1. Repaso histórico al Saneamiento en Catalunya
- 1.1 Los inicios.
A finales de la década de los 70 y principios de los 80, la mayoría de ciudades e industrias catalanas no disponían ni de depuradoras ni de conexiones a sistemas de saneamiento. Las sanciones en aquellos tiempos eran poco disuasorias, lo que provocó algún episodio de contaminación grave. Estos episodios de alteración de la calidad del agua se incrementaban en los tramos finales de los ríos, así como en los puntos muy urbanizados o industrializados. Los ríos, por lo tanto, eran los grandes perjudicados, siendo utilizados de manera recurrente como vertedero de todo tipo de productos.
Las masas de aguas costeras que se alimentan de agua de ríos y arroyos, también presentaban un estado muy deficiente. Durante 1992, solo un 26% de las playas tenían una calidad excelente, mientras que cerca del 10 % tenían una calidad mala.
Por citar algunos ejemplos, importantes ciudades como Mataró, Lloret, Cambrils o Calafell no dispusieron de depuradora hasta principios de la década de los noventa
- 1.2 Competencia municipal del saneamiento
La competencia del saneamiento en aquellos tiempos, y actualmente, recae en los ayuntamientos. Los consistorios tienen la obligación de evitar los vertidos al medio y construir estaciones depuradoras para tratar las aguas residuales.
A nivel legislativo, el saneamiento está reglado a través de la ley estatal (Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de les Bases del Régimen Local), la cual plantea que la competencia en el saneamiento es municipal. Esto provoca un desarrollo uniforme en la construcción y puesta en funcionamiento de las depuradoras.
Los presupuestos de los ayuntamientos eran, y son, bastante limitados y con la necesidad de dar solución cada vez a más necesidades. Antes había otras prioridades, como el alumbrado público, reformas de la vía pública, equipamientos culturales, etc.. El saneamiento, por lo tanto, era la última -y probablemente la más costosa- de las prioridades, y resolvía un problema que los ciudadanos no perciben a simple vista, que es la contaminación del agua.
- 1.3 La expansión turística de Catalunya.
Durante la década de los 80, Catalunya empezó a ser una destinación turística de primer orden. Uno de los principales destinos era la Costa Brava, con la belleza de sus playas. El Consorcio de la Costa Brava, ente constituido el año 1971 para garantizar la calidad de las aguas, necesario para preservar el modelo turístico, promovió que los municipios tomaran consciencia del saneamiento. Esta zona es pionera en la construcción de plantas depuradoras per sanear las aguas residuales de sus municipios, y así contribuir a la mejora de la calidad de las aguas, tanto de sus ríos como de sus playas.

En el resto de Catalunya la situación era totalmente diferente. A modo de ejemplo, Barcelona solo tenía una pequeña planta en el Bogatell, con capacidad para 1 m3/s. Antes de los juegos olímpicos, Barcelona no destacaba, precisamente, por la calidad de sus playas. En la desembocadura del Llobregat con cierta frecuencia se podían observar animales muertos.
- 1.4 Los primeros pasos del saneamiento.
Ante esta situación (ríos y aguas litorales contaminadas, la necesidad de preservar la calidad de las masas de agua y la incapacidad de los ayuntamientos para construir depuradoras), la Generalitat de Catalunya, a través del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas, identificó la necesidad de un cambio en el ciclo integral del agua para evitar que la calidad del agua condicionara su futuro desarrollo.
La contaminación del agua de ríos y de aguas litorales, además de la calidad del agua, también condicionaba la disponibilidad del agua para usos consumativos, ya que sin calidad no hay cantidad.
La Generalitat de Catalunya, durante la década de los 80, empezó a trazar un plan para construir depuradoras en la mayoría de municipios catalanes, y de esta manera, contribuir a la mejora progresiva del medio.
- 1.5 Situación actual.
A principios de 2014, Catalunya disponía de 453 depuradores que saneaban las aguas residuales del 95,5% de la población catalana. El saneamiento que falta corresponde a núcleos y poblaciones con menos de 2.000. Esto se puede comprobar porque en 2020 el número de depuradoras es de 527, y la población con aguas saneada se ha incrementado hasta el 97,1 %.
En la siguiente figura se representa la evolución del número de depuradoras, así como la población total y la población saneada de Catalunya.


Respecto a otras comunidades autónomas, Catalunya presenta un mayor desarrollo en temas de saneamiento. Gracias a ello los ríos catalanes han experimentado una considerable mejora cualitativa. Así el río Llobregat ha recuperado algunas comunidades biológicas (macroinvertebrados y diatomeas) y ha reducido el Nitrógeno en un 44% y el fósforo en un 40%.
El porcentaje de playas con una calidad excelente era del 26% en 1992. En 2019 se alcanzó un 92,1 % para el Global de Catalunya, y por provincias: Barcelona (83,1 %), Girona (94,3 %) y Tarragona (98,8 %).
- 1.6 Modelo Agotado.
Como se ha comentado anteriormente, la competencia del saneamiento recae en los ayuntamientos. Esta competencia municipal provoca una situación muy difícil porque se deben fusionar de manera sostenible, eficaz y eficiente la competencia del saneamiento con la capacidad de construir depuradoras.
Con la creación de la Junta de Saneamiento y posteriormente de la ACA, se busca una solución per resolver este problema: la competencia del saneamiento continúa siendo municipal, pero la Generalitat es el organismo encargado de planificar y construir los sistemas de saneamiento.
Durante el año 2013, el gobierno central promovió una modificación de la Ley de bases de régimen local, donde se decide mantener la competencia del saneamiento en manos de los ayuntamientos y hacer posible que las diputaciones asuman la gestión del saneamiento en los municipios de menos de 20.000 habitantes incapaces de asumir los costes de explotación. En resumen, la situación no se resuelve y eterniza un problema endémico.
2. Líneas estratégicas del Saneamiento en Catalunya
Las líneas estratégicas del saneamiento en Catalunya para los próximos años son las siguientes:
- Actualmente están en funcionamiento 527 EDAR en Catalunya, que permite disponer de 651 hm3 / año de agua para retornar al medio o para su reutilización.
- Mantenimiento de los sistemas de saneamiento existentes, para garantizar tanto la prestación como la calidad del servicio.
- Construcción de nuevas EDAR. En 2019 se han construido 5 EDAR: Borredà, Espelt, Mas les Fonts, La Rovirola y Noves de Segre.
- Plan de Eficiencia energética en el Saneamiento. Se ha definido el objetivo de descarbonizar el saneamiento a 5 años vista. En este sentido hay 2 líneas de trabajo: autoconsumo energético y la reducción de gases de efecto invernadero.
- Valorización de casi la totalidad de los residuos generados en los procesos de depuración de las aguas residuales. La valorización de estos residuos depurados se estima en 25 millones de euros al año.
En la figura siguiente se presenta un estado actual de las actuaciones de saneamiento, diferenciando municipios: actuaciones finalizadas, actuaciones en curso, actuaciones previstas para 2022-2027.

En la tabla siguiente se presenta los costes de los sistemas de depuración para los últimos ejercicios.

En la siguiente tabla se presenta la evolución de las EDAR urbanas que han presentado declaración de residuos industriales. A partir de estos datos, Idescat presenta la distribución de los lodos de depuradora en Catalunya. El volumen anual de lodos de depuradora se mantiene estable en torno a un valor próximo a las 530.000 tm, mientras que los lodos de residuos especiales presentan valores muy pequeños (316 tm el año 2018) y con una clara tendencia descendente.


3. Nuevo Modelo.
Para la Agencia Catalana del Agua es una línea estratégica atribuir más recursos económicos a las corporaciones locales y a los entes gestores supramunicipales para garantizar la calidad y los recursos para la gestión óptima del saneamiento, así como también para alcanzar los objetivos de planificación hidrológica.
La ley de presupuestos de 2020 prevé destinar este año – aparte de los 83,7 millones de euros en nuevas depuradoras y mejoras de las plantas ya existentes- más de 204 M€ para la explotación, el mantenimiento y las reposiciones de los sistemas en servicio, una cifra que supone un aumento del 8,5%, que equivalen a 8,4 M€ adicionales para las administraciones actuantes encargadas de la gestión del saneamiento.
En cuanto a los gastos indirectos, que se calculan a partir de un porcentaje sobre los costes directos de gestión, se prevé un nuevo porcentaje de atribución común del 7,5% para todos los entes gestores dispongan de una estructura técnica, administrativa y de intervención económica robusta y suficiente para garantizar la correcta prestación del servicio.
Asimismo, y de acuerdo con el modelo de gestión eficiente y descentralizado promovido por la ACA, se establece un importe mínimo de 70.000 € / año para garantizar esta estructura técnica administrativa a los entes gestores más pequeños.
Esta medida supondrá una mejora (incremento de las atribuciones de fondo) para más del 87% de los entes gestores y supone un impacto de 1,9 millones de euros sobre el presupuesto de la Agencia.
Asimismo, potenciará la gestión territorial del saneamiento y fomentará las agrupaciones supramunicipales y la optimización y mayor eficiencia de los costes con respecto a la explotación los sistemas de saneamiento.
La gestión del agua, cada vez más, requiere de una visión integrada y equilibrada fruto de la coordinación y la colaboración entre las administraciones competentes en la materia; es decir, la administración local en calidad de prestadora del servicio y la administración hidráulica (ACA) como planificadora y financiadora.
Con en este nuevo modelo de saneamiento el ACA cede un mayor peso a los organismos locales, con el objetivo de tener un mejor conocimiento de las necesidades de cada territorio y así hacer más eficiente la gestión de las depuradoras, e incrementar su presencia en los pequeños municipios. Es importante el conocimiento local para adaptar la mejor tecnología, y localizarlas en los puntos donde mejor se pueda utilizar el agua regenerada, así como los lodos. Este mayor protagonismo debe servir para incrementar el número de EDAR en pequeños municipios.
