Como está ocurriendo en todo el territorio nacional, la sequía hace estragos en todas las reservas hidrográficas del país dejando escenarios preocupantes a la par que curiosos para todos los vecinos de la zona.
Es este el caso del embalse de Yesa, en Navarra, un embalse del que beben varias localidades de Navarra y Aragón.
Se encuentra situado en el noreste del Prepirineo, en la frontera entre la comunidad foral y Aragón. Este embalse se encuentra bajo mínimos históricos, rozando el 15% de su capacidad y bajando.
Es por esto que las restricciones de suministro no están tardando en llegar, ya que la Conferencia Hidrográfica del Ebro (CHE) ha hecho una clara advertencia sobre el mismo, si la capacidad del pantano cae por debajo de los 50 hectómetros de los 447 totales cortarán el riego del canal de las Bardenas, el encargado de abastecer unas 83.000 hectáreas de cultivo, aunque las restricciones en el consumo de agua de algunas localidades de la zona ya se han empezado a aplicar.
Se está viviendo una sequía histórica, en parte provocada por el verano tan caluroso y la falta de precipitaciones. No había un nivel tan bajo desde 1980 y con respecto a la media de los últimos años, las reservas han bajado en torno a un 10%.

Pero esta situación no parece que vaya a mejorar en las siguientes semanas, ya que no se espera desde la AEMET una perspectiva optimista, con un otoño más cálido y seco de lo normal.
Si bien es verdad que cada vez es más recurrente que las precipitaciones vengan en forma de torrentes, inundando poblaciones como pasó en 2021 con algunas de la comunidad Foral, pero desde la AEMET indican que es importante que estas se reciban durante un periodo continuado y repartido para el correcto llenado de los embalses.
En la siguiente imagen podemos observar una comparativa de las estadísticas de la capacidad del embalse de Yesa en los últimos 10 años, haciéndose visible la emergencia alcanzada en este 2022.

Por otro lado, muchos son los curiosos que se acercan a las orillas del embalse atraídos por esta apariencia inusual, creándose espacios de baños improvisados en las orillas que deja visible la sequía.

