El tanque de tormentas de Etxebarri, con una inversión de 33 millones de euros, será el mayor de Euskadi

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  • Los tanques de tormentas son grandes depósitos subterráneos que tienen la misión de acumular el agua excedente de los colectores en momentos de pluviosidad elevada.
  • Ese agua se almacena y, más adelante, cuando cesan las lluvias, se envían a las depuradoras de forma gradual.
  • De esta forma, el tanque de tormentas minimiza las aguas sucias que llegan al medio ambiente, a los ríos o al mar, sin el adecuado tratamiento.

El tanque de tormentas de Etxebarri, cuya construcción ultima el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, entrará en funcionamiento el próximo otoño, tras una inversión de 33 millones de euros, y tendrá una capacidad de 74.480 metros cúbicos (m3), lo que le convertirá en el mayor de todos los existentes en Euskadi, según ha informado el director gerente del consorcio, Pedro Barreiro.

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha organizado este jueves una visita a las obras del tanque de tormentas de Etxebarri, instalado junto al río Nervión, frente al barrio de Bolueta, que, con una altura semejante a un edificio de cinco plantas, evitará vertidos al cauce de aguas residuales y de lluvia sin tratar.

Los tanques de tormentas son grandes depósitos subterráneos que tienen la misión de acumular el agua excedente de los colectores en momentos de pluviosidad elevada. Ese agua se almacena y, más adelante, cuando cesan las lluvias, se envían a las depuradoras de forma gradual. De esta forma, el tanque de tormentas minimiza las aguas sucias que llegan al medio ambiente, a los ríos o al mar, sin el adecuado tratamiento.

Antecedentes

En 1979, el Consorcio de Aguas puso en marcha el Plan Integral de Saneamiento del Bilbao metropolitano, el proyecto medioambiental más importante llevado a cabo en la Comunidad Autónoma Vasca, que ha supuesto una inversión de más de 1.000 millones de euros. Además de cumplir las exigencias de la UE en materia de tratamiento de aguas residuales, el plan ha permitido la recuperación medioambiental de los ríos, ría y playas.

En total, unos 300 kilómetros de colectores e interceptores recogen las aguas residuales domésticas e industriales, y las llevan a la EDAR de Galindo (Sestao).

Como consecuencia de los estudios de actualización del Plan Integral de Saneamiento del Bajo Nervión, y con el objetivo de cumplir las prescripciones de la directiva europea en materia de tratamiento y depuración de aguas residuales y su impacto en la calidad del medio receptor, se dedujo la necesidad de construir una serie de infraestructuras de optimización de la Red General de Colectores para disminuir los vertidos de agua sucia a los cauces -con fuertes lluvias-, con la consiguiente mejora del medio ambiental de estuario.

Para ello, se ha estudiado la ubicación y se han dimensionado diversos tanques de tormenta situados en puntos estratégicos de la red de saneamiento, con una capacidad conjunta de almacenamiento en torno a los 285.000 m3. El tanque de tormentas de Lamiako I (10.000 m3) fue la primera de estas instalaciones en entrar en servicio y después entraron en operación Santurtzi (10.000 m3) y Asua (8.000 m3).

En la actualidad, se encuentran en fase muy avanzada de ejecución los tanques de Arriandi, el primero que se construye en Durangaldea y que tendrá una capacidad de 25.000 m3, y el de Etxebarri, cuya puesta en servicio se estima para finales de año.

Además, ha avanzado Barreiro, el Consorcio contempla la construcción de otros futuros tanques de tormenta, entre ellos Lamiako II (25.000 m3) y "un gran tanque o túnel de tormentas que saliendo de la EDAR de Galindo y entrando en la zona Zuazo de Barakaldo, sería el más grande, ya que estaríamos hablando de aproximadamente unos 125 ó 130 millones de litros".

El proyecto de Lamiako II está en fase de estudio y el del Zuazo-Galindo en fase de elaboración de proyecto, con una inversión que superará los 60 millones de euros, ha indicado el director gerente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia.

Barreiro has destacado que los tanques de tormenta actualmente en funcionamiento evitaron en 2013, "que ha sido un año pluviométrico importante", que "casi 1.700 millones de litros de mezcla de aguas de lluvia y residuales hayan ido al medio natural". En 2012, ha indicado, que fue un año "más seco", los depósitos entonces operativos "impidieron la llegada al medio de 812 millones de agua de lluvias y residuales".

En el caso concreto del tanque de tormentas de Etxebarri, Barreiro ha precisado que "la idea es que pueda llenarse del orden de 14 veces al año y serían más de 1.200 millones de litros al año de mezcla de aguas de lluvia y residuales que no ser verterían al medio, en este caso al río".

"Para un año pluviométrico medio, el número de alivios en esta zona podría quedar reducido a un único episodio anual, pero esto depende también de como sea el año, si hay lluvias importantes el número de alivios podría incrementarse, aunque siempre estaríamos hablando de cifras pequeñas e, incluso, si fuese un año más seco, no habría alivios", ha dicho Barreiro.

Según ha subrayado, el objetivo es "tratar de que solo el 0,5% del total de las aguas residuales mezcladas con agua de lluvia que entran en los colectores del Consorcio, que son unos 130.000 ó 140.000 millones de litros, no fuera tratado y acabara yendo al medio".

Por otro lado, Barreiro ha dicho que el tanque de tormentas "no sirve para evitar riadas, aunque quita 75 millones de litros que no pasarán por el río". "El tanque sirve para lo que sirve, es un elemento de carácter medioambiental para evitar que vertidos de una mezcla de aguas de lluvia y aguas residuales se vierta al medio", ha insistido.

La obra

La ejecución del tanque de tormentas de Etxebarri ha supuesto un movimiento de tierras en torno a los 400.000 m3, realizado al abrigo de un sostenimiento pesado en base a 4.300 m2 de muros pantalla de un metro de espesor, empotrados un metro en roca sana y aseguradas mediante anclajes de roca subyacente, con una longitud aproximada de 11.000 metros de anclajes.

La realización de la estructura ha supuesto la colocación de más de 40.000 m3 de hormigón estructural en losa de cimentación, muros y pilares, así como losa de cubierta. La obra civil se completa con la realización de un edificio de control que ocupa una superficie en planta de 650 m2, distribuidos en bajo más tres alturas.

El vaciado total del tanque se llevará a cabo por gravedad, actuando sobre una compuerta que regula el caudal de retorno al interceptor, en el momento en que se reciba la señal que informe de que el interceptor tiene capacidad para transportar el agua hacia la planta depuradora de Galindo y, una vez vaciado el tanque, se iniciará una secuencia de limpieza. Asimismo, en la plaza Erkoreka de Bilbao se encuentra la instalación de regulación del sistema. 

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