La Confederación Hidrográfica del Duero y WWF firmarán mañana un convenio para proteger las hoces del Riaza

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  • Hoces del río Riaza
  • El convenio nace en el seno de un proyecto que WWF lleva a cabo con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del MAGRAMA

La organización conservacionista WWF y la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) firmarán este martes en Montejo de la Vega (Segovia) un convenio de custodia fluvial para trabajar conjuntamente en la protección del entorno fluvial de las Hoces del río Riaza y sus alrededores.

"Se trata de un lugar estratégico para el seguimiento de la biodiversidad y del estado del río para ambas entidades", ha señalado la organización en un comunicado recogido por Europa Press, en el que ha indicado que el convenio nace en el seno de un proyecto que WWF lleva a cabo con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, para poner en marcha un modelo demostrativo de custodia fluvial, que pretende servir como referencia para otros ecosistemas fluviales.

Los valores ecológicos y la riqueza de este lugar fueron reconocidos hace casi 40 años con la creación del Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega, por iniciativa de WWF, y del Refugio del Embalse de Linares, que se declaró poco después y que desde entonces gestiona la CHD. En 2004, esta zona fue declarada Espacio Natural Protegido por parte de la Junta de Castilla y León e incluida en la Red Natura 2000.

El proyecto incluirá estudios técnicos y acciones de conservación sobre el terreno para fomentar la conectividad fluvial, para restablecer los caudales ecológicos en el río y para mejorar los hábitats y especies fluviales y para la puesta en valor del patrimonio fluvial.

Espacio para rapaces

El río Riaza es el eje que vertebra el Parque natural de las Hoces de Riaza y el responsable del espectacular paisaje de los cortados rocosos, donde habitan las aves rapaces, la principal riqueza faunística de la zona. Alberga una enorme riqueza y es el hábitat de especies como la nutria o la rata de agua.

El régimen natural de caudales del tramo bajo del Riaza está alterado por la presa de Linares, que se construyó hace más de 50 años. Aunque esta presa continúa en explotación para diversos usos, existen diversos azudes en desuso que suponen un obstáculo para los peces. Por otro lado, el río sufre otros problemas de conservación como la presencia de especies exóticas invasoras (la almeja asiática, el Blackbass, el galápago de florida o el cangrejo señal) que perjudican a las especies autóctonas.

También es esencial la depuración de las aguas de muchos municipios que vierten al río, que no cuentan con ningún sistema de depuración, así como la restauración ambiental del bosque de ribera en algunas zonas en las que ha sido sustituido por cultivos o plantaciones, han explicado.

Por eso, la CHD y WWF quieren "sumar esfuerzos y trabajar conjuntamente" para dar solución, de forma coordinada con la Administración del Parque Natural, a los principales problemas de conservación del ecosistema fluvial.

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