"En Uruguay, la relación entre los humedales y la población es central y cotidiana"

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Sobre la Entidad

MVOTMA
Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay.
  • " Uruguay, relación humedales y población es central y cotidiana"

Hoy se celebra el 45º Día Mundial de los Humedales. Se trata de uno de los ecosistemas con mayor presencia en nuestro país y el objeto de políticas públicas. El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) realiza un gran trabajo para su conservación dada la importancia de los servicios ambientales que brindan: filtran y son reservorio de agua, previenen inundaciones y son el hogar de una infinidad de especies de flora y fauna.

El trabajo y protagonismo de Uruguay en el tema permitió que, en 2015, nuestro país fuese sede de la 12ª Conferencia de Ramsar, la Convención para la conservación de humedales. En ese marco, el subsecretario del Mvotma, Jorge Rucks, asumió la Presidencia del Comité Permanente de la Convención, a quien entrevistamos para conocer mejor la situación de estos ecosistemas.

Pregunta: ¿Qué implica para el ministerio y para el país la asunción de la presidencia del Comité Permanente de Ramsar?, y ¿cuál es su evaluación hasta el momento?

Respuesta: La primera cosa es el reconocimiento internacional que nos dieron los 168 países signatarios de la Convención, quienes confiaron en Uruguay para la organización de la Convención. Esto significó un esfuerzo muy grande para el país, para varias instituciones y organizaciones, y permitió demostrar la seriedad con la que actuamos en estos temas.

"La mayor responsabilidad que ha tenido Uruguay está vinculada a superar una etapa asociada a la desecación de humedales que se dio fundamentalmente durante la dictadura militar"

A partir de esto, asumimos la Presidencia del Comité Permanente lo que implica un gran trabajo. Hay que hacer un seguimiento permanente de todas las actividades que desarrollan todos los países, participar de reuniones, hacer el seguimiento del funcionamiento de la propia secretaría —que se encuentra en Suiza—. Esto también nos permite tener un contacto más directo con las  experiencias de otros países para proteger los humedales e intercambiar para mejorar nuestro trabajo.

Se trata de la primera Convención en la que Uruguay tiene este nivel de responsabilidad y eso siempre es un desafío.

P.- El hecho de tener la presidencia de Ramsar, ¿tuvo alguna incidencia directa en las políticas nacionales vinculadas a humedales?

R.- La mayor responsabilidad que ha tenido Uruguay está vinculada a superar una etapa asociada a la desecación de humedales que se dio fundamentalmente durante la dictadura militar, e implicó desecamiento y canalizaciones que afectaron seriamente zonas como los humedales del Este del país y destrozaron playas como la de La Coronilla. Esta situación nos colocó en una “lista negra” que tiene la Convención, en la que coloca a los humedales que están amenazados gravemente, en este caso como consecuencia de una modificación humana.

Con el retorno de la democracia se comenzó a trabajar en sacar a Uruguay de esta situación, cosa que logramos antes de la reunión de 2015, con la salida de los Humedales del Este del Registro de Montreux. Esto requirió un trabajo fuerte con otras instituciones y también con las organizaciones. Se trata de una zona productiva en la que hay que atender su uso racional. La Convención no plantea que en los humedales no se pueda hacer nada, lo que impulsa es al uso racional, tener la responsabilidad de trabajarlos asegurando su conservación.

A partir de ese esfuerzo que hizo nuestro país, se comienzan a incorporar nuevas áreas de humedales a Ramsar. En estos últimos años se incorporan los bañados de Farrapos y luego Laguna de Rocha como Humedales de Importancia Internacional. Estos no son los únicos humedales que tenemos pero si son representativos de las zonas húmedas que tiene nuestro país.

Los sitios Ramsar no son la única forma de protección que tenemos, muchas de estas zonas, y otras como los humedales del Santa Lucía, forman parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Con estas herramientas nos comprometemos como país a conservar los humedales pero también a su uso racional y precisamente los usos son motivos de nuestro trabajo.

"Hemos mantenido reuniones con la gremial de arroceros para trabajar juntos en ese proyecto que permitirá tener una valorización que sirve en el comercio internacional" 

P.- En ese marco se trabaja en el proyecto de reconocimiento internacional a la producción sustentable de arroz en humedales, ¿se qué se trata esta iniciativa?

R.- A partir de los esfuerzos que se hacen para recuperar los bañados del Este, se trabaja con el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), con instituciones vinculadas a la investigación agropecuaria y organizaciones de productores, en el desarrollo de un sello para la producción de arroz con criterios de conservación en humedales.

Estamos abordando con Naciones Unidas la implementación de un sello que permita certificar el arroz producido en estos ecosistemas bajo ciertos criterios para los que se cuenta con un manual de buenas prácticas desarrollado con los insumos de varios años de investigación del INIA.

Hemos mantenido reuniones con la gremial de arroceros para trabajar juntos en ese proyecto que permitirá tener una valorización que sirve en el comercio internacional y es una forma de reconocer la importancia de producir de acuerdo a ciertas pautas de manejo.

P.- Viendo la realidad de otros países, ¿cómo ve la situación de los humedales en Uruguay?  Y, ¿cuáles son los desafíos que tiene en materia de humedales?

R.- La preocupación sobre la protección de humedales es global. Siendo uno de los ecosistemas más importantes tanto por la biodiversidad que albergan como por su función en la regulación hídrica y su aporte en la retención de carbono, lamentablemente durante muchos años eran vistos como tierras improductivas que había que desecar para que fueran útiles. Entonces el 64% de la superficie de humedales del mundo fue desecado. Este es un dato que demuestra que ha sido uno de los ecosistemas más afectados. Por eso se crea la Convención de Ramsar en 1971, entre sus objetivos tiene dos líneas fundamentales, la investigación a través de su comité científico y mecanismos de gestión, a través de las políticas de los gobiernos signatarios.

En los años de funcionamiento de Ramsar, se ha incorporado una importante área de protección, 210 millones de hectáreas de humedales protegidos, entre ellos los esteros de Farrapos, Humedales del Este y Laguna de Rocha, en Uruguay. El mismo proceso que se dio a nivel mundial es el que se dio en nuestro país, aquí los humedales cubren un 12% del territorio. Hoy tenemos conciencia de la importancia que tienen humedales y como la regulación de los recursos hídricos está asociada al funcionamiento de los humedales, por ejemplo.

"En Uruguay los humedales cubren un 12% del territorio"

El reconocimiento de su valor ha ido creciendo y permite una relación que se retroalimenta, una apertura de los países de la región en trabajar en conjunto. Un ejemplo de ello es el trabajo que realizamos en la Cuenca del Plata para reconocer la importancia; allí la voluntad de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay se conjuga en un esfuerzo colectivo. Muchas veces estos humedales son fronterizos, como los del río Uruguay que compartimos con Argentina o los del Este que compartimos con Brasil.

P.- ¿Qué incidencia ha tenido la política de recuperación de humedales de nuestro país en estos últimos años en la mitigación y recuperación de las comunidades, ante los eventos climáticos acontecidos?

R.- El tema de la protección de los humedales muchas veces se vincula a los procesos de fuerte urbanización de la zona costera, que por ser zonas húmedas son considerados humedales.

La costa requiere una serie de cuidados que tiene condicionantes que hoy se conocen perfectamente como la calidad de las dunas o de la propia agua, hoy sabemos que las dunas, por ejemplo, son las principales protectoras de las poblaciones costeras ante eventos extremos. En ese sentido la relación entre los humedales y la población es central y cotidiana en Uruguay donde la mayoría de la población vive sobre la costa.

La misma costa, por su interacción entre el océano y la tierra, es una zona de humedal fundamental, tenemos en la política diaria la responsabilidad de trabajar en las costas con la articulación con los gobiernos departamentales y las comunidades. Esto es vital. Se vincula con la cotidianeidad de los trabajos que realizamos y se vive como uno de los grandes desafíos que tenemos en este momento.

P.- Ya que hablamos de costa, hoy 2 de febrero también se celebra el Día de Iemanyá, varios referentes de la comunidad umbandista han convocado a que las ofrendas sean naturales ¿Cómo se ve desde el Mvotma esta iniciativa?

R.- Es una clara manifestación de un festejo de sectores importantes de la población que se vincula a los servicios que brinda el mar y la costa. Es un hecho muy importante que quienes organizan este tipo de festejos sean quienes convoquen realizar ofrendas naturales.

Nos demuestra cómo poner en valor la naturaleza a través de la propuesta de evitar que se entreguen materiales contaminantes, este es un elemento fundamental que muestra el avance en la cultura de conservación.

Reconocemos y celebramos la importancia de haber avanzado hasta tener un festejo del Día de Iemanya con centro en el cuidado de la naturaleza, que genera un proceso educativo muy importante.

Con motivo de la celebración del día de los humedales se realizarán actividades en varias zonas de nuestro país.

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