Las lluvias mejoran la producción de trigo en Siria, pero la situación sigue siendo precaria

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  • El precio del pan subió hasta un 87 por ciento en el último año

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Alcanzar la seguridad alimentaria para todos y asegurar que las personas tengan acceso a alimentos de buena calidad que les permitan llevar una vida activa y saludable es la esencia de las actividades de la FAO.
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La producción alimentaria de Siria ha aumentado este año, debido principalmente a las abundantes lluvias, pero sigue estando muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis, con un conflicto en curso que continúa arrastrando a más personas hacia el hambre y la pobreza, según un informe conjunto publicado hoy por dos organismos de la ONU.

Las previsiones señalan que la cosecha de trigo de 2015 será mejor que la de 2014 –afectada por la sequía-, pero ello no conllevará una mejora significativa en la situación general de la seguridad alimentaria de las familias, señalan la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

En total, se calcula que unos 9,8 millones de personas están en situación de inseguridad alimentaria en Siria, con 6,8 millones de ellos con inseguridad alimentaria grave, un nivel que requiere ayuda alimentaria externa. Desde enero de este año, más de medio millón de personas se han visto desplazadas.

El conflicto continúa afectando gravemente las actividades agrícolas

El conflicto continúa afectando gravemente las actividades agrícolas y los mercados de alimentos, según el informe de la FAO y el PMA.

"A pesar de que la cosecha actual en Siria es mejor de lo esperado debido a las lluvias favorables, el sector agrícola del país sigue viéndose diezmado por el conflicto. Se necesita el apoyo urgente de los donantes para garantizar que los agricultores puedan estar preparados para la próxima temporada de siembra de cereales, a partir de octubre", advirtió Dominique Burgeon, Director de la División de Emergencias y Rehabilitación de la FAO.

La producción agrícola sigue estando obstaculizada por la escasez de combustible, mano de obra e insumos agrícolas -incluyendo semillas y fertilizantes- y los altos costos y la calidad poco fiable de los insumos; así como los daños a los sistemas de riego y la maquinaria agrícola. Estos factores agravan la situación de inseguridad alimentaria en el país.

"Resulta evidente: casi cinco años de conflicto han destruido la economía siria y la capacidad de la gente para comprar productos básicos como la comida que necesitan para sobrevivir", señaló Arif Husain, Economista Jefe del PMA. "Nos preocupa el desplazamiento continuo de la población y su impacto, sobre todo en mujeres y niños. El riesgo de daños irreversibles en los niños es real, con trágicas consecuencias futuras si este conflicto dura mucho más tiempo", aseguró Husain, añadiendo: "instamos a la comunidad internacional a seguir apoyando los vitales esfuerzos de pacificación y de socorro hasta que se alcance la paz".

La producción de trigo en 2015, estimada en 2.445 millones de toneladas, se espera sea mejor respecto a la mala cosecha de 2014 y un poco mejor que la de 2013. Sin embargo, todavía es un 40 por ciento inferior a los niveles de producción anteriores al conflicto. El país se enfrenta a un déficit de trigo de alrededor de 800 000 toneladas en relación a su necesidad anual de casi 5 millones de toneladas, según el informe.

La superficie sembrada con cereales se vio limitada por la inseguridad y la superficie de trigo cosechada se calcula es la menor desde la década de 1960, revela el estudio.

La producción ganadera también está gravemente afectada por el conflicto. El sector, que llegó a ser de gran importancia para la economía interna siria y su comercio exterior, ha sufrido una reducción del 30 por ciento en el ganado vacuno y del 40 por ciento en ovejas y cabras, mientras que las aves de corral -por lo general la fuente de proteína más económica en la dieta- se han reducido en un 50 por ciento. El informe señala además que los servicios veterinarios del país se están quedando rápidamente sin vacunas y los medicamentos habituales.

El precio del pan se ha disparado

Tras haberse mantenido relativamente estables en 2014, los precios de los alimentos comenzaron a subir bruscamente a principios de 2015 a raíz de la reducción de los subsidios gubernamentales y la depreciación del tipo de cambio. El precio del pan se ha disparado de forma crucial en el último año, aumentando hasta en un 87 por ciento en las panaderías públicas.

A pesar de que la cosecha actual en Siria es mejor de lo esperado debido a las lluvias favorables, el sector agrícola del país sigue viéndose diezmado por el conflicto

La proporción del gasto familiar destinado a alimentos ha aumentado enormemente desde el inicio de la crisis, a expensas de satisfacer otras necesidades vitales. Se ha comprobado que hay familias que gastan más de la mitad de sus ingresos en alimentos y en algunos lugares -como Sweida, Alepo y Hama- esta proporción es más alta, llegando casi al 80 por ciento en Deraa, una de las zonas que han sido testigos de los combates más intensos.

La mayoría de las personas están consumiendo una dieta "pobre" o "en el límite". La diversidad de la dieta es algo mejor en las provincias del noroeste de Idlib, Tartous y Latakia, donde las familias parecen tener algo de acceso a proteínas y hortalizas de alta calidad y ricas en vitaminas. La población en las provincias afectadas por el conflicto de Deir Ezzor, Hassakeh, Alepo y Hama tiene los peores indicadores de consumo de alimentos.

Fragmentación del mercado

Los productores, transportistas y comerciantes de Siria se enfrentan a costos de transacción y riesgos muy altos y debidos a una mayor inseguridad en las principales carreteras del país. Como resultado, el transporte de los productos agrícolas de las zonas de producción a los mercados principales experimenta múltiples cuellos de botella, lo que aumenta el desperdicio de frutas y verduras y obstaculiza el traslado de excedentes de trigo desde el noreste a las zonas con déficit de alimentos en la región occidental del país

Recomendaciones

Mientras que el fin del conflicto sigue siendo la principal condición previa para garantizar que la población de Siria tengan acceso adecuado a los alimentos, el informe de la FAO y el PMA proporciona una serie de recomendaciones destinadas a mejorar la actual situación de seguridad alimentaria, haciendo hincapié en la necesidad de ayuda alimentaria a las zonas del país sitiadas y afectadas por la violencia.

Se recomienda ayuda para impulsar la producción de trigo y otros cereales mediante el suministro de semillas de buena calidad, fertilizantes y otros insumos agrícolas. Con el fin de fortalecer la resiliencia de las comunidades afectadas se aconseja además apoyar la creación de centros privados de producción y distribución de semillas en las aldeas, promover la producción doméstica de hortalizas y aves de corral mediante la distribución de semillas y pollos mejorados, así como proporcionar vacunas para el ganado y medicamentos veterinarios.

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