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Día Mundial del Suelo 2023: El suelo y el agua: fuente de vida

En plena COP28, hoy también se celebra el Día Mundial del Suelo. Celebrado anualmente el 5 de diciembre, tiene como objetivo concienciar sobre la importancia de un suelo sano y la gestión sostenible de los recursos edáficos.

Este día es promovido, principalmente, por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) y lo hace desde 2014, después de que la Conferencia de la FAO respaldara por unanimidad el Día Mundial del Suelo en junio de 2013 y solicitara su adopción oficial en la 68ª Asamblea General de la ONU. A lo que la Asamblea General de la ONU respondió eligiendo el 5 de diciembre de 2014 como el primer Día Mundial del Suelo oficial.

El suelo y el agua: fuente de vida

El tema de este año es: "El suelo y el agua: fuente de vida". Se centra en concienciar sobre el vínculo fundamental entre el suelo y el agua para unos sistemas agroalimentarios sostenibles y resistentes. La FAO explica que la supervivencia de nuestro planeta depende de la conexión crucial entre el suelo y el agua, ya que más del 95% de nuestros alimentos proceden de estos recursos vitales. El suelo y el agua constituyen la base de nuestros sistemas agrícolas. Pero ¿qué es exactamente el suelo? En un informe de 2015, la FAO lo definió como: "el suelo es la capa superior de la corteza terrestre transformada por la meteorización y los procesos físico-químicos y biológicos".

El suelo y el agua constituyen la base de nuestros sistemas agrícolas

Al igual que el agua, el suelo suele considerarse un recurso inagotable y a menudo se sobreexplota. Esto conduce a la erosión del suelo, que tiene graves consecuencias, como la alteración del equilibrio natural, la reducción de la infiltración de agua y de su disponibilidad para todas las formas de vida, y el riesgo para la sostenibilidad de las generaciones futuras. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación: «Del suelo de la Tierra, el 33% ya está degradado y más del 90% podría degradarse de aquí a 2050». Además, un total de 75.000 millones de toneladas de suelo fértil se eliminan cada año del paisaje edáfico mundial a causa de la erosión. Como resultado, los preciosos recursos del suelo, que deberían preservarse para las generaciones futuras, se reducen continuamente.

El cambio climático también está desempeñando su papel al degradar aún más nuestros suelos y ejercer una presión excesiva sobre nuestros ya agotados recursos hídricos. En relación con el agua, este fenómeno está empeorando tanto la escasez de agua como los peligros relacionados con ella, como las inundaciones y las sequías, al alterar los regímenes de precipitaciones y todo el ciclo del agua debido al aumento de las temperaturas. Según investigaciones recientes, el cambio climático está afectando más directamente a la erosión del suelo a través de los cambios en las precipitaciones extremas.  

  • Un suelo sano desempeña un papel crucial como filtro natural, purificando y almacenando el agua a medida que se infiltra en el suelo (FAO)
  • El 95% de nuestros alimentos proviene del suelo gracias al poder del agua (FAO)

Necesidad de una gestión integrada

El Día Mundial del Suelo 2023 hace un llamamiento a la gestión integrada del suelo y el agua como recursos interconectados y a la aplicación de prácticas sostenibles de gestión del suelo.

  • La salud del suelo y la calidad y disponibilidad del agua están interconectadas.
  • La aplicación de prácticas sostenibles de gestión del suelo mejora la disponibilidad de agua para la agricultura. Los suelos sanos, enriquecidos con materia orgánica, desempeñan un papel crucial en la regulación de la retención y disponibilidad de agua.
  • El uso eficiente del agua de calidad, el fomento del uso sostenible de fertilizantes y pesticidas, el empleo de métodos de riego adecuados, la mejora de los sistemas de drenaje, el control del bombeo y la vigilancia de los niveles de salinidad del suelo y de las aguas subterráneas son esenciales para mantener unas prácticas agrícolas sostenibles.
  • La gestión sostenible del suelo es clave para mejorar la productividad del agua en los sistemas de regadío.

La gestión sostenible del suelo es clave para mejorar la productividad del agua en los sistemas de regadío

También advierte de las consecuencias de una gestión inadecuada del suelo y del agua que afecta no sólo a la erosión del suelo, sino también a la biodiversidad del suelo, a la fertilidad del suelo y a la calidad y cantidad del agua.

  • La escasez de agua conduce a la pérdida de biodiversidad del suelo, mientras que la lixiviación y la eutrofización derivadas de las prácticas agrícolas provocan la pérdida de biodiversidad en las masas de agua.
  • La mala gestión de pesticidas y fertilizantes no sólo amenaza la calidad del suelo y del agua, sino que también plantea riesgos importantes para la salud humana y los ecosistemas.
  • Las malas prácticas de riego y drenaje son algunas de las principales causas de la salinización del suelo.
  • La subida del nivel del mar contribuye a la pérdida de tierras, aumentando el riesgo de salinización y sodificación del suelo, lo que puede repercutir negativamente en la productividad agrícola.
  • Los suelos sanos actúan como sumideros de carbono, contribuyendo a la adaptación al cambio climático y a la mitigación de sus efectos (FAO)
  • Las malas prácticas de riego y drenaje son algunas de las principales causas de la salinización del suelo (FAO)

Conservación del suelo y el agua

La FAO también destaca el papel central que desempeña la conservación del suelo y el agua en la mitigación y adaptación al cambio climático. Las prácticas eficaces de conservación, como la labranza mínima, la rotación de cultivos, la adición de materia orgánica y los cultivos de cobertura, mejoran la salud del suelo, reducen la erosión y la contaminación, y mejoran la infiltración y el almacenamiento del agua. Al aumentar la capacidad del suelo para absorber y almacenar agua, estas medidas ayudan a mitigar los efectos de fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones, sequías y tormentas de arena y polvo. Además, los suelos bien gestionados actúan como sumideros naturales de carbono al secuestrar carbono de la atmósfera. Integrar la conservación del suelo y el agua en las prácticas de gestión sostenible de la tierra es esencial para aumentar la resiliencia ante un clima cambiante y fomentar un futuro más sostenible desde el punto de vista medioambiental.

El Día Mundial del Suelo sirve de plataforma mundial que no sólo celebra la importancia del suelo, sino que también capacita e implica a ciudadanos, gobiernos, organizaciones y empresas de todo el mundo para mejorar la salud del suelo. Este año, el tema "El suelo y el agua: fuente de vida" subraya el hecho vital de que el agua y el suelo están interconectados y constituyen la base de nuestros sistemas agrícolas. Para mejorar la disponibilidad de agua para la agricultura es necesario implantar en todo el mundo prácticas sostenibles para el suelo. Sólo entonces podremos empezar a mejorar los medios de subsistencia y la salud de las personas y los ecosistemas.