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La COVID-19 amenaza los campos de refugiados donde el agua es un bien escaso

  • COVID-19 amenaza campos refugiados donde agua es bien escaso

Mientras la expansión del coronavirus avanza en el mundo, millones de personas en campos de refugiados se preparan para la llegada de la pandemia, informa Circle of Blue.

Los campamentos que albergan personas desplazadas están entre los menos equipados para enfrentarse al coronavirus, ya que las condiciones de hacinamiento hacen imposible el distanciamiento social, escasea el agua y el jabón, y la atención médica es mínima.

El primer caso de COVID-19 en la isla griega de Lesbos se confirmó a principios de marzo, lo que ha hecho temer un posible brote de coronavirus en el campo de refugiados de Moria, donde 20.000 personas viven en condiciones precarias. En algunas zonas solo hay un grifo para abastecer a 1.300 personas. Además, algunos refugiados ya padecen problemas de salud, inclusive problemas respiratorios. The Guardian habló con Hana Pospisilova, médico especialista que realiza trabajo voluntario en Lesbos: “Si lees sobre la gripe española [de 1918], se comenzó a propagar de esta forma, en condiciones de hacinamiento donde la gente contrajo una infección viral y posteriormente una infección bacteriana que les causó la muerte”.

Este panorama desolador es solo una gota en un vaso: se calcula que 70 millones de personas desplazadas viven en campos de refugiados en todo el mundo.

Otro motivo de vulnerabilidad es la falta de información, aunque los organismos de ayuda humanitaria trabajan para difundir recomendaciones para prevenir el contagio. Sin embargo, no es fácil hacer llegar los mensajes a algunas poblaciones y los rumores son muchos. En el Bazar de Cox, en Bangladés, con casi 900.000 refugiados rohinyá que huyeron de Birmania, las personas entrevistadas por VOA en general conocían la importancia de lavarse las manos pero aparte de eso no estaban bien informados.

El Ministerio de Gestión de Emergencias de Ruanda colabora con organizaciones humanitarias para solucionar la falta de medios y de información en los campos de refugiados. Aunque se están tomando medidas proactivas, en ese país y en otros, las condiciones de vida en los campos, y el hecho de que muchos se ubican en países con sistemas sanitarios precarios, puede abocar al desastre. Si los países ricos tienen dificultades para hacer frente a la pandemia, en los campos de refugiados las consecuencias pueden ser devastadoras.

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