelente, con lo que el país puede presumir de uno de los mejores abastecimientos de agua de Europa. El agua del grifo en Dinamarca es probablemente mejor y más saludable que el agua embotellada.
Sin embargo, el precio por si mismo no garantiza un consumo responsable de agua, y de hecho en otro país nórdico, Noruega, con el segundo precio más alto de Europa, algo menos de 6 euros por metro cúbico, el consumo medio a nivel nacional es uno de los más altos del continente, 200 litros por persona y día según datos de EurEau. Entonces, ¿qué otros factores entran en juego?
El otro factor fundamental es el planteamiento del país en cuanto a sostenibilidad y cambio climático. Dinamarca es un líder mundial en la lucha contra el cambio climático. Su gobierno se ha comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 70 % para el 2030. E incluso ha nombrado un “Embajador del Clima” para promover la ambiciosa agenda ambiental del país a nivel internacional.
Gracias a esta mentalidad respetuosa con del medio ambiente y el alto coste del agua, los daneses han reducido su consumo de agua. Quizás los demás podamos aprender de ello.