¿Regadíos en peligro?

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Sobre el blog

Angel Utset
Físico de origen cubano, nacionalizado español. Licenciado (1982) y Doctor (1994). Experto en Física de suelos y modelos de simulación agro-hidrológicos. Vinculado desde el año 2000 a estudios de impacto del cambio climático.
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  • ¿Regadíos peligro?

La Confederación Hidrográfica del Ebro advirtió hace unos días que el caudal del río está en mínimos históricos correspondientes a un mes de mayo. La falta de precipitaciones y las altas temperaturas de invierno y primavera no sólo han provocado esta situación de  escasez de agua en el Ebro, sino también en la cuenca del Duero, en Galicia y otras regiones del Norte de España.  

Los Planes Hidrológicos prevén acciones para casos extremos, con poca disponibilidad de agua. El regadío es el principal usuario del agua y por lo tanto es de esperar restricciones del riego  en zonas dónde los embalses tengan poca capacidad. En el caso del Duero, la Confederación Hidrográfica prevé limitaciones en el agua disponible para algunas Comunidades de Regantes este año, especialmente en la provincia de León.

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, las temperaturas anuales han aumentado sistemáticamente en León, mientras las precipitaciones totales se han reducido. Este comportamiento está en sintonía con las proyecciones del Cambio Climático para España y son consecuencia del calentamiento global. Mayores temperaturas incrementan la evapotranspiración y por lo tanto las necesidades de agua de los cultivos. Menos precipitaciones reducen los caudales de los ríos y la capacidad de los embalses. Por otra parte, se debe esperar un aumento de la variabilidad climática, con sequías más frecuentes y severas. 

Los  regadíos de León y otras provincias del Norte de España están menos preparados para enfrentar este riesgo que los de regiones históricamente secas, como Murcia o Almería. Los regadíos en el norte se concentran en cultivos como maíz, alfalfa y cereales, generalmente bajo riego por inundación. El maíz y la alfalfa necesitan grandes cantidades de agua y en el caso de restricciones del riego se obtendrían bajos rendimientos, lo cual podría ocasionar incluso pérdidas a los agricultores.

Los regantes en las provincias del Norte de España deben esperar eventuales limitaciones del agua disponible en el futuro y adoptar medidas de adaptación frente a esta inevitable situación. Cambiar a cultivos con menos demanda de agua es una solución, pero sólo a largo plazo. Los grandes productores, generalmente exportadores, deberían considerar certificarse con la norma ISO 22301. Esta norma exige un Plan de Riesgo frente a eventualidades climáticas y es una garantía a los clientes que el suministro agrícola no se vería afectado por sequías y otros eventos extremos climáticos. Pequeños productores y Comunidades de Regantes podrían no necesitar un análisis tan completo, pero sería recomendable que evaluaran el riesgo y algunas medidas de adaptación concretas, a través de simulaciones. Con los resultados de las simulaciones los agricultores podrían evaluar emplear regadíos deficitarios, comparar el riesgo con el coste de seguros agrarios y otras consideraciones prácticas. De esta manera los regantes podrían aumentar la resiliencia climática de los regadíos y reducir el peligro de perder sus cosechas por escasez de agua.

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