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Lluvia de millones para mejorar la gestión del agua en España

España, país de por sí de fuertes contrastes geográficos y climáticos, ha visto como en la última década el aumento de las temperaturas y la falta de lluvias han puesto en riesgo sus recursos hídricos disponibles. En este sentido, el país se enfrenta a enormes retos vinculados al agua: años hidrológicos de carácter cada vez más seco, mayor aumento en la frecuencia y severidad de eventos de sequía y un alto porcentaje de los suelos en riesgo de desertificación, han provocado que el 70 % de las demarcaciones hidrográficas españolas presenten niveles de estrés hídrico alto o severo.

Más de tres cuartas partes de las demandas de agua en España provienen del regadío (80,5 %), muy por delante del abastecimiento urbano (15,5 %) y la industria (4 %), sin embargo, existe un equilibrio muy frágil entre el agua que dispone y la que consume: mientras que las demandas han ido en aumento, los recursos hídricos disponibles en muchas cuencas de la Península Ibérica se han reducido entre un diez y un veinte por ciento durante la segunda mitad del siglo XX. Si bien la mayor parte de la demanda del país se satisface con los recursos hídricos superficiales, en algunas regiones es necesario recurrir a la extracción de las aguas subterráneas, así como la utilización de tecnologías no convencionales como la reutilización y la desalación para suplir las demandas y paliar los déficits.

En España existe un equilibrio muy frágil entre el agua que disponemos y la que consumimos

No obstante, son muchos los frentes abiertos en lo que a la planificación y gestión del agua se refiere. Según destaca el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPPC), la región mediterránea resulta especialmente sensible a los impactos del cambio climático, lo que supone una alta probabilidad del deterioro de los ecosistemas fluviales, la disminución de la seguridad hídrica de las demandas y usos del agua y la intensificación de episodios de inundaciones y de sequías.

Para hacer frente a todos estos retos, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha puesto en marcha una serie de inversiones millonarias a través de medidas, planes y programas que suponen un hito histórico dentro de la planificación hidrológica, con el fin de atajar los problemas que lleva arrastrando la gestión del agua durante los últimos años y, al mismo tiempo, hacer frente a los posibles futuros. Un esfuerzo inversor sin precedentes que marcará un antes y un después en la gobernanza del agua de España.

Los Planes Hidrológicos del tercer ciclo (2022-2027)

Los Planes Hidrológicos del tercer ciclo (2022-2027) han cambiado el enfoque de la gestión del agua en España y siguen la línea del Pacto Verde Europeo y los objetivos de adaptación al cambio climático. «Los Planes Hidrológicos no pueden seguir avalando prácticas del pasado que nos han conducido a la sobreexplotación de los acuíferos, la contaminación de las masas de agua y el deterioro de nuestros ríos», dijo la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, en la presentación de los borradores el pasado 21 de junio de 2021.

Ese mismo día, se anunció una inversión de 8.000 millones de euros hasta 2027 para mejorar las cuencas hidrográficas provenientes de la Dirección General del Agua, las Confederaciones Hidrográficas y las Sociedades Estatales, a la que se sumaría otra de 13.000 millones por parte de otros agentes, lo que asciende la inversión total programada para el sexenio 2022-2027 a aproximadamente 21.000 millones de euros.

Fuente: MITECO.

Cabe señalar que, dentro de los 8.000 millones ejecutados por la administración, del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) se destinarán 1.700 millones hasta 2024 en tres grandes frentes: el impulso del saneamiento, depuración, reutilización y seguridad de las infraestructuras (650 millones); la restauración de los ecosistemas fluviales, la recuperación de acuíferos y la mitigación del riesgo de inundaciones (800 millones); y la transición digital en el sector del agua (250 millones).

Los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI)

Uno de los principales problemas derivados del cambio climático en España es el aumento del riesgo de inundación. En este sentido, los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI)  son una herramienta fundamental para la previsión y adaptación a posibles escenarios en este ámbito. Los Planes para el segundo ciclo, correspondientes hasta 2027 y que acompañan a los Planes Hidrológicos de tercer ciclo, buscan la mejora del conocimiento y la sensibilización, el incremento de las aplicaciones tecnológicas y la coordinación con las autoridades de Protección Civil.

Uno de los principales problemas derivados del cambio climático en España es el aumento del riesgo de inundación

Durante 2022, los planes han continuado con la tramitación regulada en el Real Decreto 903/2010 y se encuentran en sus fases finales de aprobación, cuya inversión prevista en las demarcaciones intercomunitarias de acuerdo con el MITECO asciende a 2.000 millones de euros, un incremento de más del doble respecto al presupuesto de los planes de primer ciclo, vigentes actualmente y aprobados en 2016. En concreto, se destinarán 678 millones de euros a medidas periódicas de carácter anual y 1.322 millones para acciones puntuales con la siguiente distribución por demarcación hidrográfica:

Fuente: MITECO.

El PERTE de digitalización del ciclo del agua

El uso de las nuevas tecnologías en el ciclo del agua permite mejorar su gestión, aumentar la eficiencia y avanzar en el cumplimiento de los objetivos ambientales marcados por la legislación nacional e internacional; un hecho que se ha venido comprobando en los últimos años gracias a la apuesta tecnológica del sector. Siguiendo esta línea, y con el objetivo principal de avanzar en la modernización del ciclo del agua a través de la digitalización, la innovación y la formación, el PERTE de digitalización del ciclo del agua es una de las líneas de actuación más potentes puesta en marcha por el MITECO por el cambio de paradigma que supone.

El PERTE de digitalización del ciclo del agua es una de las líneas de actuación más potentes puesta en marcha por el MITECO

Así, según se anunció en marzo de 2022, está previsto que movilice en los próximos años 3.060 millones de euros en inversiones públicas y privadas, y active la creación de cerca de 3.500 empleos de calidad, abriendo nuevos nichos profesionales en la gestión del agua. En cuanto a las líneas específicas de inversión, habrá varias convocatorias de ayudas para administraciones y entidades competentes en el ciclo urbano del agua, la industria y para comunidades de regantes y de usuarios de aguas subterráneas, con una inversión directa de 1.700 millones a la que se sumará una movilización adicional de 1.120 millones de colaboración público-privada. Además, se destinarán 200 millones a la digitalización en el regadío y plantea una inversión de 225 millones para modernizar e impulsar la digitalización en los organismos de cuenca y los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica.

Francisco Javier Sánchez Martínez, subdirector general de Protección de las Aguas y Gestión de Riesgos del MITECO, habló en Smart Water Summit 2022 del estado actual del PERTE, cuya primera convocatoria de subvenciones para proyectos de mejora de la eficiencia del ciclo urbano del agua ya está en marcha.

Javier Sánchez: "La primera convocatoria de subvenciones del PERTE cuenta de 3 a 10M€ por proyecto"

Estrategia Nacional de Restauración de Ríos 2022-2030

El impacto del cambio climático en la hidromorfología fluvial y la vegetación de ribera de los ecosistemas fluviales españoles se refleja principalmente a través de la modificación del régimen de caudales y el incremento de la erosión. Con el fin de mejorar la continuidad fluvial de los ríos, España cuenta con la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos (ENRR), que se inició en 2005 con el objetivo general de impulsar la recuperación de las masas de agua y contribuir a las directrices de la Directiva Marco del Agua (DMA) para alcanzar su buen estado o el buen potencial ecológico.

En noviembre de 2022, el MITECO sacó a consulta pública la actualización de dicha Estrategia, con el objetivo de restaurar 3.000 kilómetros de ríos españoles entre 2022 y 2030 conforme a los Planes Hidrológicos de Cuenca y los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación. La ENRR cuenta con una inversión estimada de 2.500 millones de euros, conectada a las líneas presupuestarias del Plan de Recuperación, Transición y Resiliencia y con los programas europeos FEDER y LIFE.

La ENRR cuenta con una inversión estimada de 2.500 millones de euros, conectada a las líneas presupuestarias del PRTR y los programas europeos FEDER y LIFE

Plan de Acción de Aguas Subterráneas

Casi la totalidad del agua dulce en forma líquida es agua subterránea, ocupando el segundo puesto como reserva de agua dulce del planeta. Son la base del suministro de agua potable, los sistemas de saneamiento, la agricultura, la industria y los ecosistemas, de manera que su protección y gestión sostenible son aspectos prioritarios de la política de aguas.

En octubre de 2022 España registró los niveles piezométricos más bajos de la última década respecto al mismo mes

En España, según un informe de la Comisión Europea sobre los planes hidrológicos del segundo ciclo de planificación, el 25 % de las masas de agua subterránea no alcanza el buen estado cualitativo en España, y de estas, el 92 % no alcanzan dicho estado debido a niveles de extracción que superan los recursos disponibles. Asimismo, en noviembre de 2022 el MITECO hizo público que el país había registrado los niveles más bajos en aguas subterráneas en un mes de octubre de los últimos diez años.

Para revertir la situación actual, Luis Martínez Cortina, subdirector adjunto de Planificación y Uso Sostenible del Agua del MITECO, dio a conocer durante CONAMA 2022 los avances del Plan de Acción de Aguas Subterráneas, que actualmente se está desarrollando, y para el que se prevé una inversión de 500 millones de euros. Los objetivos de este plan se centran en la necesidad de mejorar los instrumentos de gobernanza y la puesta en marcha de políticas concretas para evitar la sobreexplotación y la contaminación de las aguas subterráneas.

Otras inversiones importantes en materia hídrica

En febrero de 2022 el MITECO presentó el Plan Estratégico de Humedales 2022-2030, que aprobó definitivamente en el mes de noviembre. Se trata de una iniciativa dirigida a evitar, detener y revertir la pérdida y degradación de humedales en España para 2030. Estos, que son especialmente valiosos en un país tan árido como España, representan un importante patrimonio natural del país. Su riqueza, tanto por la diversidad de especies que albergan como por los usos que sostienen, hace que sea necesario garantizar e integrar su conservación dentro de las políticas sectoriales.

Para hacer posibles todas las actuaciones que se prevén en el plan, se cuantifica en la componente 4 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) una partida dedicada a la conservación y restauración de los humedales (120 millones de euros), el presupuesto ordinario de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y desertificación del MITECO relacionado con humedales (14 millones de euros), las medidas asociadas con el Marco de Acción Prioritaria de Red Natura 2000 que afectan a turberas y otros humedales (554 millones de euros), la línea relacionada con humedales de la Fundación Biodiversidad (4 millones de euros) y los costes internacionales derivados de las contribuciones nacionales anuales a Ramsar y Medwet hasta 2030 (1.120 millones de euros).

Fuente: MITECO.

Adicionalmente, y aunque no está incluido dentro de esta estimación presupuestaria, cabe mencionar las inversiones específicas del MITECO en algunos humedales emblemáticos, como el caso del Mar Menor, para el que se pretende abordar e intervenir en la principal causa del problema que ha generado y motivado el estado de eutrofización y la crisis ecosistémica que padece el Mar Menor. En este sentido, el Marco de Actuaciones Prioritarias para el Mar Menor (MAPMM) cuenta con un presupuesto estimado en 484,42 millones de euros que se ejecutarán en distintas fases hasta 2026.

Otro caso es el de Doñana, cuyo funcionamiento ecológico se ha visto mermado en los últimos años. La marisma, el puntal principal sobre el que se sostiene el ecosistema, ha perdido la mayor parte de su aportación natural debido al crecimiento de la agricultura intensiva en la periferia de Doñana, basada en las extracciones del acuífero. «Doñana es el humedal más importante de España y uno de los principales de Europa. No podemos pasar por alto las presiones que se ejercen sobre él», dijo Teresa Ribera durante la presentación del Marco de Actuaciones de Doñana, celebrada a primeros de diciembre, para el que se ha destinado un presupuesto de 356,3 millones de euros, de los cuales se prevé que 118 millones (el 33%) estén en ejecución a lo largo de 2023.