Smart Water Summit se celebró en formato mixto con cuatro días de sesiones online y una jornada presencial. Durante su segunda jornada analizó la infraestructura de medición avanzada (AMI), que puede proporcionar una amplia gama de beneficios, incluyendo la mejora de la eficiencia de las operaciones de los servicios públicos, la mejora de la conservación del agua, la reducción del agua no registrada, y un incremento de la seguridad hídrica y la resiliencia de los sistemas.
En este sentido, a lo largo del día se han analizado los tres componentes clave de la AMI: IoT & Conectividad, Telelectura y Monitorización. En el caso del primero, la explosión de la cuarta revolución industrial (Industria 4.0) se basa en gran medida en la adaptación intuitiva y la automatización inteligente del Internet de las Cosas (IoT) en todas las actividades industriales. El sector del agua no ha sido ajeno a este boom y son innumerables ya los actores que aplican tecnologías basadas en sensores para gestionar sus operaciones de forma inteligente.
Alex Bryszkowski, fundador en Redexia network, entidad patrocinadora de la sesión, habló de la integración de la compañía en Netmore, operador IoT en Suecia y uno de los más grandes operadores IoT del mundo, y recordó las razones por las que apuestan por el LoRaWAN, entre ellas por ser tres veces más eficiente que NB-IoT y ser adaptable a cualquier proyecto: “El LoRaWAN es la mejor tecnología para el sector del agua”.

Apostar a una empresa como Netmore, según Alex Bryszkowski, es lo más parecido a apostar por un operador tradicional, pero con tecnología LoRaWAN en el que todo está gestionado por ellos y el cliente solo tiene que preocuparse por su negocio. “LoRaWAN está calando y cada vez más operadores de agua están convencidos de que es una tecnología líder”.

Así, entre las herramientas que disponen se encuentran Netmore Market, un Marketplace en el que conectan los distintos players del ecosistema para que más fácil encontrar el dispositivo que se busca. Además, disponen de una simulación de cobertura que muestra tres niveles teóricos de cobertura (exterior, interior o sótano); un mapa de cobertura, que incluye la visualización de las comunicaciones de los sensores y de las puertas de enlace; las estadísticas de cobertura, que es visualización rápida del rendimiento de la red del sensor y tablero de mandos; así como la información de sensores y la creación de etiquetas inteligentes.