En esto del medio ambiente, todo suena bien hasta que nos tocan el bolsillo, ya sea con la tasa de las basuras o con el recibo del agua. Nos pasamos la vida denunciando que los políticos no hacen nada para combatir el deterioro ambiental, pero a la que se ponen y deciden castigar nuestros malos hábitos, entonces no, hasta ahí podíamos llegar. Disculpen pero esa es la realidad. Tomemos el ejemplo del precio del agua.
Un buen artículo, en El Periódico.



