La actual crisis climática por la que esta atravesando el mundo entero en estos últimos años es una de las principales causas del estrés hídrico que están sufriendo muchos países como España, donde en muchas de sus regiones la demanda de agua de la población es mayor que la cantidad de la que se dispone. Por ello realizar una correcta gestión del agua que disponemos es de vital importancia, y para eso podemos fijarnos en uno de los países que mejor sabe hacer esto, Singapur.
Según un análisis realizado por World Resources Instite (WRI), en el año 2040 las superpotencias mundiales como Estados Unidos, China e India tendrán graves problemas de suministros de agua lo que afectará directamente a su economía, en Europa ocurrirá algo similar siendo España y Grecia los países más afectados.
En este sentido, hay muchas acciones que aún se podrían implementar para revertir estas previsiones, como, por ejemplo, limitar el uso de agua en determinadas actividades, reducir el desperdicio de alimentos, implementar sistemas de regadíos más eficientes, entre otros, pero sin lugar a duda la reutilización de las aguas residuales es la mejor de todas.
En España se reutiliza alrededor del 13% del agua residual tratada, si bien esta cifra es superior a la de otros países europeos, sigue siendo muy pequeña si lo comparamos con el país líder mundial en reutilización de aguas residuales, Singapur.
De la alcantarilla al grifo

Singapur es un país que, a pesar de tener una escasa superficie y ausencia de recursos hídricos propios, ha estado trabajando arduamente para lograr la autosuficiencia en abastecimiento de agua que hoy puede presumir.
El punto de inflexión para lograr este cometido ha sido la construcción de su primera planta de NEWater en el año 2003, en la que purificaban sus aguas residuales tratadas previamente para su reutilización.
A lo largo de estos últimos 20 años no ha hecho más que ampliar estas plantas teniendo en la actualidad un total de 5, las cuales cubren el 40% de la demanda de agua del país, aunque el 98% de estas aguas son destinadas para el uso industrial también son aptas para el consumo humano.

Se prevé que para el año 2060 su demanda de agua se duplique principalmente por el aumento de sus industrias, por lo que tienen previsto construir más plantas NEWater de tal forma que sean capaces de satisfacer el 55% de esta demanda.
Además de esta red de plantas de purificación de aguas residuales, Singapur también cuenta con 3 plantas de desalinización de agua salada, con el que logran satisfacer el 30% de la demanda de agua de la isla, es decir, alrededor de 0,59 millones de metros cúbicos diarios.
Sin lugar a duda, tenemos mucho que aprender de esta isla que, con tan limitados recursos hídricos, ha logrado sacarle provecho a cada gota de agua que tiene.
