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(Sin) sequía en la Demarcación Hidrográfica del Segura

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  • () sequía Demarcación Hidrográfica Segura

Sobre el blog

Fernando Payán Villarrubia
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos (ICCP). Actualmente Asesor Técnico de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha
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La situación excepcional por sequía extraordinaria se declaró en la demarcación hidrográfica del Segura en el año 2015. Desde entonces se han formalizado cuatro prórrogas; la última concluye el 30 de septiembre de 2019. En estos momentos, el Ministerio Para la Transición Ecológica, a través de la Dirección General del Agua, está tramitando una nueva prórroga, la quinta, del decreto de sequía, cuya vigencia finalizaría el 30 de septiembre de 2020.

La normativa diferencia dos tipos de sequía: la sequía prolongada y la sequía extraordinaria. Cada una de ellas debe cumplir una serie de requisitos para diagnosticarse en un ámbito territorial específico. Así, los Planes Especiales de Sequía (PES) son la herramienta elaborada por los organismos de cuenca para, entre otras cuestiones, identificar los diferentes estados de sequía (prolongada o extraordinaria) mediante un sistema de indicadores diseñado a tal efecto.

La sequía prolongada es un fenómeno exclusivamente natural, que se diagnostica a partir de un indicador homónimo. Su aparición se debe al descenso intenso y duradero de las precipitaciones, que tiene su reflejo en la disminución de los recursos hídricos. Sin embargo, en la llamada sequía extraordinaria se tienen en cuenta otra serie de factores, como el impacto sobre los distintos usos de la disminución de los recursos. Para diagnosticar la sequía extraordinaria tiene que concurrir una de estas dos circunstancias en un ámbito territorial determinado:

  1. Estado de alerta por escasez que coincida temporalmente con la situación declarada de sequía prolongada.
  2. Estado de emergencia por escasez, sin necesidad de coincidir con el diagnóstico de la sequía prolongada.

En consecuencia, la sequía extraordinaria introduce para su correcta identificación el estado de escasez del ámbito territorial correspondiente. La escasez no es un fenómeno natural ni tiene por qué estar directamente relacionado con el descenso de las precipitaciones. Debe entenderse como un problema temporal en la atención de las demandas, que puede deberse a la sequía pero también a otros motivos (v.g. sobreexplotación de los recursos hídricos, averías, problemas específicos en la operación de las infraestructuras, etc.). Lógicamente, cuando la escasez esté provocada por la sequía los diagnósticos de escasez y de sequía deberían coincidir en el tiempo y en el espacio. Si ambos fenómenos no son concordantes, podemos deducir que la escasez se produce por causas ajenas al descenso de las precipitaciones. Por eso, resulta chocante que se pueda declarar la sequía extraordinaria al margen del fenómeno de la sequía, sin que se produzca un descenso pronunciado de las precipitaciones; es decir, exclusivamente cuando se identifique la emergencia por escasez.

De hecho, una de las expresiones modificadas entre la redacción del borrador del PES y el PES vigente es la que concierne, precisamente, al diagnóstico de la sequía extraordinaria cuando el ámbito territorial se encuentre en estado de emergencia por escasez. El borrador del PES incluía un matiz a esta posibilidad: especificaba que, para identificar la sequía extraordinaria, los escenarios de emergencia por escasez deberían coincidir temporalmente con la sequía prolongada, o bien que sin coincidir mostrasen una clara afección tras pasar por dicha situación. Sin embargo, cualquier alusión a la sequía prolongada se suprimió de este precepto, evidenciando no solamente una paradoja del PES como es la sequía sin sequía, sino también un propósito.



Vaso de Fuensanta.

Porque parece una contradicción que la sequía extraordinaria no tenga la obligación de estar relacionada con el fenómeno de la sequía. Incluso podría parecer intencionado asociar ambos fenómenos (la escasez y la sequía) para disimular la sobreexplotación hídrica de ciertos territorios. Más aún, cuando nuestra legislación posibilita medidas de ahorro y control sobre la demanda en el dominio público hidráulico con la finalidad de paliar las situaciones de escasez fuera del marco del PES. El organismo de cuenca puede actuar sin acudir al PES cuando la escasez se produzca sin relación con el fenómeno de la sequía. Entonces, ¿cuál es el interés de vincular sequía con escasez?

Para diagnosticar las dos posibles sequías existentes en nuestra legislación (prolongada y extraordinaria), los PES utilizan dos grupos de sistemas de indicadores: los indicadores de sequía prolongada y los indicadores de escasez coyuntural.

  • El indicador de sequía prolongada (IS) cuantifica en una escala entre 0 y 1 las precipitaciones recogidas en el ámbito territorial correspondiente. Cuando el valor del indicador está por debajo de 0,3 se identifica una situación de sequía prolongada, que se declara automáticamente por el organismo de cuenca. El valor de 0,5 del indicador se correspondería con la mediana de la serie de precipitaciones, es decir, con la “normalidad hidrológica”. Por consiguiente, por encima del valor de 0,5 del indicador estaríamos inmersos en un periodo húmedo.
  • El indicador de escasez coyuntural (IE) cuantifica en una escala entre 0 y 1 los recursos hídricos disponibles, normalmente las existencias embalsadas en los sistemas de explotación de aguas superficiales y los niveles piezométricos en los sistemas de explotación de aguas subterráneas. En función del valor del indicador se distinguen cuatro estados de escasez: normalidad (IE>0,5), prealerta (0,5>IE>0,3), alerta (0,3>IE>0,15) y emergencia (IE<0,15). En la escasez, el valor de 0,5 del indicador es el promedio de los recursos hídricos disponibles de la serie histórica utilizada. Por lo tanto, por encima de este umbral (0,5) se registraría un periodo de abundancia de recursos.

Así de sencillo y objetivo. Solamente es necesario conocer el valor de los indicadores de sequía prolongada y escasez coyuntural para que el organismo de cuenca identifique la sequía pertinente (prolongada o extraordinaria) cuando se cumplan los condicionantes requeridos para cada una de ellas. En el supuesto de concurrir una de las dos circunstancias que identifican la sequía extraordinaria, el organismo de cuenca elevaría una propuesta al Gobierno para que, mediante real decreto, declare la situación excepcional por sequía extraordinaria. Este es el escenario actual. La Confederación Hidrográfica del Segura ha elevado al Ministerio la propuesta de prórroga del real decreto de situación excepcional por sequía extraordinaria. Por su parte, el Ministerio ha decidido tramitarla.

Pues bien, según los criterios legales actualmente vigentes, en la Demarcación Hidrográfica del Segura no concurre ninguna circunstancia relacionada con el fenómeno de la sequía, ni prolongada ni extraordinaria. Para corroborarlo acudimos a los informes publicados mensualmente por la Confederación que especifican el valor de los indicadores (IS e IE). El valor del indicador de sequía prolongada, a fecha 1 de julio de 2019, es de 0,491, prácticamente equivalente a la mediana de las precipitaciones (0,5) y muy superior al umbral por debajo del cual se declararía la sequía prolongada (0,3). En la cabecera del Tajo[1] la situación es similar, con un valor del indicador a 1 de julio de 0,485. En otras palabras, ni en la demarcación hidrográfica del Segura ni en la cabecera del Tajo se producen las circunstancias hidrológicas que permitan diagnosticar objetivamente la situación de sequía prolongada, al encontrarse el indicador correspondiente muy por encima del umbral de 0,3.

A tenor de lo anterior, se demuestra que no es factible declarar formalmente la situación excepcional por sequía extraordinaria si la causa aludida fuera la coincidencia temporal entre la sequía prolongada y el estado de alerta por escasez. Existiría una segunda opción, pero, para ello, habría que verificar que la demarcación hidrográfica del Segura se encuentra en estado de emergencia por escasez.

Como se ha indicado anteriormente, la emergencia por escasez se identifica cuando el indicador de escasez está por debajo de 0,15. El indicador de escasez en la demarcación hidrográfica del Segura se actualizó a fecha 15 de julio de 2019. Su valor es de 0,264, correspondiente al estado de alerta por escasez (0,3>IE>0,15). Este dato se obtiene como el promedio entre el indicador de escasez de la cuenca del Segura (0,259) y el indicador de escasez del denominado sistema trasvase (0,268). Ambos valores son claramente superiores al umbral por debajo del cual se identifica el estado de emergencia por escasez (0,15).

En definitiva, en la demarcación hidrográfica del Segura no concurren las circunstancias previstas en el PES para la declaración formal de la situación excepcional por sequía extraordinaria. El último PES se aprobó en diciembre de 2018, sustituyendo al anterior PES de 2007. No ha transcurrido ni un año completo desde su entrada en vigor cuando ya se están planteando disposiciones contrarias a su contenido.

El valor de los indicadores de sequía prolongada y escasez coyuntural en la demarcación hidrográfica del Segura demuestra que las circunstancias actuales que afectan a la atención de las demandas no están relacionadas con el descenso de las precipitaciones. La planificación hidrológica debería asumir este hecho: existe una evidente sobreexplotación continuada de los recursos hídricos. La problemática en cuestión alberga distintas soluciones de gestión. No obstante, ninguna de ellas debería ser ocultar la sobreexplotación bajo periodos de sequía ficticios. Sobre todo, porque irremediablemente, tarde o temprano, se producirán.

Finalmente, tras este análisis en torno al diagnóstico de la sequía, habría que preguntarse cuáles son los motivos por los que se decide plantear una nueva prórroga para el real decreto de situación excepcional por sequía extraordinaria, al mismo tiempo que se ignoran los criterios del PES. Habría que aclarar qué aspectos contiene este decreto para que, sin ningún rigor técnico ni jurídico, se tramite su activación. Tal como nos hemos preguntado antes, ¿qué es realmente lo que se pretende al declarar la sequía extraordinaria?

[1] La Demarcación Hidrográfica del Segura posee una particularidad. Pese a que solamente 1/5 de sus recursos proceden del trasvase Tajo-Segura, se podría declarar la sequía prolongada utilizando el indicador de este fenómeno en la cabecera del Tajo, en lugar del propio de su demarcación.

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