Los que nos dedicamos al tratamiento de aguas desde hace muchos años, estamos asistiendo a una devaluación constante del sector y, específicamente en el área que cito.
Seamos sinceros, estoy seguro que habrá mucho que inventar, pero los ejes básicos para mantener a raya (que no erradicar porque es y será imposible) a la legionela están bien asentados.
Si, asentados. Todos asumen que los circuitos de refrigeración industriales deben tratarse, limpiarse, sanitizarse y controlarse. En productos vamos apañándonos, ¿no?. Quien más quien menos: cloro, peróxido, amonios cuaternarios, isotiazolonas etc.. Nada nuevo.
Los nuevos productos, en busca de mejoras continuas, ¿quién tiene ganas de aplicarlos? Me refiero a los costes que suponen para las empresas – clientes, ganas de la administración en implicarse, porque lo seguro es que les enseñen certificados, análisis, residuales, cursillos, no encontrar ratas muertas en las balsas de las torres y un largo etc, porque de anécdotas tenemos todos los actores del tema en cuestión. Seamos claros, el más barato se lleva el gato al agua y se lleva el cliente, pero, ¿a qué precio?.
¿Compensan nuevos productos o servicios en el ramo cuando el mercado no está dispuesto a pagar por ellos?
Seguro que con ingenio podemos hacer algo más para conseguir cuota (que para eso estamos), pero no a costa de incrementar los costes a nuestros clientes.
Cierto es que la crisis lo ha devaluado todo y ha obligado a ajustar precios, pero tanto se ha ajustado que al final no sabes si realmente los servicios se hacen de forma correcta, adecuada y, porque no decirlo: ética. ¿Cuánto se paga por un análisis de legionela actualmente?. ¿Cuánto se paga para hacer una buena limpieza – desinfección?.
Pero si hay empresas que casi regalan todo esto a cambio de obtener “otros pasteles” !!!!!!!
¿Por qué a las empresas del sector se les exigen certificaciones, homologaciones, formación y titulación del personal que debe ejecutar estos trabajos y se acepta que el personal de las empresas – clientes con un cursillo de 25 h. puedan hacer las desinfecciones sin que la administración diga absolutamente nada? ¿Para qué voy a pagar si puedo hacerlo yo y encima se tolera?
¿Por qué discutimos si las empresas del sector deben tomar las muestras de forma adecuada siguiendo unas pautas y los mismos clientes se las toman, las llevan al que mejor precio le haga sin certificar que la muestra está tomada de forma correcta, con el envase adecuado y con las garantías de objetividad necesarias? Esto está pasando.
Parte de la culpa también está en el exceso de celo por parte de la administración, que obliga (no digo que no deba hacerlo) a controles múltiples: el cliente debe contratar una empresa homologada, que cada vez tiene más requerimientos administrativos (costes), pagar unas inspecciones periódicas a las instalaciones mediante entidades de control (costes) y un cuerpo de inspectores de sanidad que vigila que los actores anteriores obren de forma correcta (más costes).
Otra parte de culpa la tiene la propia administración. Da risa ver algunos concursos públicos. ¿Quién los diseña?. Solo con intentar entender algunos pliegos de condiciones, requerimientos que necesitas, las horas de personal que debe preparar el papeleo etc. Se te va una parte del coste. Cuando vas al meollo del tema técnico y lo que están dispuestos a pagar por los servicios, no sabes si vives en un país tercermundista o bien, como estos temas deben salir por concurso público y ser teóricamente transparentes, hacen que desistas para que determinadas empresas acaben llevándose directamente el pato al plato.
O nos inventamos otra bacteria o “the Legionella is game over, insert coin”
