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Jordi Oliveras: "El agua de grifo tiene dos ventajas evidentes: económica y ambiental"

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  • Jordi Oliveras: " agua grifo tiene dos ventajas evidentes: económica y ambiental"

Nueva entrega de la serie #YoBeboAguadelGrifo. En esta ocasión, Jordi Oliveras expone su punto de vista sobre este debate, en el que recalca uno de los grandes aspectos pendientes a mejorar en el agua del grifo: su sabor.

Oliveras es Consultor en ingeniería hidráulica y creador de HidrojING, además de una personalidad reconocida entre la Waterpeople y bloguero en la comunidad de iAgua.

Pregunta - ¿De dónde nace el debate entre el consumo de agua embotellada o agua del grifo? ¿De qué se alimenta?

Respuesta - Es un debate cuyo origen no es muy lejano y que en mi opinión surge de dos fuentes: por un lado de los profesionales del sector del agua y por otro del sector medioambiental, que en general se postulan de manera favorable al consumo de agua del grifo. A raíz de este planteamiento, en los últimos tiempos el debate empieza a extenderse entre los consumidores, gracias a que el tema comienza a estar presente en los medios de comunicación generalistas.

Consumir agua del grifo se trata de un hábito, y como todo hábito, cuánto antes se fomente, mejor

P. - ¿Qué ventajas tiene consumir agua del grifo frente a agua embotellada?

R. - De primeras hay dos ventajas que son evidentes: económica y ambiental.

La primera está clara, ya que el precio del agua de grifo es muchísimo menor que el del agua embotellada, aunque se tome como referencia de importe el lugar de España con la tarifa más cara. Para poner un ejemplo que sea muy clarificador, podríamos decir que por lo que se paga por una garrafa de 5l en un supermercado se puede disponer de 1000 litros de agua del grifo… con otra ventaja en este caso: no tenemos que acarrearla hasta casa.

En lo referente a la ventaja medioambiental, a nadie se le escapa que consumir agua embotellada implica generar un residuo: la botella. Este es un aspecto que quizá el consumidor no percibe, ya que muchos piensan que depositándola en el contenedor amarillo evitan el problema. Pero de buen seguro que muchos tampoco son conscientes del coste ambiental que supone la fabricación y transporte de la botella, y además tampoco estamos seguros de a dónde acaba esa botella. En este sentido, y como bien he leído en más de una ocasión a Alberto Vizcaíno, el mejor método para reducir residuos es no generarlos.

P. - ¿Qué falsos mitos le gustaría desmentir respecto al agua del grifo/agua embotellada?

R. - Hay muchos. Para conocerlos mejor os remito a algunos post de Luís Martín, que los expone de manera magnífica. Sí que es cierto que en muchos puntos de España el agua del grifo tiene un aspecto y/o sabor que no sería la mejor carta de presentación para fomentar su consumo, pero esto no significa que esa agua nos vaya a provocar ninguna enfermedad.

P. - ¿Por qué crees que el consumo de agua embotellada aún es elevado entre la sociedad española?

R. - Recuerdo oír contar a mis abuelos que en el pueblo consumían el agua que sacaban del pozo, lo cual de buen seguro era la práctica habitual en las zonas rurales a mediados del siglo pasado. Por aquel entonces, tampoco todos los núcleos urbanos disponían de red de abastecimiento con lo que las visitas a las fuentes públicas eran habituales. ¿Pero qué sucede si el origen del suministro no es de la calidad que sería deseable? Pues que la gente busca alternativas. Supongo que la contaminación de los pozos y del agua que bajaba por los ríos en los años 60, 70 y 80 no favorecía demasiado el consumo de agua del grifo.

Si queremos que el agua siga manteniendo y mejorando unos estándares de calidad y que su distribución sea lo más eficiente posible, hay que hacer frente a las inversiones que sean necesarias

Si a eso le sumamos a las campañas publicitarias de los años 80 (de buen seguro que la mayoría sabe qué se anunciaba bajo el lema no pesan los años, pesan los kilos), el combinado resultante no puede ser otro que una gran consumo de agua embotellada.

P. - ¿Cree que el precio que se paga por el agua en España está ajustado a su valor real? ¿Sabría decir cuánto paga por el servicio de agua en su ciudad?

R. - Que el agua nos llegue a casa no es por arte de magia. Hay toda una tecnología y una infraestructura detrás. Pero si queremos que el agua siga manteniendo y mejorando unos estándares de calidad y que su distribución sea lo más eficiente posible, hay que hacer frente a las inversiones que sean necesarias.

Los gestores del servicio de agua enfrentan a retos cada vez mayores para asegurar la calidad que el agua del grifo debe disponer, pero es que además las infraestructuras que hacen posible el servicio tienen una vida útil determinada y su deterioro repercute en la eficiencia del servicio. Para poder hacer frente a esta situación no queda otra que invertir.

Teniendo en cuenta que estamos hablando de un recurso que es vital para nuestra existencia, personalmente creo que el precio que se paga por el agua no está ajustado a su valor real.

No soy muy partidario de imponer obligaciones, pero sí de facilitar o incentivar a los establecimientos que sirvan agua del grifo

En casa (Barcelona), la factura del agua bimensual es de menos de 40 €, incluyendo aquí tanto la parte de suministro como la de alcantarillado y tasa de tratamiento de residuos municipales. Esto son menos de 70 céntimos al día.

P. - Una de las acciones con más impacto mediático en los últimos tiempos es la obligatoriedad de servir agua del grifo en los restaurantes de varias regiones españolas. ¿Cómo valora esta medida y como cree que podría influir en el consumos de agua del grifo en los hogares?

R. - Creo que es un paso importante. En otros países como en Francia es una práctica común: en bares y restaurantes te sirven directamente una jarrita de agua fresca sin necesidad de pedirla. Últimamente empieza a haber establecimientos en España en los que el agua que sirven es agua del grifo filtrada. Personalmente no soy muy partidario de imponer obligaciones, pero sí de facilitar o incentivar a los establecimientos que sirvan agua del grifo. Sería una interesante medida para generalizar el consumo de agua del grifo entre la población.

P. - ¿Cree que los controles que pasa el agua del grifo son suficientes para garantizar su calidad?

R. - No lo creo, lo son. La legislación y las normativas son muy estrictas en este aspecto para garantizar que el agua que sale del grifo es agua potable con las mejores condiciones sanitarias.

Un aspecto que creo que es determinante a la hora de beber agua del grifo o no: el sabor

P. - ¿Qué medidas serían más efectivas para aumentar el consumo de agua del grifo entre la población (desde las administraciones, las empresas…)?

R. - No perdamos de vista que consumir agua del grifo se trata de un hábito, y como todo hábito, cuánto antes se fomente, mejor. De este modo creo que la introducción de su consumo a nivel escolar es una medida primordial. Por ejemplo, sé que en el colegio de mi hijo, que ahora hace P5, tienen un grifo en clase y cada niño tiene su taza: quien tiene sed no tiene más que ir a llenársela.

Otro pilar fundamental es la comunicación. Cómo transmitir y hacer llegar a la población qué supone el hecho que puedan disponer de agua potable en casa y los requerimientos de calidad que se exigen es una tarea que deberían acometer administraciones locales y/o empresas gestoras. También ampliar los puntos públicos de acceso a agua potable.

Y otro aspecto que creo que es determinante a la hora de beber agua del grifo o no: el sabor. Hay zonas de España en que el agua que sale por el grifo no entra precisamente por la vista, y/o su sabor no es agradable. Si se actuara sobre esta circunstancia creo que el consumo de agua del grifo sería mucho mayor.

El precio que se paga por el agua no está ajustado a su valor real

P. - ¿Qué papel juega la comunicación a la hora de trasmitir el mensaje sobre el agua del grifo a los consumidores?

R. - Estamos de lleno en la era de las comunicaciones, todos tenemos un dispositivo en el bolsillo que está conectado con el mundo y al cual llegan cantidad de informaciones, con lo que el papel de la comunicación es fundamental. En este sentido sería preciso analizar qué vías de comunicación y qué mensajes transmitir, y más teniendo en cuenta cómo, con qué medios y con qué rapidez se consume la información hoy en día. Enfatizar, por ejemplo, los beneficios que supone el consumo de agua potable del grifo con respecto de la embotellada, sobretodo beneficios directos que la población perciba con claridad, o por el contrario qué desventajas o perjuicios tiene el consumo de agua embotellada.

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