Varios son los parámetros relevantes en cuanto a la calidad del agua para la preparación de café, entre ellos, pH, alcalinidad, dureza y TDS. Este último, tiene influencia directa sobre la eficacia de la extracción del café. Además, la determinación de TDS se emplea como indicativo de la concentración del café una vez infusionado y por tanto [tabla cafe] de su intensidad.
La SCAA establece protocolos y estándares de calidad tanto del agua como del café y exige unos valores determinados de intensidad para los “premios taza de oro” (entre 1.15-1.35%).

