Humedales Artificiales: Nuestros vecinos los cuentan por miles, nosotros solo por decenas

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Sobre el blog

Juan José Salas
Doctor en Química por la Universidad de Sevilla Director de I+D+i de la Fundación CENTA 35 años dedicado al tratamiento de las aguas residuales, especialmente de los vertidos generados en las pequeñas aglomeraciones urbanas MEDICO DEL AGUA
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Con el propósito de ir entremezclando posts en los que el humor juega un papel relevante (lo que despierta ciertas reticencias entre los lectores más puristas), con otras publicaciones de carácter más técnico, en esta ocasión toca ponerse serios y dar pie a un debate sobre las posibles causas que pudiesen justificar la escasa implantación en nuestro país de los Humedales Artificiales, como tecnología para el tratamiento de las aguas residuales.

Haciendo un poco de historia, las investigaciones sobre los Humedales Artificiales como alternativa de tratamiento de las aguas residuales las inició la Doctora Seidel en el Instituto Max Planck (Alemania), en el año 1952. Veinte años más tarde se construyó el primer Humedal Artificial en Houghton (Michigan) y tres años después en Europa (Othfresen, Alemania).

En la década de los 80 se asiste a un gran desarrollo de esta tecnología, aparecen los primeros criterios de diseño y su implantación experimenta un gran auge, al comenzar a emplearse áridos como sustrato para la fijación de la vegetación y la filtración biológica de las aguas.

En la actualidad, los Humedales Artificiales se han constituido como una de las tecnologías extensivas con mayor grado de implantación a nivel mundial para el tratamiento de las aguas residuales generadas en las pequeñas aglomeraciones urbanas.

Sin embargo, en nuestro país esta tecnología no acaba de despegar. En un censo que llevamos a cabo en el año en 2007 varios grupos de investigación que trabajamos en este campo, el número de instalaciones de Humedales Artificiales en España era de tan solo treinta, repartidas, principalmente, por Cataluña, Andalucía y Canarias, predominando la modalidad de Humedales Artificiales de Flujo Susbsuperficial Horizontal.

Transcurridos diez años de la realización de este inventario, el parque de este tipo de instalaciones se ha incrementado, pero muy lentamente, en contraste con lo que ha ocurrido en países de nuestro entorno, donde los Humedales Artificiales se cuentan por centenares.

Aprovechando la Jornada Técnica celebrada el pasado 13 de junio en Benicasim (Castellón), sobre “Diseño, Construcción y Explotación de Humedales Artificiales en Pequeños Municipios, organizada por la Generalitat Valenciana, EPSAR y la Diputación de Castellón y con la colaboración de FACSA, el Médico de Agua aprovechó la ocasión para debatir con los asistentes sobre cuáles eran, a su juicio, las causas que motivan que esta tecnología de tratamiento no acabe de arrancar por estos lares.

Se recogen a continuación las opiniones más generalizadas al respecto, junto a los comentarios que estas me suscitan.

Se trata de una tecnología aún no suficientemente conocida por los responsables de tomar decisiones.

La verdad es que esto tiene difícil justificación, pues se trata de una tecnología con más de treinta años en el mercado. Pero dado que este desconocimiento es real, habrá que seguir realizando más jornadas como la mencionada anterioridad y continuar invitando a estos responsables para que visiten nuestro Centro de I+D+i de Carrión de los Céspedes (Sevilla) y puedan ver “en directo” este tipo de tecnologías en funcionamiento

Existen dudas sobre su eficacia, como consecuencia de fracasos anteriores.

Aquí se suele generalizar, extendiendo el fracaso de otras Tecnologías Extensivas (Lagunajes y Filtros de Turba, principalmente), a los Humedales Artificiales. Dado el escaso número de este tipo de instalaciones en nuestro país, para poder sacar conclusiones estadísticamente fiables, estas dudas, basadas en fracasos anteriores, no se sostienen.

Además, en ocasiones estos fracasos vienen motivados por un mal uso de la tecnología. Baste como ejemplo el caso real de un Humedal Artificial que en actualmente está siendo empleado como destinatario de los lodos de la limpieza de fosas sépticas cercanas.

Por otro lado, si hacemos un poco de arqueología de la depuración, raro será el municipio que no cuente con una EDAR abandonada de aireación prolongada, y no por ello hemos dejado de implantar este tipo de tecnología, intentando solventar los problemas detectados.

Existen dudas sobre la vida útil de este tipo de tecnología.

A este respecto, el CENTA en su Centro de I+D+i, cuenta con Humedales Artificiales de Flujo Vertical que llevan trabajando de forma ininterrumpida, y a pleno rendimiento, desde hace 20 años.

No hay empresas en el territorio con experiencia en el diseño y construcción de Humedales Artificiales.

Esta afirmación podía ser válida hace unos años, pero en la actualidad ya se cuenta con empresas nacionales y con filiales de empresas extranjeras, con un importante bagaje en el diseño y construcción de este tipo de tecnologías.

Es más cómodo y seguro seguir haciendo proyectos basados en tecnologías “más clásicas”.

A este respecto Einstein dejó dicho “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Siempre hay una primera vez para todo en la vida, y, si se quiere, se dispone de la información y experiencia necesarias para que este estreno acabe en éxito, en el caso de los Humedales Artificiales.

Existen dudas sobre si realmente este tipo de tecnologías tienen costes de implantación y de explotación y mantenimiento inferiores a los de las tecnologías intensivas.

Al encuadrase dentro de las Tecnologías Extensivas, si se deben adquirir los terrenos, los costes de implantación de los Humedales Artificiales no llegan a ser competitivos con los de las Tecnologías Intensivas. Sí que lo son los costes de explotación y mantenimiento, que pueden llegar a ser hasta un 50% inferiores.

En ocasiones los Ayuntamientos de pequeñas poblaciones se decantan por la tecnología de Humedales Artificiales para el tratamiento de sus vertidos, pero cuando acuden a las instituciones en busca de financiación, la condición sine qua non que se les “impone” para su concesión es que cambien de tecnología.

En un principio me costaba creer que se pudiesen dar este tipo de situaciones, pero han sido varias las fuentes que así me lo han manifestado, por lo que ya me surgen dudas al respecto.

A lo largo de nuestra historia en el ámbito de la tecnología hemos perdido muchos trenes ¿perderemos también el de los Humedales Artificiales? ¿Qué opinan al respecto los lectores?

¿Perderemos también el tren de los Humedales Artificiales?

P.D. Terminado de escribir en Kankintú (comarca indígena de Ngäbe-Buglé, República de Panamá). Fuera, los cielos se han abierto de par en par y diluvia sin misericordia. El agua es mi sino.

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