Un estudio realizado por autores del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), publicado en Nature Sustainability, reafirma la creciente dependencia global de aguas subterráneas sobreexplotadas. Aunque los esfuerzos para frenar el agotamiento de las aguas subterráneas deben acelerarse urgentemente, este estudio indica que dichos esfuerzos, en ausencia de otras medidas complementarias, probablemente tendrían un impacto considerable en la seguridad alimentaria. Poner fin a la sobreexplotación de las aguas subterráneas conduciría a una importante disminución en la producción de alimentos, especialmente de arroz y trigo, en los sistemas de producción de alimentos dependientes de aguas subterráneas, lo que aumentaría los precios internacionales del arroz en un 7.4% y del trigo en un 6.7%. Los precios más altos de los alimentos, a su vez, harían que los alimentos sean menos asequibles para los pobres, aumentando el número de personas en riesgo de pasar hambre en 24 millones, particularmente en los países de ingresos bajos y medios. Si bien el uso creciente de las aguas subterráneas ha beneficiado el desarrollo económico y mejorado la seguridad alimentaria, también ha llevado a la sobreexplotación de recursos hídricos y la degradación de los ecosistemas, con lo que se ha reducido el acceso al agua y ha aumentado la inequidad. Una cuarta parte de las cuencas fluviales del mundo ya están sobreexplotadas, incluyendo áreas clave de producción agrícola en India, Pakistán, China, Irán, Estados Unidos y Egipto. El cambio climático está llevando a más agricultores a depender de las aguas subterráneas, ya que la agricultura de secano se está volviendo menos viable y la disponibilidad de aguas superficiales está disminuyendo. Poner fin a la sobreexplotación de las aguas subterráneas conduciría a una importante disminución en la producción de alimentos, lo que aumentaría los precios internacionales del arroz en un 7.4% y del trigo en un 6.7% Dada la necesidad imperiosa de conservar las aguas subterráneas y mejorar la seguridad alimentaria, el estudio utilizó el Modelo Internacional para el Análisis de Políticas de Materias Primas y Comercio Agrícolas (IMPACT) del IFPRI para simular los impactos de poner fin a la sobreexplotación de las aguas subterráneas, así como los efectos probables de las medidas para contrarrestar los impactos negativos en la seguridad alimentaria asociados. Edwin Sutanudjaja, coautor de la Universidad de Utrecht, Países Bajos, afirma que la mayoría de los estudios se centran en abordar la disminución de los recursos o en mejorar la seguridad alimentaria y no en la modelización integrada agua-alimentos, lo cual es esencial en el mundo actual, limitado por el agua y los alimentos. Él señala que “este es el primer estudio multidisciplinar que aborda simultáneamente los problemas de la seguridad alimentaria y la sobreexplotación de las aguas subterráneas.” Nicostrato Pérez, modelador principal del IFPRI en el estudio, señala que “en el modelo ninguna intervención única podría contrarrestar completamente los impactos negativos en la seguridad alimentaria por detener la sobreexplotación de las aguas subterráneas; sin embargo, las inversiones en investigación y desarrollo agrícola aumentarían los rendimientos de los cultivos de regadío con restricciones de agua a través de mejores tecnologías de semillas y prácticas agronómicas, con la posibilidad de reducir los precios globales del trigo en más del 3%.” Vartika Singh, coautora de la oficina del IFPRI en Nueva Delhi, enfatiza la importancia de un mayor apoyo para gestionar más eficazmente la variabilidad de las lluvias en un mundo con restricciones debido al clima. Ella señala que “las intervenciones dirigidas en apoyo de la agricultura de conservación, el acolchado y las terrazas en áreas tanto de regadío como de secano son particularmente eficaces para conservar el agua y reducir los aumentos de precios del maíz, que es un cultivo en su mayoría de secano.” Karen Villholth, coautora de Water Cycle Innovation, destaca la necesidad de apoyar a los pequeños agricultores en África al sur del Sahara para desarrollar de manera sostenible los recursos de aguas subterráneas para la agricultura de regadío: “Las aguas subterráneas en esta región aún ofrecen grandes posibilidades de asegurar la producción de alimentos, la nutrición y los medios de vida de millones de personas pobres bajo un escenario de cambio climático, pero necesitamos abordar proactivamente los riesgos de la sobreexplotación del recurso.” Claudia Ringler, Directora de la Unidad de Recursos Naturales y Resiliencia del IFPRI, resume: “Estas medidas políticas e inversiones son necesarias para sostener los niveles de producción de alimentos, particularmente en regiones dependientes de aguas subterráneas como India y China, ya que detener la sobreexplotación de las aguas subterráneas de otro modo impactaría negativamente en los precios de los alimentos y la producción agrícola.” Y añade: “Debemos actuar ahora; si continuamos en el camino hacia el agotamiento total de las aguas subterráneas, será difícil evitar los precios permanentemente más altos de los alimentos.” Los autores, que también incluyen a colaboradores de la Universidad de Zhejiang, China, concluyen que un enfoque multidisciplinar que combine medidas regulatorias, financieras, tecnológicas y de concienciación en todos los sistemas de agua y alimentos es esencial para lograr una gestión sostenible de las aguas subterráneas mientras se evita que aumente la inseguridad alimentaria. Lee el contenido original en Smart Water Magazine.
Un estudio realizado por autores del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), publicado en Nature Sustainability, reafirma la creciente dependencia global de aguas subterráneas sobreexplotadas. Aunque los esfuerzos para frenar el agotamiento de las aguas subterráneas deben acelerarse urgentemente, este estudio indica que dichos esfuerzos, en ausencia de otras medidas complementarias, probablemente tendrían un impacto considerable en la seguridad alimentaria. Poner fin a la sobreexplotación de las aguas subterráneas conduciría a una importante disminución en la producción de alimentos, especialmente de arroz y trigo, en los sistemas de producción de alimentos dependientes de aguas subterráneas, lo que aumentaría los precios internacionales del arroz en un 7.4% y del trigo en un 6.7%. Los precios más altos de los alimentos, a su vez, harían que los alimentos sean menos asequibles para los pobres, aumentando el número de personas en riesgo de pasar hambre en 24 millones, particularmente en los países de ingresos bajos y medios.
Si bien el uso creciente de las aguas subterráneas ha beneficiado el desarrollo económico y mejorado la seguridad alimentaria, también ha llevado a la sobreexplotación de recursos hídricos y la degradación de los ecosistemas, con lo que se ha reducido el acceso al agua y ha aumentado la inequidad. Una cuarta parte de las cuencas fluviales del mundo ya están sobreexplotadas, incluyendo áreas clave de producción agrícola en India, Pakistán, China, Irán, Estados Unidos y Egipto. El cambio climático está llevando a más agricultores a depender de las aguas subterráneas, ya que la agricultura de secano se está volviendo menos viable y la disponibilidad de aguas superficiales está disminuyendo.
Poner fin a la sobreexplotación de las aguas subterráneas conduciría a una importante disminución en la producción de alimentos, lo que aumentaría los precios internacionales del arroz en un 7.4% y del trigo en un 6.7%
Dada la necesidad imperiosa de conservar las aguas subterráneas y mejorar la seguridad alimentaria, el estudio utilizó el Modelo Internacional para el Análisis de Políticas de Materias Primas y Comercio Agrícolas (IMPACT) del IFPRI para simular los impactos de poner fin a la sobreexplotación de las aguas subterráneas, así como los efectos probables de las medidas para contrarrestar los impactos negativos en la seguridad alimentaria asociados. Edwin Sutanudjaja, coautor de la Universidad de Utrecht, Países Bajos, afirma que la mayoría de los estudios se centran en abordar la disminución de los recursos o en mejorar la seguridad alimentaria y no en la modelización integrada agua-alimentos, lo cual es esencial en el mundo actual, limitado por el agua y los alimentos. Él señala que “este es el primer estudio multidisciplinar que aborda simultáneamente los problemas de la seguridad alimentaria y la sobreexplotación de las aguas subterráneas.”
Nicostrato Pérez, modelador principal del IFPRI en el estudio, señala que “en el modelo ninguna intervención única podría contrarrestar completamente los impactos negativos en la seguridad alimentaria por detener la sobreexplotación de las aguas subterráneas; sin embargo, las inversiones en investigación y desarrollo agrícola aumentarían los rendimientos de los cultivos de regadío con restricciones de agua a través de mejores tecnologías de semillas y prácticas agronómicas, con la posibilidad de reducir los precios globales del trigo en más del 3%.”
Vartika Singh, coautora de la oficina del IFPRI en Nueva Delhi, enfatiza la importancia de un mayor apoyo para gestionar más eficazmente la variabilidad de las lluvias en un mundo con restricciones debido al clima. Ella señala que “las intervenciones dirigidas en apoyo de la agricultura de conservación, el acolchado y las terrazas en áreas tanto de regadío como de secano son particularmente eficaces para conservar el agua y reducir los aumentos de precios del maíz, que es un cultivo en su mayoría de secano.” Karen Villholth, coautora de Water Cycle Innovation, destaca la necesidad de apoyar a los pequeños agricultores en África al sur del Sahara para desarrollar de manera sostenible los recursos de aguas subterráneas para la agricultura de regadío: “Las aguas subterráneas en esta región aún ofrecen grandes posibilidades de asegurar la producción de alimentos, la nutrición y los medios de vida de millones de personas pobres bajo un escenario de cambio climático, pero necesitamos abordar proactivamente los riesgos de la sobreexplotación del recurso.”
Claudia Ringler, Directora de la Unidad de Recursos Naturales y Resiliencia del IFPRI, resume: “Estas medidas políticas e inversiones son necesarias para sostener los niveles de producción de alimentos, particularmente en regiones dependientes de aguas subterráneas como India y China, ya que detener la sobreexplotación de las aguas subterráneas de otro modo impactaría negativamente en los precios de los alimentos y la producción agrícola.” Y añade: “Debemos actuar ahora; si continuamos en el camino hacia el agotamiento total de las aguas subterráneas, será difícil evitar los precios permanentemente más altos de los alimentos.”
Los autores, que también incluyen a colaboradores de la Universidad de Zhejiang, China, concluyen que un enfoque multidisciplinar que combine medidas regulatorias, financieras, tecnológicas y de concienciación en todos los sistemas de agua y alimentos es esencial para lograr una gestión sostenible de las aguas subterráneas mientras se evita que aumente la inseguridad alimentaria.
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