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El sector industrial, impulsor del tratamiento de las aguas residuales en México

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  • sector industrial, impulsor tratamiento aguas residuales México
    Polígono industrial "Parque Opción", situado en San José de Iturbide, Guanajuato, México.

Sobre la Entidad

TecnoConverting
Somos especialistas en decantación y lamelares, realizamos la ingeniería, el diseño a medida, la construcción y el montaje de la mejor solución técnica para nuestros clientes.
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En una región como América Latina y El Caribe donde el agua abunda, pero su reparto no es equitativo, y donde solo dos tercios de la población cuentan con agua segura, existe una imperiosa necesidad de abordar la gestión integrada de los recursos hídricos desde el punto de vista de la sostenibilidad.

En los últimos años, la región ha trabajado en un marco normativo del sector de agua potable y saneamiento, emprendiendo reformas de las legislaciones y organizaciones orientadas a la gestión y el aprovechamiento de agua. No obstante, la incidencia del cambio climático es un factor que, unido a la limitada eficiencia de las empresas de agua y la falta de inversión en la operación y el mantenimiento de las infraestructuras, se convierten en una nefasta combinación que dificulta proveer de este recurso a la población.

Ser la región más rica en términos de disponibilidad de agua per cápita, no implica que ésta sea accesible a la totalidad de la población y, por lo tanto, no existan poblaciones con graves problemas hídricos. Países como Perú, El Salvador o México, experimentan un estrés hídrico sin precedentes.

El sector industrial mexicano es consciente de la relevancia que tiene el agua en todos sus procesos, y también de la necesidad de tener una industria limpia, donde la empresa Tecnoconverting ha tenido un papel fundamental

La gestión del agua en México

México es un claro ejemplo del principal problema que afronta la región de América Latina y El Caribe: si bien en términos absolutos no carece de agua, la desigualdad en el reparto de la misma, su contaminación y la falta de mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas son los responsables de su escasez. Por ello, a principios de este milenio, el gobierno mexicano declaró el tema del agua como un problema de interés nacional.

Pero esta preocupación por el agua no siempre tuvo la misma intensidad. México cuenta con una larga y bien arraigada tradición de manejo de los recursos hídricos que se remonta a los años 30, cuando el país comenzó a realizar grandes inversiones en instalaciones para almacenamiento de agua y para el desarrollo de aguas subterráneas con el fin de expandir el riego y el abastecimiento de agua ante un rápido crecimiento de la población. Sin embargo, la forma en la que México ha gestionado el agua ha evolucionado a lo largo de los años, siendo 1992 el año que marcó un antes y un después en la política nacional del agua. Si bien la gestión del agua en México estuvo marcada durante mucho tiempo por un modelo de gobierno centralista donde la administración pública del recurso era en gran parte responsabilidad de las instituciones federales, tras 1992 el cambio de paradigma se reflejó en un modelo de gobierno basado en la descentralización y la democratización de la gestión del agua, así como en su privatización.

En 1992, México adoptó la Ley de Aguas Nacionales (LAN), donde se establece que las funciones principales del sector son responsabilidad del gobierno federal a través de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), y que posibilitó la implantación de un marco regulador con el fin de incentivar una mayor eficiencia y una percepción más precisa del valor social, económico y medioambiental del agua. Su modificación en 2004, supuso la reestructuración de las funciones más importantes de CONAGUA a través de la transferencia de responsabilidades del nivel central a entes subnacionales: los Organismos de Cuenca y consejos de cuenca. Además, se introdujo un Sistema Financiero del Agua (SFA) con el fin de crear los instrumentos apropiados para determinar fuentes de financiamiento, pautas de gastos, recuperación de costos, establecimiento de cuentas y de indicadores de manejo.

En resumen, las principales responsabilidades del manejo de los recursos hídricos en México se han asignado a tres grupos de instituciones: la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), a nivel federal; Comisiones Estatales del Agua (CEA), a nivel estatal; y autoridades y consejos de cuenca.

El reto del tratamiento de las aguas residuales en México

México debe hacer frente a una disponibilidad de agua que ha descendido de forma dramática en el último medio siglo y cuya tendencia se espera que continúe. Pero no es su único problema. La distribución desigual del agua en la región de América Latina y el Caribe se refleja notablemente en este país, donde las diferencias en la disposición del recurso hídrico se presentan de forma natural en todo el territorio nacional. Así, según Conagua, en el sureste del país se localiza el 60 % del recurso, siendo siete veces mayor que en el resto del territorio, y donde se asienta tan solo el 23 % de la población mexicana, generando un 14 % del producto interno bruto (PIB); pese a ello, esta región tiene el mayor rezago en el servicio de agua potable. En el resto del país la situación es de escasez. Se trata de regiones áridas y semiáridas donde se desarrolla la mayor actividad económica e industrial.

Una de estas regiones es el estado mexicano de Guanajuato, donde el 74 % del agua disponible para 4,5 millones de habitantes en los 46 municipios de la entidad se extrae del subsuelo a través de pozos, y el restante 26 % proviene de aguas superficiales que cada vez son más escasas. De hecho, la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato estima una sobreexplotación del recurso proveniente de los mantos freáticos, que tienen ya un déficit importante. Además, la ausencia de políticas públicas y de un verdadero sistema de tratamiento de aguas residuales "provoca que casi 94 % del líquido que se consumimos se deseche, por lo que al ingresar a los afluentes y caudales que cruzan por la entidad genera una importante contaminación y, después, irrigamos con los desechos de todo tipo incluidos los industriales", según la Concesionaria Mexicana del Agua.

El último informe sobre “Estadísticas del agua en México” publicado por Conagua en noviembre de 2017, indica que el sector industrial ocupa un 12 % del consumo total del agua en México y, pese a no ser una cifra muy elevada comparado con el uso agrícola, la concienciación sobre el cuidado del recurso es mayor. En el año 2016, y según el mismo informe, la industria trató 75,9 m³/s de aguas residuales en 3.041 plantas en operación a escala nacional. Eduardo Cota, director de Conservación y Restauración Ecológica de Pronatura, en una entrevista concedida al diario El País, aseguró que “El 90 % de las aguas residuales industriales sí se tratan”, pero el problema de México radica en las aguas municipales, donde solo funcionan alrededor del 40 % de las plantas de tratamiento de agua residual.

Polígono industrial "Parque Opción"

El sector industrial mexicano es, por tanto, consciente de la relevancia que tiene el agua en todos sus procesos, y también de la necesidad de tener una industria limpia. Este pensamiento ha llevado al sector a buscar mejores prácticas que contribuyan al cuidado del agua, no solo enfocadas al ahorro, sino a su tratamiento y recuperación. En San José de Iturbide, uno de los principales parques industriales en desarrollo a nivel estatal y nacional, se encuentra el polígono industrial "Parque Opción", que cuenta con más de 1.600 acres de extensión (unos 6.474 km2) y donde se encuentran instaladas más de 120 fábricas, en su mayoría líderes en el ramo de la industria automotriz, metalurgia, mecánica, química y alimenticia. Todas las descargas sanitarias y aguas de proceso pretratadas son conducidas a la nueva depuradora de aguas residuales del parque diseñada para 60 l.p.s., donde la empresa Tecnoconverting ha jugado un papel fundamental en esta nuevo rumbo del sector industrial en México.

Instalación del rascador Tecno-Classic de Tecnoconverting

Los rascadores Tecno-Classic de Tecnoconverting, han sido desarrollados basados en la innovación constante y el uso de nuevos componentes para ofrecer las mejores prestaciones. De esta forma, ofrecen a la EDAR de Parque Opción un mayor rendimiento con la máxima garantía de funcionamiento: los reductores están dimensionados a partir de los diámetros de los decantadores y a las concentraciones de lodo; y, a partir de un sistema de tracción con eje central, anclado en el puente, se consigue actuar las palas inferiores, las cuales efectúan la recogida de los lodos inferiores. Como todos los equipos de Tecnoconverting, el rascador Tecno-Classic está fabricado considerando el sistema EASY INSTALL, lo que permite su fácil montaje y abarata costes, pues no es necesario enviar operarios de Tecnoconverting para realizar el montaje de los equipos.

Rascador Tecno-Classic de Tecnoconverting

Es importante mencionar que este avance en la gestión de las aguas residuales permitirá reutilizar esta agua en la aplicación de riego para cultivos de tallo largo y alfalfas, lo que brindará un gran beneficio a muchas familias mexicanas de las comunidades aledañas y ayudará a enfrentar la carencia de agua que afecta especialmente a la zona de San José de Iturbide.

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