Con relativa frecuencia se confunden los términos de gestión y gobernanza cuando se habla de los servicios del Ciclo Integral del Agua (CIA). Lo que ha dado lugar a muchas confusiones y discusiones sin sentido.
Se entiende por gestión CIA al conjunto de acciones administrativas necesarias para facilitar la gobernanza. Las principales son:
- Disponer de los recursos económicos necesarios
- La planificación a medio y largo plazo
- El control de la gobernanza
La gobernanza es el conjunto de labores necesarias para garantizar los servicios del CIA:
- Captación
- Tratamiento
- Distribución
- Saneamiento
- Depuración.
El consenso existente sobre la gestión es unánime y nadie lo discute: La gestión es SIEMPRE pública.
Por el contrario, sobre la gobernanza planea la ideología política. Y dependiendo de la misma la visión suele ser muy diferente.
Esta demostrado que los ayuntamientos de menos de 50.000 habitantes no tienen ni la capacidad económica y ni la técnica para realizar ni la gobernanza ni, lo que es más preocupante, la gestión. Esta última debería de estar en manos de entidades supramunicipales.
En cuanto a la gobernanza, la capacitación tecnológica que se requiere para su ejecución, es un punto a favor de recurrir a empresas privadas. Por el contrario, la falta de su control, por parte del responsable de la gestión, le resta credibilidad.
La gobernanza pública, con tanto a su favor, pierde su esencia cuando no se somete a un control riguroso y acaba en la complacencia.
Parafraseando a un dirigente político (“Gato blanco o gato negro, lo importante es que cace ratones»): Gobernanza pública o gobernanza privada, lo importante es que se realice correctamente.
Para verificar la correcta ejecución de la gobernanza se necesita que este sometido a un escrutinio periódico tanto desde el punto de vista económico como técnico.
Desgraciadamente, este escrutinio brilla por su ausencia.
