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El informe europeo sobre la gestión del agua muestra avances, pero lentos e infrafinanciados

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La Comisión ha adoptado un informe sobre la aplicación de la normativa de la UE en materia de aguas, cuyo objetivo es que todas las masas de agua europeas estén en buen estado para 2027. El informe mide los avances de los Estados miembros de la UE hacia ese objetivo. Muestra que el desfase con respecto al pleno cumplimiento de los objetivos de la Directiva Marco del Agua sigue siendo considerable.

Los Estados miembros de la UE están aplicando sus programas de medidas, en particular para hacer frente a la contaminación y en relación con la extracción de agua y la eficiencia de su uso. Sin embargo, debido a la falta de financiación suficiente, esto no está ocurriendo a la velocidad requerida. La reducción del riesgo de inundaciones en toda Europa requiere una aplicación coherente de la Directiva sobre inundaciones y la cooperación transfronteriza.

El Comisario de Medio Ambiente, Pesca y Océanos, Virginijus Sinkevičius, dijo: “La sequía y el estrés hídrico causan ya 9.000 millones de euros de daños cada año, sin contar los daños a los ecosistemas y a los servicios que prestan. Solo unos ríos y lagos en buen estado pueden ayudar a protegernos contra los crecientes desafíos de las sequías y las inundaciones. Aunque nuestros Estados miembros están avanzando en la dirección correcta, tenemos que ir más rápido e invertir más en la gestión del agua. El Pacto Verde Europeo es una oportunidad única para mejorar conjuntamente nuestra resiliencia en materia de aguas, garantizando su aplicación inteligente en todas las políticas.”

El informe demuestra que, a mediados del ciclo de gestión del agua 2016-2021, la aplicación de las medidas estaba en marcha en todos los Estados miembros, con retrasos en algunos casos. En comparación con el período anterior, todos los Estados miembros notificaron medidas y varios completaron sus informes y ahora cubren todas sus demarcaciones hidrográficas. La mayoría de los Estados miembros han hecho algunos progresos en la identificación de la brecha hacia el buen estado para cada una de las presiones significativas en sus masas de agua, y el nivel de aplicación de las medidas necesarias para alcanzar el buen estado. Los Estados miembros también informaron de los obstáculos encontrados en la aplicación de sus medidas. La falta de financiación, los retrasos y la gobernanza son los impedimentos más importantes.

La tarificación del agua es una poderosa herramienta para mejorar la eficiencia hídrica que contribuye a una gestión más eficaz y sostenible de la demanda de agua, además de aumentar el atractivo del sector para la cofinanciación del sector privado.

Según una evaluación separada de la situación actual en relación con el seguimiento y las medidas de las 12 nuevas sustancias de la Directiva sobre normas de calidad ambiental de 2013, el informe concluyó que la mayoría de los Estados miembros ya están controlando estas 12 sustancias.

Por lo que respecta a la Directiva sobre inundaciones, la mitad de los Estados miembros han mejorado la recogida de datos y/o las metodologías para la evaluación preliminar de los riesgos de inundación. Aunque el discurso en torno a las inundaciones en zonas urbanas y la subida del nivel del mar se ha intensificado, siguen siendo las inundaciones fluviales las que se registran con mayor frecuencia (dos tercios del total) como fuente de inundaciones significativas en la UE. En la gran mayoría de los Estados miembros hay alguna o muchas pruebas de que se están considerando las consecuencias de las futuras inundaciones para la salud humana, el medio ambiente, el patrimonio cultural y la actividad económica.

El informe de hoy se complementa con tres estudios.

El estudio económico pretende reforzar nuestra base de conocimientos sobre los costes e inversiones en el sector del agua y sobre los correspondientes mecanismos de financiación en los Estados miembros de la UE. En él se constata que los costes de inversión de capital de las medidas previstas en el actual ciclo de la Directiva Marco del Agua (2016-2021) ascienden al menos a 142.000 millones de euros. Hay que tener en cuenta que el impacto de las sequías por sí solas en la economía de la UE se calcula actualmente en 9.000 millones de euros al año, pero podría alcanzar los 65.000 millones de euros al año a finales de siglo. En el caso de las inundaciones, los costes totales de mitigación del riesgo de inundación para 2016-2021 alcanzan al menos 14.000 millones de euros. Esto debe compararse con los daños anuales previstos de 21.000 millones de euros para 2050 en un escenario de calentamiento de 2 °C y sin adaptación.

Otro estudio sobre las inundaciones y el cambio climático identifica posibles soluciones para avanzar en la integración de las consideraciones sobre el cambio climático en la gestión del riesgo de inundaciones.

El tercer estudio sobre inundaciones y agricultura concluye que es necesario proteger mejor las tierras agrícolas de las inundaciones y garantizar una mayor capacidad de recuperación. Además, es necesario utilizar mejor los fondos de la UE para las medidas de gestión del riesgo de inundación, mejorar la coordinación entre las autoridades medioambientales y agrícolas pertinentes en los Estados miembros y proporcionar un mejor asesoramiento sobre la gestión del riesgo de inundación a los asesores agrícolas y a los agricultores.

Antecedentes

Con el aumento de los efectos del cambio climático y la mayor frecuencia de inundaciones y sequías, la gestión del agua se está convirtiendo en un reto en toda Europa. La Directiva sobre inundaciones proporciona a la UE un marco jurídico adecuado para gestionar el riesgo de inundaciones. En el caso de las sequías, la respuesta debe ser la aplicación estricta de la Directiva Marco del Agua, junto con un programa multifacético de resiliencia en materia de aguas. El Pacto Verde Europeo es un ejemplo de este enfoque conjunto, con atención a la eficiencia del agua en varias revisiones legislativas y en estrategias horizontales como el Plan de Acción de la Economía Circular y la Estrategia de Adaptación al Clima de la UE.

La Directiva Marco del Agua establece el marco principal y los objetivos generales de la política de aguas en Europa, para lograr el buen estado de todas las aguas superficiales y subterráneas. La Directiva sobre normas de calidad ambiental y la Directiva sobre aguas subterráneas complementan a la DMA en lo que respecta a las normas sobre aguas superficiales y subterráneas, respectivamente. La comprobación de la idoneidad de la legislación de la UE en materia de aguas de 2019, que abarca estas tres Directivas y la Directiva sobre inundaciones, concluyó que el marco legislativo existente es, en general, adecuado para su finalidad. Concluyó que para alcanzar los objetivos de la legislación sobre el agua será necesario contar con una financiación suficiente, una aplicación más rápida y una mejor integración de sus objetivos en la legislación sectorial.

Puedes leer la noticia original en Smart Water Magazine.

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