Aqualia
Connecting Waterpeople

"La degradación del estuario del Guadalquivir supone la pérdida de servicios de sus ecosistemas"

1
178
  • " degradación estuario Guadalquivir supone pérdida servicios ecosistemas"
    Rafael Seiz, técnico del Programa de Agua de WWF España.
  • " degradación estuario Guadalquivir supone pérdida servicios ecosistemas"
    Rita Rodríguez, responsable del Departamento Legal de WWF España.

Sobre la Entidad

WWF
WWF
WWF está presente en más de 100 países y cuenta con el apoyo de 5 millones de personas de los 6 continentes.
Minsait
· 178
1

Hace escasos días, WWF España recibió la Sentencia del Tribunal Supremo de 8 de julio de 2019, por la que se estima el recurso presentado por esta organización y se elimina finalmente del Plan Hidrológico del Guadalquivir el proyecto de dragado de ensanche y profundización del río Guadalquivir por su grave afección ambiental a Doñana. 

Por ese motivo, hablamos con Rita Rodríguez, responsable del Departamento Legal de WWF España y Rafael Seiz, técnico del Programa de Agua de WWF España, que detallan el proceso y los detalles del mismo.

Pregunta - Para ponernos en situación, ¿en qué consistía el proyecto del dragado de profundización que estaba previsto dentro del Plan Hidrológico del Guadalquivir?

Respuesta - El proyecto planteado consistía en la profundización y ensanche de prácticamente todo el tramo navegable del río Guadalquivir, tal y como se describe en la Resolución de 26 de septiembre de 2003, de la Secretaría General de Medio Ambiente, por la que se formula declaración de impacto ambiental sobre el proyecto «actuaciones de mejora en accesos marítimos al puerto de Sevilla», de la Autoridad Portuaria de Sevilla. BOE de fecha 2 octubre de 2003 nº 236 página 35938 y siguientes.

El recurso se fundó en la infracción de la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 23 de octubre de 2000 por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas

P. - ¿Qué motivó a WWF a presentar el recurso contra dicho proyecto y cómo ha sido el seguimiento de todo el proceso?

R. - El motivo del recurso fue la inclusión de dicho proyecto en el Real Decreto 1/2016, de 8 de enero, por el que se aprueba la revisión de los Planes Hidrológicos de las demarcaciones hidrográficas del Cantábrico Occidental, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura y Júcar, y de la parte española de las demarcaciones hidrográficas del Cantábrico Oriental, Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana y Ebro. Publicado en el BOE de 19 de enero de 2016. Concretamente, el dragado del Guadalquivir está contemplado en el Anejo 12, Programa de Medidas, entre las medidas para satisfacer otros usos asociados al agua, del Plan Hidrológico del Guadalquivir vigente.

El recurso se fundó en la infracción de la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 23 de octubre de 2000 por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas, por el deterioro que dicho proyecto produce en el estado y la calidad de las aguas, en especial en las masas de agua que forman el Estuario del Guadalquivir, y la repercusión que ello tendría en Doñana, espacio que goza de gran protección ambiental, declarado Parque Nacional, Parque Natural Zona Especial de Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves y Humedal Ramsar.

P. - ¿Cuáles han sido las razones por las que el Tribunal Supremo ha decidido rechazar el dragado de profundización del Guadalquivir?

R. - El motivo de la estimación del recurso es que el Plan Hidrológico no precisa en qué condiciones debería realizarse el proyecto de dragado para cumplir con la legalidad vigente – afección a espacios naturales, i.e. el Parque de Doñana y el principio básico de no deterioro y cumplimiento de los objetivos ambientales que establece la Directiva Marco del Agua, – pues ya no cabe remitirse a las condiciones de una evaluación ambiental realizada en 2003, que ha sido superada.

La Sentencia ratifica el valor del Dictamen de la Comisión Científica – reiterando los riesgos que ya fueron reconocidos en la STS de 25 de febrero de 2015 - pues en modo alguno se ha justificado que se hayan llevado a cabo las actuaciones necesarias para mejorar la funcionalidad del Estuario y que permitiría autorizar el proyecto.

El Plan Hidrológico no precisa en qué condiciones debería realizarse el proyecto de dragado para cumplir con la legalidad vigente

P. - ¿Qué supone dicha sentencia para el río Guadalquivir y su cuenca?

R. - Esta sentencia marca un hito muy importante en la parte baja de la cuenca del Guadalquivir, ya que considera claramente la necesidad de mejorar las condiciones del Estuario a través de la aplicación de medidas concretas, como condición previa a estudiar siquiera la posibilidad de realizar una actuación como el dragado de profundización.

Dicha actuación modificaría sustancialmente y afectaría negativamente a las condiciones hidromorfológicas y a la calidad de las masas de agua del Estuario del Guadalquivir. Estas masas de agua ya se encuentran afectadas por el canal de navegación y el régimen hidrológico artificial actualmente. Esta afectación es de tal grado, que el propio Plan hidrológico del Guadalquivir las considera como masas de agua muy modificadas. Se han producido alteraciones físicas tan severas ligadas a las actividades humanas, que éstas han producido cambios sustanciales en la naturaleza de dichas masas de agua.

Además, esta sentencia supone un claro ejemplo de la utilidad de la Directiva 2000/60/CE, conocida como la Directiva Marco del Agua, en su objetivo de proteger y mejorar la condición de los ecosistemas acuáticos europeos. La justicia deja claro en la sentencia que ante las evidencias científicas del mal estado de las masas del agua del Estuario, hay que actuar para evitar el deterioro adicional del de dicho estado, y poner en práctica todas las medidas necesarias basadas en dichas evidencias para mejorar las condiciones del mismo. Solo cuando se hayan llevado a cabo estas medidas para mejorar el estado de las masas de agua y la funcionalidad del Estuario, se podría plantear y evaluar la posibilidad de una actuación como el dragado.

Esta sentencia marca un hito muy importante en la parte baja de la cuenca del Guadalquivir

Una medida como la del dragado de profundización supondría en todo caso una excepción a la obligación de cumplir con los objetivos ambientales de las masas de agua, tal y como requiere la Directiva Marco del Agua en su artículo 4. De acuerdo con esta norma europea adoptada por todos los Estados miembros de la Unión Europea, para aceptar dicha excepción, consecuencia de nuevas modificaciones de las características físicas de las masas de agua del Estuario, se deben adoptar en primer lugar todas las medidas factibles para paliar los efectos adversos en el estado de dichas masas de agua. En segundo lugar, los motivos de las modificaciones deben quedar justificados en el Plan hidrológico del Guadalquivir y ser de interés público de orden superior. En tercer lugar, solo cabría dicha excepción sí los beneficios para el medio ambiente y la sociedad que supone el logro de los objetivos ambientales se ven compensados por los beneficios de las nuevas modificaciones para la salud, el mantenimiento de la seguridad humana o el desarrollo sostenible, y siempre que no puedan conseguirse estos beneficios, por motivos de viabilidad técnica o de costes desproporcionados por otros medios que constituyan una opción medioambiental significativamente mejor.

WWF España considera que no se dan estas circunstancias en la justificación que el la Autoridad Portuaria de Sevilla y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir han incluido en el vigente Plan hidrológico. La sentencia del Tribunal Supremo corrobora y apoya nuestros argumentos para descartar la medida del dragado del profundización, e insta a las autoridades competentes a tomar todas las medidas necesarias para mejorar el estado y devolver la funcionalidad al Estuario del Guadalquivir antes de plantear cualquier proyecto que pudiera tener un efecto sobre los ecosistemas afectados, incluida Doñana.

P. - ¿Qué beneficios aporta el estuario del Guadalquivir a Sevilla?

R. - El estuario del Guadalquivir es un territorio rico y único, formado por la unión del agua dulce y la salada del Atlántico, y que va mucho más allá del cauce del río Guadalquivir. El territorio del estuario abarca municipios de tres provincias, Cádiz, Sevilla y Huelva, en los que más de 300.000 personas conviven con una extraordinaria biodiversidad. Además, en el bajo Guadalquivir se han catalogado casi 150 especies, entre ellas algunas amenazadas como la anguila europea, la malvasía cabeciblanca, la gaviota picofina o el galápago leproso.

La justicia deja claro en la sentencia que ante las evidencias científicas del mal estado de las masas del agua del Estuario, hay que actuar para evitar el deterioro adicional del de dicho estado

Es inadecuado hablar de los beneficios que aporta el estuario del Guadalquivir a Sevilla, ya que la escala de los beneficios que este sistema aporta a la sociedad y a la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas, excede obviamente la escala de una sola ciudad. Para WWF, la recuperación del estuario va en la línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, y sería una gran contribución de Andalucía a estas metas globales. Sin embargo, la degradación actual de las condiciones del estuario supone la pérdida de los servicios que sus ecosistemas ofrecen a la sociedad de manera gratuita: agua limpia, protección frente a las inundaciones, temperaturas más suaves en verán, entre otras, y supone una renuncia de toda la sociedad en beneficio de una serie de sectores y actividades.

P. - En las ciudades, los ríos se enfrentan a diferentes presiones y condicionantes. ¿Cuáles cree que son los más urgentes a abordar?

R. - Resulta complicado generalizar en una cuestión tan compleja como las presiones sobre los ríos, especialmente en zonas urbanas donde, en gran parte de los casos, el espacio fluvial se ha visto reducido a la mínima expresión.

Muchos tramos urbanos han sido canalizados, y el flujo de agua y de sedimentos se ha visto modificado por presas y azudes, con el objetivo de satisfacer las necesidades humanas de agua y de protección frente a las avenidas de tramos de estas zonas urbanas. Esto provoca el encajamiento del cauce y limita el espacio de “libertad fluvial” y aumenta la velocidad de corriente en las avenidas, lo que afecta a los terrenos aguas abajo. Además, las aglomeraciones urbanas e industriales, a pesar de las mejoras en los sistemas de saneamiento y depuración, suponen fuentes de contaminación directa de las aguas de muchos ríos y acuíferos en España. Muchos de estos ríos han perdido sus características naturales y están afectados negativamente en su funcionamiento natural hasta tal punto que ya no pueden considerarse auténticos ríos. Un ejemplo de esta complejidad es el caso de Madrid Río, en el que el Manzanares está totalmente desconectado hidrológicamente de sus orillas y subálveo, lo que condiciona la existencia de vegetación de ribera y la recarga que aporta el caudal estival.

Una medida como la del dragado de profundización supondría en todo caso una excepción a la obligación de cumplir con los objetivos ambientales de las masas de agua

Desde WWF España creemos que todas las presiones derivadas de las actividades humanas sobre los ríos son igual de importantes y deben ser abordadas por las autoridades responsables. Es obligación de estas autoridades del agua cumplir con sus compromisos de alcanzar y conservar el buen estado de todas las masas de agua. Para ello deben poner en marcha todas las medidas necesarias para alcanzar estos objetivos. La gestión del agua y los ecosistemas acuáticos no puede plantearse desde un punto de vista local exclusivamente, sino que debe integrarse en un funcionamiento de toda la cuenca hidrográfica. Una oportunidad para ello es por ejemplo la modificación de los planes de urbanismo, para que las zonas de policía e inundables (periodo de retorno de 500 años) sean declaradas como suelo rústico (o no urbanizable) de especial protección. Otra la constituyen los Planes de Gestión de la Inundación de las Autoridades del agua, donde se enmarcan las actuaciones para la prevención de daños en momentos de avenida.

P. - ¿Qué herramientas se han demostrado útiles para mejorar la integración fluvial en las ciudades?

R. - Ante el escenario de cambio climático que ya estamos padeciendo, nuestro mayor seguro son los ríos, humedales y acuíferos en buen estado. Por ello, nuestra meta es garantizar ecosistemas de agua dulce que provean de este recurso vital tanto a las personas como a la biodiversidad. Con el cambio climático las sequías y las inundaciones van a ser más frecuentes, y los recursos hídricos serán más escasos.

En WWF España creemos que cumplir con la Directiva Marco del Agua y el resto de normas que derivan de ella, como la Directiva de Inundaciones o la Directiva de Aguas Subterráneas, es un elemento clave para alcanzar una gestión sostenible del agua. Por ello, tenemos en marcha nuestra campaña #ProtegeTuAgua en defensa de esta norma europea, única en el mundo para proteger y mejorar los ecosistemas acuáticos y los acuíferos.

Muchos tramos urbanos han sido canalizados, y el flujo de agua y de sedimentos se ha visto modificado por presas y azudes, con el objetivo de satisfacer las necesidades humanas

Aplicar y cumplir con la Directiva Marco del Agua significaría asegurar que se cumplen todos los compromisos asumidos por España para la protección y restauración de los ecosistemas acuáticos, priorizando las soluciones basadas en la naturaleza que mejoran nuestra resiliencia frente al cambio climático. En nuestro documento “Agua para hoy, sed para mañana” además, hemos planteado otras acciones para dirigirnos hacia una verdadera transición hidrológica hacia la sostenibilidad hídrica

En WWF estamos convencidos de que la información y concienciación a través de la participación ciudadana reglada es vital proteger nuestros ecosistemas acuáticos y restaurar los que ya se han degradado en torno a las ciudades. Por eso trabajamos para que la sociedad exija tener unos ríos, humedales y acuíferos que puedan darnos agua, que nos ayuden a controlar inundaciones, a depurar las aguas y que nos aporten lugares únicos donde disfrutar de la naturaleza. Los ecosistemas acuáticos sanos y funcionales son nuestra mejor garantía para asegurar el agua para la naturaleza y la sociedad.

La redacción recomienda