Desde el comienzo de la crisis por el coronavirus, los trabajadores del ciclo integral del agua han continuado realizando su trabajo de forma silenciosa, y su mérito no ha sido suficientemente reconocido. Por ello, hablamos con Fernando J. Antón, Secretario general del Sector del Ciclo Integral del Agua de FSC-CCOO, quien escribe en la web de su organización para reconocer la vital labor de estas personas.
Pregunta - ¿Cree que las personas que trabajan en el ciclo integral del agua son uno de los colectivos “olvidados” en esta crisis por el coronavirus?
Respuesta - Estamos en una situación donde todos los héroes y heroínas son anónimos, y donde todos compartimos o, mejor dicho, debiéramos compartir, el anonimato de nuestra heroicidad. Cuando nos referimos a los grandes olvidados en esta crisis, estamos intentando poner en conocimiento de la población en general que hay también un colectivo de personas trabajadoras que nadie habla de ellas, que son las encargadas de que no nos falte el agua ni el saneamiento y que hacen que sigan manteniéndose nuestros ecosistemas en condiciones de salubridad que no echen más leña al fuego en la situación de alerta sanitaria que vivimos en el mundo. Al igual que hay otros tantos héroes que nos cuidan la salud, nos dan de comer, hacen que lleguen los aprovisionamientos necesarios, vigilan nuestra seguridad, etc., y son imprescindibles para la continuidad de la vida diaria del resto de ciudadanos que tienen que permanecer en sus casas aislados.
No hay motivos para preocuparse por la calidad del agua del grifo, ya que con los sistemas de potabilización existentes este tipo de virus se está anulando por los tratamientos actuales
P. - ¿Por qué el trabajo en plantas potabilizadoras, desaladoras, depuradoras y redes de abastecimiento y alcantarillado tiene que ser considerado como esencial, y más en estas circunstancias?
R. - Partimos de que, a fecha de hoy, no hay motivos para preocuparse por la calidad del agua del grifo, ya que con los sistemas de potabilización existentes este tipo de virus (hay muchos tipos de Coronavirus) se está anulando por los tratamientos actuales. Las actuales prácticas de desinfección (cloro y derivados) aseguran un adecuado nivel de protección de las aguas de consumo ante este y otros virus. Por otro lado las empresas están reforzando preventivamente el nivel de cloración para mayor garantía, según recomendaciones de los expertos en la materia.
No está tan clara la incidencia del COVID-19 en cuanto al tema de la depuración ya que, según el documento que AEAS plantea a día 3 de abril nos dice: “A día de hoy existen ya las primeras evidencias de que el SARS-CoV-2 se puede llegar a excretar a través de las heces de pacientes infectados; se desconoce todavía la cantidad de virus que se puede excretar por esta vía, durante cuánto tiempo y si los virus presentes son infecciosos o no.
Por otra parte, los primeros estudios llevados a cabo en aguas residuales (todavía preliminares) no han detectado presencia del virus en las aguas residuales tratadas hasta el momento, si bien pueden estar presentes en las aguas residuales no tratadas”.
Las desaladoras están actuando como complemento indispensable para garantizar el suministro en aquellas zonas donde hay un estrés hídrico elevado y escasez del recurso por otro. Y en cuanto al alcantarillado como vía de conducción de las aguas negras hasta los centros de depuración, hoy más que nunca deben estar en condiciones óptimas para que no pueda haber posibilidad del más mínimo brote de infecciones a la población, manteniendo a raya plagas habituales y controlando que ese mundo que está bajo nuestros pies haga su función.
Las desaladoras están actuando como complemento indispensable para garantizar el suministro en aquellas zonas donde hay un estrés hídrico elevado y escasez del recurso
También es esencial el abastecimiento de material necesario para desarrollar de manera segura los trabajos encomendados.
El gasto general de EPI’s, en el sector, es bastante elevado, pero tenemos que garantizar que se cumple a su vez con la LPRL, y esas medidas preventivas (mascarillas ffp3 o ffp2, buzos, gafas protectoras y guantes), son medidas habituales que se usan no sólo para la protección de los riesgos biológicos, sino que también para los riesgos tóxicos y químicos.
Como podéis ver, todos estos trabajos son más que esenciales para nuestra salud y para nuestra vida, a la par que invisibles, insisto que como muchas otras personas trabajadoras en este momento.
P. - ¿Bajo qué circunstancias están desarrollando su labor actualmente estos trabajadores? ¿Qué nuevas medidas se han tenido que implantar en las instalaciones en las que trabajan?
R. - Nos hubiese gustado que se tomasen medidas más homogéneas en todo el sector y que fuesen consensuadas con los sindicatos más representativos. Cada grupo de empresas y las empresas públicas están tomando las medidas que consideran suficientes bajo los criterios que sus propios sistemas de prevención y/o expertos les comunican e informan. Con respecto a este tema, ofrecimos a AGA el día 6 de marzo, antes del comienzo de la fase más virulenta de la crisis sanitaria, la constitución de la Comisión Técnica de Salud Laboral, recogida en el Convenio Estatal del Ciclo Integral del Agua, con el fin de tomar las medidas necesarias en todo el sector. No se ha llegado a producir, si bien hace tres días nos contestaron que sí que estaban de acuerdo en constituirla y quedamos emplazados a poner una fecha.
Nosotros nos hemos puesto en contacto con todos los grupos empresariales y empresas públicas con el fin de que las medidas que tomasen y los planes de contingencia que se elaborasen fuesen de conocimiento de todas y todos así como responsabilidad de que se cumpliesen dichas medidas. La respuesta ha sido desigual, y mientras que con algún grupo el contacto es diario, la información fluida y las medidas se van tomando conforme van surgiendo nuevos problemas y/o situaciones críticas, hay otros que, como se suele decir, ni están ni se les espera y si han accedido a que trabajemos conjuntamente ha sido por la presión que hemos tenido que hacer desde el sindicato advirtiéndoles de las responsabilidades y las consecuencias de su inacción. Tanto las que están colaborando como las que están haciendo caso omiso a nuestro ofrecimiento y trabajo, saben perfectamente quienes son, y cuando acabe todo esto lo sabremos ponerlo en valor públicamente, desde luego.
Se está reduciendo la presencia en los centros a lo imprescindible con el fin de tener grupos de trabajadores de reserva en caso de contagio de alguna persona de cada grupo de trabajo
En las empresas más proactivas a trabajar conjuntamente se han llegado a tomar medidas de aislamiento total en las potabilizadoras, con caravanas individuales, con turnos de trabajo de 12 horas durante 7 días con el fin de no poder contagiarse y así garantizar el abastecimiento. En depuración se están estableciendo turnos también de 12 horas durante 7 días con descanso de dos semanas. Se está reduciendo la presencia en los centros a lo imprescindible con el fin de tener grupos de trabajadores de reserva en caso de contagio de alguna persona de cada grupo de trabajo. Los laboratorios también están separando a sus trabajadores, se han suspendido permisos y vacaciones de todo el personal imprescindible. Quien no trabaja en operaciones, sobre todo el personal de oficinas, está realizando teletrabajo en su casa, aunque hay quien pretende que a determinados colectivos se les aplique el RDL 10/2020 de Permisos Retribuidos. A esta opción nos oponemos frontalmente: es un servicio esencial. Los trabajos son especializados. Los ingresos a las empresas siguen estando garantizados en su gran mayoría a través de tasas y tarifas. También es cierto que esta propuesta no es generalizada.
P. - ¿Qué reconocimiento se les está dando por parte de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO?
R. - Nuestro mejor homenaje a las personas trabajadoras del sector es nuestro trabajo. Tenemos a su disposición la atención 24 horas para resolver las consultas, dudas y problemas que nos transmiten. También lo es el que sepan todas y todos que estamos para lo que haga falta, que las delegadas y delegados, así como los responsables sindicales estamos peleando para salir lo antes y lo mejor posible de esta situación. Les mantenemos informados día a día de todo lo que va pasando, los avances que se producen y toda la información susceptible de ser compartida sin llegar a producir el efecto de desinformación ante tal avalancha de noticias y comunicados. Tenemos un equipo jurídico que viene resolviendo las dudas legales que se nos plantean día a día, y que son muchas. Además de mantenerles informadas de muchos otros aspectos de la crisis mediante la elaboración de documentos que va generando la Confederación de CCOO conforme se van produciendo y articulando cada vez que hay una nueva norma legislativa. Además de los comunicados en los que expresamente venimos a reconocer su trabajo y que se les envía directamente a las personas afiliadas
P. - Cuando esta situación termine, ¿cree que habría que reconocer la labor de estos profesionales de alguna manera?
R. - Estoy convencido que así habrá de ser. Al menos por la parte que nos toca a la dirección del Sindicato, no quepa ninguna duda que así se hará, al igual que habrá que hacerlo para tantas y tantas personas que han dejado su vida, su salud y su trabajo en este momento. A ello me comprometo. Pero todo tiene su momento. Eso para cuando salgamos de esta.
En España hay zonas donde han padecido sequías y restricciones de agua y estas han producido el efecto de valorarla como el bien que es
P. - ¿Considera que la población conoce o es consciente del trabajo que hay detrás de que se disponga de agua en los hogares las 24 horas del día los 7 días a la semana?
R. - Vivimos en una sociedad individualista e individualizada, de consumo rápido y satisfacción inmediata de nuestras “necesidades” o más bien deseos. Estamos ante una generación que pensaba que el dinero salía de los cajeros, la luz de un enchufe, la gasolina de una manguera, la comida de los supermercados y el agua de un grifo, sin pensar ni ser conscientes de lo que hay o de quien hay detrás de todo esto para que sea posible. Si además le añadimos que no supone un coste elevado, en términos de comparación con otros productos, no se le da “el valor” que tiene, sin pensar que sin agua, sin ese preciado oro líquido, no hay vida.
Sí, detrás de cada vaso de agua, de cada vez que nos lavamos las manos, de cada descarga de la cisterna, de cada lavadora que ponemos, de cada ducha que nos damos, de cada producto del que nos alimentamos que necesitan ingentes cantidades de agua, hay unas personas que lo hacen posible con su trabajo. Cuando en el colegio nos hablaban del ciclo del agua nunca nos decían nada de esto. Tampoco podemos demonizar su desconocimiento.
Hasta que volvamos a una situación de “normalidad”, vaya también a ellos nuestro aplauso a las 20.00h de cada día
En España hay zonas donde han padecido sequías y restricciones de agua y estas han producido el efecto de valorarla como el bien que es. Se han tenido que hacer campañas de ahorro y medidas para evitar su despilfarro, porque realmente se malgastaba. Se ha tenido que aprender por el peor camino, que es el de sufrirlo en nuestras propias carnes. Por desgracia, y como condición humana, nos damos cuenta de la importancia de las cosas cuando ya no las tenemos o bien cuando sufrimos las consecuencias de su escasez.
Pero hasta que volvamos a una situación de “normalidad”, vaya también a ellos nuestro aplauso a las 20.00h de cada día y, por favor, #QUEDATEENCASA.