Más de 1.000 regantes protestan en Valladolid por la subida de la tarifa eléctrica

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  • Imagen de la manifestación.
  • Calculan que el sobrecoste en la Comunidad desde la supresión de las 'tarifas de riego', en 2008, se aproxima a los 20 millones de euros.

Más de un millar de agricultores de Castilla y León se ha concentrado ante la sede de la Delegación del Gobierno, en Valladolid, secundando así la convocatoria de la Asociación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Duero (Ferduero) en protesta por el denominado 'tarifazo eléctrico' y para exigir al Gobierno central la aplicación de una tarifa especial que les exima de pagar durante aquellos meses inhábiles para la campaña de riego.

Llegados desde distintas provincias de la Comunidad, los regantes, pancarta en mano con los lemas 'no al tarifazo eléctrico' o 'El regadío agoniza', han participado en una movilización en la que se han sucedido el lanzamiento de petardos y la 'música' de silbato, con participación además de los máximos responsables regionales de las distintas organizaciones profesionales agrarias.

La movilización, motivada por la supresión de las tarifas especiales de riego desde 2008 y en el consiguiente encarecimiento del coste de energía eléctrica que soportan los regantes, que han cifrado en un 1.000% desde entonces, ha concluido tras la entrega de un manifiesto al subdelegado del Gobierno en Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo.

A esta concentración seguirá otra en Madrid de ámbito nacional ante la sede del Ministerio de Industria en el supuesto de no obtener un resultado positivo

A esta concentración, según han anunciado los organizadores, seguirá otra en Madrid de ámbito nacional ante la sede del Ministerio de Industria en el supuesto de no obtener un resultado positivo.

Entre los participantes, apostado tras una gran pancarta bajo el lema 'El regadío agoniza. No al tarifazo eléctrico', el presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore), Andrés del Campo, ha recordado que los regantes son "usuarios estacionales", con una actividad concentrada en un máximo de seis meses, y sin embargo las tarifas actuales que soportan les obligan a pagar durante los doce meses por la máxima potencia contratada, "tanto si utilizan los motores como si no".

Esta situación, tal y como a explicado Del Campo, en declaraciones recogidas por Europa Press, "está asfixiando a la agricultura modernizada", aquella que para poder regar en ocho horas lo que antes se hacía en veinticuatro ha incrementado la potencia contratada de energía eléctrica y que ahora "está resultando gravemente perjudicada por el sistema tarifario actual".

Dos tarifas diferenciadas

Frente a ello, los regantes reclaman al Gobierno central la aplicación de dos tarifas, una para la época de riego reducida o nulo riego y otra específica que rija en plena campaña, siempre con el objetivo de que el agricultor pague por la potencia realmente utilizada y no por la contratada, y como solución alternativa la aplicación de un IVA reducido "porque los regantes son finalistas y no desgravan", en la línea de lo conseguido en otros países como Italia, donde se consiguió por este concepto una reducción del 20 al 10 por ciento.

"El regadío no sólo se tiene que tecnificar sino que es preciso incrementar también la productividad más de un 40% antes del año 2030 y de un 70% antes de 2050, y eso sólo se puede conseguir con la agricultura de regadío y con biotecnología, es decir, con cultivos que necesiten menos agua y fertilizantes", ha destacado Del Campo, quien por ello confía en que lleguen a buen puerto las negociaciones que mantiene con el propio ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, y con el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal.

El máximo responsable de los regantes españoles ha incidido en que las reclamaciones planteadas son de "justicia" y ha subrayado el sobrecoste que para los bolsillos de éstos ha supuesto la supresión de las 'tarifas de riego' en 2008, que ha cifrado en casi 20 millones de euros, mientras que su homólogo regional, Ángel González, presidente de Ferduero, calcula que sólo desde el último incremento tarifario aplicado en agosto los agricultores castellanoleoneses han soportado un incremento de costes de más de 3 millones.

De hecho, González ha especificado que si en 2008 el empleo de la electricidad para el riego suponía el 7% de los costes totales de los usuarios, en la actualidad el porcentaje se eleva a casi el 40, algo que repercute de forma trascendental, a su juicio, en una Comunidad que cuenta con 140.000 hectáreas de riego modernizadas y con otras 120.000 que se abastecen con aguas subterráneas.

Aunque la postura reivindicativa de los regantes es compartida por los subdelegados de las nueve provincias con las que Ferduero ha mantenido contacto en los últimos días, incluso por parte del ministro del ramo, la consejera Silvia Clemente y el presidente de la Junta de Castilla y León, el líder regional de los regantes ha recordado que esa predisposición aún no ha tenido reflejo en el Boletín Oficial del Estado. "Nosotros, con buenas palabras no pagamos el recibo eléctrico, lo pagamos en euros", ha sentenciado.

"Impuesto revolucionario"

Los representantes de las OPA de Castilla y León han cerrado filas a la hora de respaldar el planteamiento de los regantes, a los que, en palabras el presidente regional de Asaja, Donaciano Dujo, se les está sometido a un "impuesto revolucionario" por parte del Gobierno con "subidas indiscriminadas y unos costes por consumos que los afectados no han llegado a realizar".

Por ello, Dujo se ha dirigido al Gobierno de Rajoy para precisarle que los agricultores y los ganaderos "quieren pagar la luz a un precio asequible y por aquello que consumen y gastan, pero no por aquellos periodos en los que no hay consumo".

En la misma línea se han posicionado los máximos responsables de UPA y UCCL, Julio López y Jesús Manuel González Palacín, respectivamente, quienes han vaticinado el cierre de las explotaciones agrícolas y ganaderas si se mantiene la actual situación, ya que, como así el primero de ellos, "los agricultores y ganaderos compran energía pero no es posible que ello suponga más del 60 por ciento de sus costes fijos".

Así, González Palacín ha reivindicado una tarifa especial que reconozca el papel "estratégico" del sector agrario y el "enorme esfuerzo realizado por los agricultures para ahorrar agua, ser cada vez más eficientes y preservar el medio ambiente".

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