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Encuentros CONAMA: ¿Cómo le damos más valor al agua?

¿Cómo le damos más valor al agua?

El Congreso Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) tendrá lugar del 19 al 22 de abril de 2021. Si bien esta edición debía celebrarse en noviembre de 2020, la pandemia provocada por la COVID-19 obligó a posponer su celebración. Sin embargo, desde la Fundación CONAMA no han querido dejar al sector ambiental si su evento estrella, y es por ello que del 23 al 26 de noviembre han celebrado los Encuentros CONAMA.

Ocho debates grabados en un plató de televisión y en los que han participado más de setenta expertos, visibilizan el relevante trabajo que está realizando el sector ambiental y sitúan la recuperación en clave ambiental. Hoy jueves 26, dedicado a la Salud y el Agua, se ha celebrado el debate “¿Cómo le damos valor al agua?” con la participación de: Víctor Arqued, subdirector General de Planificación Hidrológica del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; Rafael Seiz, técnico de Políticas del Programa de Agua de WWF España; Belén Benito, directora de Operaciones del Canal de Isabel II; Gonzalo Delacámara, director del Departamento de Economía del Agua en IMDEA Agua; y Alejandro Maceira, director de iAgua.

Planificación y cambio climárico

En primer lugar, Víctor Arqued, ha situado el debate en el Tercer Ciclo de Planificación Hidrológica, donde la orientación del país no es la misma respecto a los anteriores ciclos: “Tenemos un compromiso e ilusión personal de las personas que trabajan en ello de poder dar un salto cualitativo en el cumplimiento”. Así, se pretende que los planes lleguen mucho más al público, además de enlazar con los problemas transversales de las cuencas. En este sentido, Arqued ha señalado que se ha ganado intensidad en la adaptación al cambio climático y su efecto sobre los recursos hídricos. Para lograr los objetivos planteados, recibir la inversión del fondo de recuperación y resiliencia va a permitir en los próximos tres años aportar recursos adicionales a los previstas para acometer las medidas necesarias.

Por su parte, Gonzalo Delacámara ha señalado que la relación del ciudadano con el agua es muy fugaz en la mayor parte de los casos. Y, es que, “los ciudadanos tienden a tener la percepción de que el agua viene del grifo y se va por el retrete, cuando en realidad el agua viene del medio y regresa al medio”. “Tendemos a ofrecer una visión distorsionada de lo que es la gestión del agua, por importante que esta sea”. Así, señala que debemos hacer un ejercicio de reflexión a la hora de comunicar esto al ciudadano, por ejemplo, garantizar la seguridad hídrica dentro del contexto del cambio climático: “Si no somos capaces de entender que el desafío del agua está en gran media en vincular el agua con otro tipo de objetivos social y económico, no vamos a ser capaces de llegar a ningún lado”.  

Rafael Seiz ha apuntado que se trata de una cuestión de seguridad hídrica. Y, es que en muchas zonas de Europa damos por seguro que vamos a disponer del agua en cantidad y calidad suficiente, pero esto no ocurre en todos los países del mundo, ni de manera gratuita: “Es importante reconectar a las personas con la realidad física, química y socioeconómica, que es disponer de los ecosistemas acuáticos para nuestro desarrollo”.

Por su parte, Alejandro Maceira ha señalado que, en materia de comunicación “desde el ámbito del agua urbana se ha hecho un gran esfuerzo de comunicación que se refleja en que las ciudades españolas sean referencia en el ahorro de agua”, a diferencia de otros sectores. En este sentido, considera que se debe hacer un esfuerzo en poner al agua en el centro de la comunicación sobre el cambio climático: “El agua debe estar en el centro de la adaptación y la mitigación del cambio climático. Hay que hacer un esfuerzo por reflejarlo en las políticas y la comunicación sobre este fenómeno”.

Finalmente, Belén Benito ha apuntado que cada uno en su ámbito sí puede hacer algo para ahorrar agua y que desde Canal de Isabell II se trabaja con esfuerzo en la adaptación al cambio climático (búsqueda de nuevas fuentes, aguas regeneradas), además de la renovación de las redes y la detección de fugas: “Cada gota cuenta y esa es una realidad. Esto significa que nuestras redes deben ser lo más eficientes posibles”. Dentro de este punto, es necesario tanto utilizar nuevas tecnologías, como encontrar nuevas fuentes para hacer frente a los retos.

Además de la comunicación y la percepción de la sociedad frente a la relación del cambio climático y el agua, la mesa ha abordado los fenómenos extremos, donde Víctor Arqued ha señalado que la gestión del agua no solo tiene que ver con la gestión de eventos críticos, si no con la capacidad de anticiparnos. Apoyando este argumento, Gonzalo Delacámara ha querido matizar que “tenemos que ser capaces de pasar de una política reactiva a una preventiva y proactiva que nos permita gestionar el riesgo y la incertidumbre”, un punto en el que, según Rafa Seiz, los caudales ecológicos juegan un papel clave: “Son un elemento fundamental para que los ecosistemas hídricos funcionen como deben, siendo fundamentales para preparar a los ecosistemas ante los efectos del cambio climático”.

Agua y agricultura

En cuanto a los retos en el uso eficiente del agua, la agricultura, por ser el sector que mayor uso hace del recurso, es crucial en ello, teniendo que ser “mucho más ambiciosa climática y ambientalmente sin perder de vista la seguridad alimentaria y la rentabilidad de las explotaciones”, ha señalado Joaquín Rodríguez Chaparro, vocal asesor de la Secretaría General de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en una intervención en la que ha explicado cómo el Plan Estratégico de España para la PAC va a acompañar al agricultor hacia una mayor ambición climática y ambiental de la agricultura en el marco del Pacto Verde. En este sentido, Alejandro Maceira ha señalado que “a veces se criminaliza al regante como culpable de muchos males, cuando el regante es el primer interesado en usar cuanta menos agua, mejor”. Sin embargo, también ha hecho hincapié en que los impactos ambientales también son altísimos, pudiendo ser abordados haciendo uso de la legislación: “Hay herramientas legislativas suficientes para abordar los impactos ambientales del regadío. El problema es que muchas leyes (por falta de coordinación entre administraciones, falta de inversión, etc.), no se cumplen”.

Alejandro Maceira: “A veces se criminaliza al regante como culpable de muchos males, cuando el regante es el primer interesado en usar cuanta menos agua, mejor”

Agua y ciudad

Otro tema que se ha abordado en la mesa es el agua en la ciudad, que Enrique Hernández, director general de la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana (AGA), ha introducido en un vídeo. Ya antes de la pandemia, el sector del agua urbana reivindicaba la necesidad de mayores inversiones en las infraestructuras, y ahora, en plena crisis sanitaria, no solo este hecho se hace más fuerte, sino que además el sector del agua urbana puede ser un vector de recuperación económica importante del país. “Hay un gran reto en la aplicación del plan de renovación y rehabilitación de infraestructuras de 140.000 M€”, ha señalado, lo que pone de relevancia al sector industrial del agua y su preparación. Ante esta cuestión, Víctor Arqued ha señalado que el Plan DSEAR explora las razones por las que no somos más eficaces en responder a los requerimientos en materia de aguas. Por su parte, Belén Benito, ha señalado que “la actividad del agua es intensiva en infraestructuras. Se necesita muchísimo dinero”. Pero también deben mantenerse de una manera sostenible. Para ello, señala la necesidad de hacer una gestión mucho más integrada, teniendo en cuenta también el binomio agua-energía.

Rafa Seiz ha señalado para dar respuesta a los incumplimientos en materia hídrica, la innovación no debe ser solo poner nuevas infraestructuras o tecnologías a disposición, sino poner nuevos modelos gobernanza que permitan utilizar estas infraestructuras mejor de lo que se ha hecho hasta ahora. “Es importante que desde las administraciones se apueste por un principio precautorio”, que lo que nos dice estar preparados para lo que nos venga en el futuro. “El valor de la innovación está en las estrategias integradas”, ha sentenciado.

Economía circular e innovación

En relación a la implementación de la economía circular en las ciudades, Elena Calcerrada, responsable Área de innovación YWP, aseguró que “hay soluciones que hacen que nuestras ciudades tengan esa visión de economía circular”, sin embargo, el por qué no se implementan habitualmente es motivo de debate: “¿Por qué no se implementan esas técnicas a gran escala? ¿Es porque es necesario invertir en divulgación, o es porque si una tecnología no está incluida en normativa y no se obliga el cumplimiento no se lleva a cabo?”.

Abriendo el debate en torno a esa vicisitud, Gonzalo Delacámara ha explicado en qué consiste la economía circular y opina que “los desafíos no están en el Gobierno, sino en la gobernanza, todos los ciudadanos tenemos una corresponsabilidad”. Ha asegurado, además, que “mientras no seamos capaces de alinear los intereses legítimos de todos los usuarios del agua con los objetivos de la sociedad en su conjunto, siempre estaremos en el mismo circulo vicioso”.

Y precisamente hablando de esos intereses colectivos, Alejandro Maceira ha destacado la labor de los gestores y profesionales del sector del agua en estos meses, exponiendo que “ha habido una unanimidad en no dejar a nadie atrás, aplicando medidas que cualquier persona en situación vulnerable sufriera problemas de acceso al agua”.

Finalmente, la sesión ha concluido con una entrevista a Gari Villa-Landa, responsable de Asuntos Internacionales de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS), en la que ha anticipado los resultados del Informe sobre la Gobernanza del Agua en España, como resultado del Comité Técnico de CONAMA. La necesidad de una política del agua más transversal; avanzar urgentemente en la implementación de la recuperación de costes; fomentar la coordinación entre las escalas de cuenca y las territoriales; avanzar y normalizar la transparencia; información más armonizada, completa y accesible para todos los actores; y la corresponsabilidad de los mismos, son las principales conclusiones de dicho informe.

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