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El regadío del Tajo-Segura frente al cambio climático: análisis y soluciones sostenibles

Impacto de la desalinización en la huella de carbono de la agricultura de regadío del Tajo-Segura

La tercera jornada de Nuevo Regadío Forum 2024 ha abordado hoy la sostenibilidad y el cambio climático y el papel crucial del regadío en estos desafíos globales.

Gracias a los patrocinadores del evento (Prefabricados Delta, Saint-Gobain PAM, IRTA, ATL, ACCIONA, LabFerrer, Molecor, Vector Energy, Hidroconta y unregadíomásseguro), el foro ofrecerá, del 17 al 20 de junio, una serie de ponencias que abordarán temas cruciales como la eficiencia, sostenibilidad, modernización y digitalización del regadío, con la participación de destacados expertos.

En este tercer día, se ha resaltado la importancia del agricultor como defensor del medioambiente, el control de los riesgos en el regadío, y cómo el regadío puede ser una garantía de sostenibilidad y una herramienta efectiva en la lucha contra el cambio climático. Victoriano Martínez, director de la Cátedra Trasvase y Sostenibilidad - José Manuel Claver Valderas, entre la Universidad Politécnica de Cartagena y el SCRATS, ha analizado el balance de carbono en las zonas regables del Trasvase Tajo-Segura (TTS), evaluando distintos escenarios de incorporación de agua desalada.

Durante su intervención, Martínez ha destacado la importancia de entender el papel de la agricultura en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y su capacidad para capturar CO2. La agricultura, que en España contribuye con un 11,9% de los GEI, juega un papel dual tanto emitiendo gases a través de sus diversas actividades como capturándolos mediante la biomasa y el secuestro de carbono en el suelo: «El sector agrícola, como cualquier actividad humana, contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero. En España, el sector agrícola (4% agricultura y 7,9% ganadería) supone un 11,9% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero también puede ser un sumidero de carbono».

Tras ello, Victoriano Martínez se ha centrado en el estudio comparativo sobre la utilización de diferentes fuentes de agua en la irrigación y su impacto en la huella de carbono: «La agricultura de regadío genera emisiones de CO2, pero al generar más secuestración de CO2, el balance de emisiones es negativo, es decir, tiene una huella de carbono negativa, con una función de sumidero», ha comentado. Según los datos mostrados, la región conocida como ‘la huerta de Europa’ es una de las áreas más productivas de España, exportando más del 70% de su producción hortofrutícola y generando más de 3,000 millones de euros para el PIB nacional.

Martínez ha detallado tres escenarios en su metodología: el uso exclusivo de agua del trasvase (WS0), la sustitución parcial por agua desalinizada (WS1) y la sustitución total (WS2). El estudio evaluó el impacto ambiental de nueve cultivos seleccionados, considerando aspectos como fertilizantes, pesticidas, maquinaria, y labores de campo.

Los resultados muestran que el cambio a agua desalinizada podría aumentar significativamente las emisiones de GEI asociadas con el riego

Los resultados muestran que el cambio a agua desalinizada podría aumentar significativamente las emisiones de GEI asociadas con el riego, y reducir la capacidad de los cultivos para actuar como sumideros de CO2, especialmente en escenarios donde se reemplaza totalmente el agua del trasvase por agua desalinizada: «En un escenario de sustitución total de agua del Trasvase Tajo-Segura por agua desalada, los regadíos siguen siendo un sumidero de CO2, aunque disminuye ese rol de sumidero debido al gran consumo energético asociado a la producción de agua desalada». Asimismo, ha comentado que todos los grupos de cultivos del TTS son actualmente sumideros de CO2, siendo nueve veces más eficientes los leñosos que los hortícolas, y que los cultivos hortícolas dejan de ser sumidero en el escenario de sustitución total del TTS por agua desalinizada.

En cuanto a estrategias para mejorar la sostenibilidad, Martínez ha propuesto una mezcla controlada de agua desalinizada con otras fuentes, el aumento de la eficiencia en el uso del agua, prácticas que fomenten el secuestro de carbono por el suelo, y un mayor uso de energías renovables: «Hay estrategias que pueden favorecer a que los regadíos sean más sumidero de carbono, más sostenibles, por ejemplo, hacer una mezcla de agua marina desalada con otras fuentes de agua, y mejorar la eficiencia del uso del agua».

A modo de conclusión, Victoriano Martínez ha señalado que «el origen de la fuente de agua influye sobre la huella de carbono de los cultivos» y que «es necesario aplicar estrategias para mejorar la sostenibilidad de la agricultura de regadío en la zona del TTS».

La sesión ha finalizado con un bloque de preguntas y respuestas en el que se ha abordado el mix de fuentes de agua necesario para garantizar la seguridad hídrica en el levante español. En este sentido, se ha destacado la importancia de utilizar al 100% las aguas regeneradas, no solo en el sureste, sino en toda España, para liberar recursos hídricos para otros usos. Además, Victoriano Martínez ha enfatizado en que es crucial recurrir a recursos no convencionales siempre que sean económicamente viables y ambientalmente sostenibles, adaptándose a las singularidades de cada región. Esta estrategia permitirá una gestión más eficiente y sostenible de los recursos hídricos, asegurando su disponibilidad para diversas necesidades futuras.