La EurEau, asociación que agrupa a 38 organizaciones de proveedores de servicios de agua potable y saneamiento de 33 países, lamenta profundamente el resultado de la votación del 18 de junio sobre la moción de resolución relativa a la aplicación de la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (TARU) y los riesgos para la seguridad del suministro de medicamentos.
Según la EurEau, en la votación quedó claro que una pequeña mayoría del Parlamento Europeo se opone del lado de los contaminadores. Esto contradice el principio de «quien contamina paga», uno de los pilares fundamentales de la política medioambiental de la UE, y sienta un precedente peligroso para otros contaminantes en las aguas residuales.
La votación ha dado paso libre a una petición de suspender la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) y el tratamiento cuaternario.
Parece ser que el lobby de las farmacéuticas y de la industria de la belleza han empezado a mover los hilos en contra de lo establecido en la TARU.
Sobre la suspensión de la RAP a mí, personalmente, me parece una buena noticia.
Esto es lo que pasaría si se implantara: El productor subiría el precio un 10 % del producto por esta causa. Pagaría al estado solamente el 5 % y este solo invertiría en 2,5 % en el Ciclo Integral del Agua (CIA). Total que el consumidor pagaría finalmente los costes del productor y solo el 25 % de lo abonado por la compra de los productos retornaría a la depuración de las aguas residuales.
Es evidente que la solución pasa por unas tarifas del agua que cubran todos los costes: Construcción, Operación y mantenimiento (O&M) y gestión de activos. Gestionados por tres entidades (Estado, Comunidad Autónoma y Ayuntamientos) con transparencia absoluta.
España es un país con estrés hídrico, no se nos olvide, que tiene algunas infraestructuras del CIA realmente obsoletas (redes de abastecimiento y de saneamiento) y con un funcionamiento de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) cuestionable por falta de transparencia en su gestión y de control real de la O&M.
O vamos a tarifas medias de 3-4 euros por metro cúbico, con implantación nacional, o nuestros hijos y nietos carecerán de un servicio del CIA como el que disfrutamos en la actualidad.

