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Gertjan Medema (KWR): "El SARS-CoV2 no se propaga a través del ciclo del agua"

  • Gertjan Medema (KWR): " SARS-CoV2 no se propaga través ciclo agua"

El instituto de investigación de aguas KWR, de los Países Bajos, lleva casi diez años analizando las aguas residuales urbanas. Cuando comenzó el brote de coronavirus, y antes de que se confirmara el primer caso en este país, los investigadores de KWR pensaron que podrían encontrar el coronavirus SARS-CoV-2 en las aguas residuales, procedente de las heces de las personas infectadas. Desde entonces, los microbiólogos han trabajado para detectar el nuevo coronavirus en las plantas depuradoras y sus resultados preliminares muestran la detección del fragmentos de genes del SARS-CoV-2 el 15 de marzo.

Hemos hablado con el profesor Gertjan Medema, Microbiólogo Principal en el KWR, para saber más sobre sus últimas investigaciones y las implicaciones de los resultados para la industria de aguas residuales a nivel global.

Pregunta: El KWR está analizando la presencia de SARS-CoV-2 en aguas residuales para determinar el número de infecciones por el virus en la población. ¿Cree que analizar la presencia del coronavirus SARS-CoV-2 en las aguas residuales es más eficiente que las pruebas tradicionales?

Respuesta: Los análisis en aguas residuales se utilizan como método indicativo que proporciona información indirecta sobre la presencia del virus en una en una población conectada a una determinada planta depuradora. En la actualidad no es posible obtener el número de personas infectadas, ya que no sabemos la cantidad de virus que excreta cada individuo en las heces. Sin embargo, puede que sea posible en futuras investigaciones, en particular si se combinan los datos de las aguas residuales con datos clínicos y epidemiológicos (por ejemplo, el número de personas diagnosticadas u hospitalizadas).

De cualquier manera, como hemos podido leer en los medios en las últimas semanas, las pruebas convencionales no indican cuantas personas están infectadas realmente, porque es imposible realizarlas a toda la población. Esto se debe a que, por una parte, solo se puede realizar un número determinado de pruebas, por lo que solo aquellos con enfermedad más grave se someten a las pruebas, y por otra parte, a que no todas las personas tienen síntomas lo suficientemente graves para contactar con los servicios sanitarios (por lo que no se les realizan pruebas).

Así pues, se desconoce la prevalencia del virus en la población general. Es aquí donde el seguimiento de las aguas residuales, que a menudo se denomina “epidemiología basada en las aguas residuales” puede ser de ayuda para las autoridades sanitarias con el fin de hacer un seguimiento a nivel poblacional de la presencia del virus y, de forma indirecta, indicar si aún hay personas infectadas. Los métodos convencionales (es decir, realizar pruebas a las personas directamente) seguirán siendo fundamentales ya que es la única forma en que las autoridades sanitarias pueden determinar si las personas están infectadas. Los análisis de aguas residuales pueden complementar esta información, al permitir que las autoridades puedan hacer un seguimiento de la presencia del virus en grandes poblaciones a lo largo del tiempo, algo crucial para establecer el efecto de las medidas tomadas para reducir el contagio.

Es más, también proporciona información espacial, ya que grandes áreas en las que quizá no se ha detectado el virus aún a través de pruebas convencionales pueden estudiarse mediante análisis de las aguas residuales. Por último, aunque no menos importante, los análisis de aguas residuales pueden ser una herramienta ideal para determinar si el virus y la epidemia están reaparaciendo, con lo que las autoridades tienen tiempo de identificar los lugares en donde se está propagando e implantar las medidas necesarias para contenerlo.

En la actualidad no es posible obtener el número de personas infectadas, ya que no sabemos la cantidad de virus que excreta cada individuo en las heces

P.- ¿Está el KWR realizando análisis en todas las depuradoras de los Países Bajos?

R.- El KWR está llevando a cabo un estudio piloto en un determinado número de depuradoras, pero actualmente estamos intentando implantar un programa nacional de seguimiento junto con otros colaboradores y el gobierno de los Países Bajos.

P.- ¿Está el KWR trabajando con otras organizaciones de los Países bajos como el RIVM (Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente)?

R.- En cuanto a los resultados publicados hasta la fecha, el KWR y el RIVM han llevado a cabo dos estudios independientes; ambos han encontrado que el SARS-CoV-2, el virus causal de la COVID-19, puede detectarse en el afluente de plantas depuradoras.

P.- En las investigaciones, el KWR menciona que “utilizando este método, podríamos también medir si el número de infecciones por el virus en una ciudad aumenta de nuevo el próximo invierno”. ¿Podría explicar esta idea en más detalle?

R.- Como he mencionado en mi respuesta anterior (punto 1), las aguas residuales ofrecen una herramienta ideal para detectar el virus en grandes poblaciones. Si se hace un seguimiento a intervalos regulares de las aguas residuales de una ciudad (o varias) en los próximos meses, sería posible detectar la reaparición del virus en una fase temprana, lo que obviamente sería ventajoso para las autoridades.

las aguas residuales ofrecen una herramienta ideal para detectar el virus en grandes poblaciones

P.- Según los resultados preliminares del informe, ¿podrían ser las aguas residuales un vector de transmisión del coronavirus?

R.- Se ha demostrado que las aguas residuales contienen un gran número de microorganismos patógenos posiblemente perjudiciales que se transmiten a través del ciclo del agua, como norovirus y el virus de la hepatitis A. El SARS-CoV-2, al igual que otros coronavirus, no se propaga a través del ciclo del agua, porque no son tan resistentes a las condiciones ambientales en las aguas residuales como los norovirus o el virus de la hepatitis A. Según lo que se sabe sobre la diseminación y propagación del SARS-CoV-2 y otros coronavirus, se considera que el riesgo para los trabajadores de las depuradoras es bajo (KWR). También coinciden las declaraciones de la OMS en este sentido. Por supuesto, han de seguirse las medidas de seguridad existentes para garantizar la seguridad, y dichas medidas se siguen considerando válidas y suficientes (STOWA, RIONED).

P.- Por último, ¿cómo han de protegerse los trabajadores de las depuradoras?

R.- Como he mencionado, en los Países Bajos las medidas existentes se consideran suficientes para proteger a los trabajadores de las depuradoras de infecciones por cualquier microorganismo patógeno que pueda estar presente en las aguas residuales.​

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