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Sobre el blog

Juan José Salas
MÉDICO DEL AGUA y DOCTOR EN QUÍMICA. Director de Servicios Tecnológicos de la Fundación CENTA. 38 años de experiencia en el tratamiento de las aguas residuales, especialmente de los vertidos generados en las pequeñas aglomeraciones urbanas.

Hola, soy yo, el famoso virus de nombre casi impronunciable. No puedes verme porque tan sólo mido 0,0001 mm, pero aquí estoy.

A modo de presentación te diré que, como habrás escuchado hasta la saciedad en estos días, soy simplemente ARN envuelto en proteínas. O, como le gusta al Médico del Agua, malas noticias envueltas en proteínas. Tampoco olvides que en latín la palabra virus significa veneno. Con ello está todo dicho.

Ni respiro, ni como, ni siento ni padezco y aún no os ponéis de acuerdo en si estoy vivo o muerto. Vamos, que vengo a ser como el famoso gato de Shrödinger.

Ni respiro, ni como, ni siento ni padezco y aún no os ponéis de acuerdo en si estoy vivo o muerto  

Sí que tenemos en común nuestro afán por reproducirnos, y es para eso para lo que te necesito, como os llevamos necesitando desde que como especie habitáis el planeta que compartimos. Debo reconocer que para satisfacer esta imperiosa necesidad, vuestra globalización nos está facilitando mucho las cosas.

Me habéis catalogado dentro de los coronavirus, una extensa familia de virus, con forma de corona en su parte externa y que puede causar enfermedades tanto en animales como en humanos. Pero aún os quedan muchas cosas que de aprender de mí.

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En mi caso concreto, presento la particularidad de contar con una envoltura lipídica (grasa) y es por eso por lo que me haces tanto daño al lavarte las manos con jabón.

Tras esta breve tarjeta de presentación, quisiera dejarte algunas reflexiones víricas (dado que no pueden ser personales), sobre este corto espacio de tiempo que nos ha tocado convivir:

  • Me sorprendió muchísimo vuestro afán inicial de acaparar papel higiénico a toda costa. ¿Qué pensabais, que os iba a producir diarreas de magnitudes épicas? Quiero entender que es un efecto colateral de la era digital, pues antes siempre contabais en casa con otros tipos de papel, que además os ilustraban durante vuestros menesteres escatológicos. Al poco tiempo del inicio de esta fiebre acaparadora, cuando las ventas de cerveza volvieron a superar a la de papel higiénico, comprobé que estabais recuperando la cordura.
  • Le habéis dado a la naturaleza la oportunidad de demostraros lo rápido que se recupera cuando dejáis de agredirla.
  • Algunas de las últimas epidemias que ha sufrido la humanidad por coronavirus (MERS, SARS) han tenido su origen en la ingesta de carne de dromedario y de civetas y, en mi caso, hay quien habla del pangolín, ¿no creéis que ya va siendo hora de os replantéis vuestros gustos culinarios?
  • Por fin habéis reconocido a los verdaderos héroes de vuestra sociedad, y que no son precisamente vuestros ídolos del papel couché y de las alfombras rojas. Por cierto, hablando de alfombras rojas, cualquier parecido de vuestro Pedro Simón con George Clooney, que es mera coincidencia.
  • Le habéis dado voz y puesto cara a los miembros de la comunidad científica, que trabajan contrarreloj por acabar conmigo y a los que teníais tan marginados socialmente.
  • En muy poco tiempo habéis creado el balconsapp, la red social más personal y genuina, con la que transmitís al resto de los usuarios vuestro aliento y con la que premiáis la labor de vuestros héroes de verdad.
  • Habéis potenciado vuestro ingenio hasta límites insospechados. Mención especial merecen vuestros publicistas, pues nunca se han visto mejores anuncios. Por cierto, ¿has visto el spot de los billetes?  Debo de reconocer que quizás os hayáis  pasado en esta potenciación, pues estáis manejando palabras, como desescalada, que ni siquiera existen en el diccionario (sic. Luis Piedrahita).
  • Se ha demostrado de una vez, y espero que para siempre, la utilidad y sostenibilidad del teletrabajo. Pero por favor, tened cuidado, que el trabajo es como los gases y ocupa todo el tiempo que le dediques, ¡no lo vayáis a convertir en todotrabajo!
  • Los padres estáis disfrutado más de vuestros hijos pequeños (aunque los abuelos no pueden disfrutar de sus nietos). Los niños sacan de paseo a sus padres y los perros a sus amos. Tenéis vuestros hogares más limpios y ordenados que nunca. Habéis clasificado todas vuestras fotos, en papel (en color y en blanco y negro) y las digitales. Ha aflorado, con mayor o menor tino, el cocinero que todos lleváis dentro. Estáis aprendiendo a valorar el placer de las pequeñas cosas cotidianas…

En definitiva, estáis sacando lo mejor de vosotros mismos, haciéndoos mejores personas. Pero me temo (y ya me gustaría equivocarme), que lamentablemente esto tendrá solo un efecto temporal. Pero algo es algo y que os quiten lo “bailao” a vosotros y al planeta.

Y todo ello ha ocurrido en tan sólo unos pocos meses y pese a mi ínfima talla de 0,0001 mm. ¡VAYA CURA DE HUMILDAD PARA VOSOTROS LOS HUMANOS, SIEMPRE TAN GRANDES!

Sí que debo reconocerte que hay algo que pese a todo no he conseguido cambiar, la actitud de la mayoría de vuestros políticos, que ni en esta ocasión han sabido estar a la altura que las circunstancias exigen.

En las últimas fechas me preocupa vuestro pesimismo generalizado sobre el hecho de que ya nada volverá a ser igual. ¿Pensáis mantener para siempre la distancia social? Y, ¿cómo pensáis reproduciros, por esporas?

¿Cómo pensáis reproduciros, por esporas?

Con el tiempo, os iréis inmunizando y, más pronto que tarde dispondréis de medicamentos y vacunas eficaces para hacerme frente. Al final, conviviré con vosotros, como desde hace tiempo lo hacen mis hermanos que os contagian la gripe que, por cierto, os causa más de 500.000 muertes cada año y no por ello paralizáis vuestra actividad, ni estáis midiendo continuamente a que distancia se encuentra el prójimo.

No quisiera dejar pasar la oportunidad, ya que esto se publica en iAgua, para recordarle a la waterpeople (hidrófilos), que con relación a mi presencia en las aguas residuales, tan de actualidad en estos momentos, ya la EPA en 1992, en una guía sobre reutilización, recogía la potencial presencia de mi familia en estas aguas. Como ves, nada nuevo bajo el sol.

Para finalizar, quisiera pedirte perdón por todo el daño físico, sentimental, mental y económico que os estoy causando y que os causaré en los próximos meses. Pero NO PUEDO, pues como le ocurrió al escorpión que aguijoneó a la rana, después de que esta le hubiese ayudado a vadear el río, EL HACEROS DAÑO VA EN MI NATURALEZA.

El haceros daño va en mi naturaleza

P.D.1.- Me dice el Médico del Agua, que no se hace responsable de las palabras vertidas por algo que ni siquiera sabe si está vivo o muerto. ¡Cobarde!

P.D.2.- También me pide que os recuerde que si os ha gustado y pincháis en el corazón azul, que os lo agradece y que seguirá escribiendo. ¡Para eso sí que me utiliza!

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