Decisiones inteligentes desde el cuadro eléctrico: la nueva era de la eficiencia en bombeo
En un momento de tensión energética, urgencia climática y presión presupuestaria, la eficiencia en las estaciones de bombeo ha pasado de ser un objetivo técnico a convertirse en una prioridad estratégica. Consciente de este nuevo contexto, iAgua organizó junto a Samotics un webinar que exploró en profundidad el potencial del Análisis de la Firma Eléctrica (ESA) como herramienta para optimizar activos, reducir consumos y anticiparse a fallos en el ciclo urbano del agua.
Celebrado el 12 de junio de 2025, el evento reunió a profesionales de toda Iberoamérica interesados en una cuestión clave: ¿cómo se puede obtener información continua sobre el rendimiento de una bomba sin necesidad de sensores hidráulicos? ¿Y cómo traducir esa información en decisiones operativas, inversiones y mejoras reales?
Datos desde el cuadro eléctrico: una revolución en la monitorización
Pau Sanabras, Business Development Manager en Samotics, abrió la sesión subrayando una realidad contundente: en muchas instalaciones, el consumo eléctrico representa hasta el 55 % —y en algunos casos hasta el 90 %— del coste operativo. En ese contexto, explicó cómo el sistema SAM4 transforma las señales eléctricas en datos útiles —potencia, velocidad, caudal, presión, eficiencia, arranques— directamente desde el cuadro eléctrico.
Una de las aportaciones clave del sistema es su capacidad para identificar las pérdidas energéticas a lo largo de toda la cadena cinemática. ESA permite visualizar y cuantificar pérdidas en el motor, en el equipo de bombeo, por operación fuera de la curva y por condiciones ineficientes de operación. Esta segmentación facilita intervenciones precisas y priorizadas.
El valor añadido está en la curva digital de rendimiento, una herramienta que permite visualizar en tiempo real si una bomba está funcionando en condiciones óptimas o en una zona que compromete su vida útil y eleva su consumo. Esta curva reproduce la original del fabricante y señala tres zonas de operación: verde (óptima), amarilla (aceptable) y roja (ineficiente o dañina). Esta visibilidad continua permite detectar problemas como bombas sobredimensionadas, mal configuradas o degradadas, lo que permite intervenir antes de que los fallos impacten en la operación o en el coste energético.
Pau también señaló que el sistema tiene algunas limitaciones conocidas, como en bombas con curvas de potencia no monótonas, condiciones de presión de aspiración inusuales, o degradaciones severas del impulsor. En estos casos, el modelo puede no estimar correctamente caudal o altura. Esta transparencia refuerza la fiabilidad del enfoque.
Del dato a la acción: cómo tomar decisiones con ESA
La intervención de Carlos Armas Palmero, Asset Reliability Specialist en Samotics, se centró en traducir esos datos en decisiones. Mostró cómo ESA permite no solo diagnosticar, sino también actuar con criterio. Las recomendaciones generadas por el sistema se agrupan en tres bloques: mejoras de proceso y control (como ajustes de lógica o de velocidad), intervenciones de mantenimiento (como limpieza de impulsores o inspección de sensores), y decisiones sobre optimización de activos (como redimensionamiento o sustitución de bombas).
ESA permite visualizar y cuantificar pérdidas en el motor, en el equipo de bombeo, por operación fuera de la curva y por condiciones ineficientes de operación
Uno de los casos más destacados fue el de una utility europea que, tras monitorizar más de 600 bombas con ESA, logró ahorrar 2 millones de euros al año gracias a la prevención de interrupciones críticas, reducción de mantenimiento correctivo y mejoras en la eficiencia energética.
Carlos mostró además ejemplos concretos de optimización: una bomba que funcionaba al 25 % de eficiencia pasó a superar el 80 % tras un simple ajuste de parámetros, en una intervención que duró apenas diez minutos. En otra estación, una reconfiguración de la lógica de control permitió ahorrar más de 37.000 euros anuales en consumo eléctrico. También se abordaron situaciones en las que ESA permitió detectar acumulaciones de ocre antes de que causaran daños mayores, o bombas que, tras su reacondicionamiento, redujeron su consumo energético en más de un 10 %.
Lo que quiere saber el sector: preguntas con propósito
El bloque de preguntas reflejó el alto nivel técnico de los asistentes, centrado en el impacto real del sistema ESA en la operación, mantenimiento y eficiencia de las instalaciones.
¿Cuánto ahorro puede generar ESA? ¿Y cómo se compara con otras soluciones como Derceto o Suez?
Keith Hays, vicepresidente de Bluefield Research, planteó una doble cuestión clave. Pau Sanabras explicó que, aunque los resultados varían según el contexto, el ahorro energético puede superar el 20–30 % en muchas instalaciones. Subrayó que el valor diferencial de Samotics reside en su capacidad de medición continua y no intrusiva, desde el cuadro eléctrico, sin necesidad de instalar sensores adicionales.
¿Se mide realmente caudal y altura, o se estima?
Robert Santiso, de Diehl Metering, planteó esta cuestión técnica. Carlos Armas aclaró que ESA estima ambos valores a partir de la potencia absorbida y la curva hidráulica del fabricante. Aunque no se trata de una medición directa, el sistema ha demostrado una alta precisión validada en campo, suficiente para guiar decisiones operativas.
¿Permite ESA llevar a cabo mantenimiento predictivo?
Damián Sánchez, desde CETAQUA, preguntó si el sistema va más allá del diagnóstico energético. La respuesta fue afirmativa: la plataforma detecta patrones de deterioro y comportamiento anómalo, generando alertas tempranas que permiten intervenir antes de que se produzca una avería.
ESA permitió detectar acumulaciones de ocre antes de que causaran daños mayores, o bombas que, tras su reacondicionamiento, redujeron su consumo energético en más de un 10 %
¿Cuál es el valor óptimo de eficiencia en una estación de bombeo y cómo ayuda ESA a mantenerlo?
Desde Sedapal, Jorge Jeri formuló esta pregunta. Pau indicó que ESA calcula en todo momento la eficiencia energética de cada bomba y la compara con los valores de referencia del fabricante. Esto permite actuar de inmediato si la bomba se aleja de su punto de máximo rendimiento.
¿Puede diferenciarse el rendimiento del motor y del variador de frecuencia?
Raúl Sánchez, de la Universidad Politécnica de Madrid, se interesó por el detalle técnico de la metodología. Carlos confirmó que el sistema puede distinguir entre el rendimiento del motor eléctrico y el del convertidor, lo que permite identificar ineficiencias específicas en cada uno.
¿El sistema prioriza automáticamente las acciones correctivas? ¿Y cuál es su retorno frente al mantenimiento correctivo tradicional?
Aránzazu Simón, desde una comunidad de regantes, preguntó por la automatización y el impacto económico. Pau respondió que ESA genera alertas clasificadas según la criticidad del fallo y que, en la mayoría de casos, el retorno de la inversión se justifica con la prevención de una o dos averías graves.
¿Por dónde empezar si quiero implantar ESA en mi organización?
Una última pregunta abierta buscó recomendaciones para la implantación inicial. Carlos aconsejó comenzar con bombas críticas o de alto consumo en una planta representativa, lo que permite generar confianza interna antes de escalar a otras instalaciones.
El enfoque de las preguntas confirmó lo esencial: el sector busca tecnologías que no solo midan, sino que orienten, prevengan y aporten retorno.
Un nuevo enfoque para actuar con precisión
El webinar confirmó que el bombeo eficiente no depende solo de renovar equipos, sino de ver lo que antes era invisible: el comportamiento eléctrico de las bombas. Gracias a tecnologías como ESA, esa información se convierte en una ventaja operativa tangible, que permite tomar mejores decisiones, prevenir fallos y reducir consumos con inteligencia.
La solución de Samotics se consolida así como una herramienta clave para avanzar hacia un modelo de gestión del agua más digital, más eficiente y más resiliente. Pau Sanabras cerró el webinar con un mensaje claro: “Esto no va de medir, va de tomar decisiones con información continua y sin necesidad de más sensores”.
ESA no solo mide. Interpreta. Prioriza. Y ayuda a decidir.