Sobre el blog

Águeda García de Durango
Responsable de Contenidos y Comunidad de iAgua.

Hoy finalizo la serie 'Anécdotas sobre Brasil' hablando del abastecimiento de agua. 

Como remarco en cada texto, me limito únicamente a recoger mis impresiones sobre la situación que tuve oportunidad de vivir por mí misma en los Estados de Río Grande do Sul y Florianópolis en las pasadas vacaciones navideñas. 

Agua que no has de beber

El agua corriente en Brasil no se puede beber. La hazaña de hacerlo puede acarrear consecuencias no deseadas, en especial para el turista desconocedor y confiado.

Según narraba mi anfitriona, el agua del grifo en el país no está clorada. Ella misma afirmaba que JAMÁS se le ocurriría beber ese agua en ningún punto del país. Yo no quise comprobarlo, por si acaso.

Por tanto, durante mi estancia sólo bebí agua supuestamente embotellada. Y digo 'supuestamente' porque el día de Nochevieja, de una forma muy oportuna, tanto yo como el resto de la casa en que nos hospedábamos y gran parte de los habitantes del lugar, contrajimos algún tipo de virus estomacal que, personalmente, relaciono con algún tipo de "contaminación cruzada" en el tema del agua. Para mí, es la única explicación a que medio pueblo se pusiera enfermo de lo mismo.

Por suerte, al cabo de pocas horas estábamos casi todos recuperados y pudimos celebrar el fin de año decentemente.

¿Y las duchas?

Respecto al tema del aseo, en la capital de Río Grande, Porto Alegre, el agua era también corriente. Sin embargo, durante el camino a la costa de Florianópolis, observé que la mayoría de casas, por no decir todas, contaban en sus tejados con depósitos de agua. 

Como me me comentó mi amiga brasileña, el objetivo de éstos era la ducha de la casa. Es decir, que no teníamos agua disponible todo el día para ducharnos, solo cuando el depósito se llenaba. ¿De qué manera lo hacía? Lo desconozco, y no tuve oportunidad de preguntarlo.

Me figuro que el hecho de estar en la parte superior de la casa tiene que ver con el ahorro de energía, ya que el agua cae por gravedad. 

En esta catarata, el agua también cae por gravedad, pero no tuve la oportunidad de bañarme...

(Si algún lector conoce la explicación, le agradecería que me ayudara a satisfacer mi curiosidad).

Y hasta aquí las Anécdotas sobre Brasil. 

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