Opinión
Luis Luján Cárdenas
La opinión deLuis Luján CárdenasSociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
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Sin una mirada integral (y cuántica) no solucionaremos el problema ambiental


Los que estamos preocupados por el tema socioambiental en el planeta generalmente caemos en el facilismo y no practicamos y obramos de mano de la ciencia y sus diversas manifestaciones.

Y las Naciones Unidas, especialmente el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cae en este lamentable error de analizar la realidad ambiental en forma fraccionada, con una visión sesgada, parcial, unilateral, subjetiva y poco realista.

El PNUMA en su reciente publicación “Hacer las paces con la naturaleza: un plan científico para abordar la triple emergencia del clima, la biodiversidad y la contaminación”, considera solo estos tres elementos como prioritarios en la agenda mundial, cuando la cuestión ambiental es mucho más.

Acaso el tema de género no es importante, donde la participación de la mujer debe ser transversal, equilibrada, justa y democrática. Acaso no es prioritario la integración medioambiente y economía, que incluya el "valor real" de la naturaleza en las políticas y decisiones económicas, es decir un PBI que considere las aportaciones y daños ocasionados a la naturaleza. Acaso una progresiva reforma del orden económico global no es vital ambientalmente. Acaso la disputa política y/o militar por el dominio del mundo por parte de las grandes potencias enfrascadas en un excesivo industrialismo saqueando la naturaleza, no es urgente. Acaso, el incremento de la población y la mayor demanda de agua y alimento, no es un tema que requiere ser abordado, como lo reclama Carl Safina, el estudioso estadounidense que propone a las familias decidan tener solo un hijo, como en un momento lo hizo China.

Y así, podría mencionar muchas más variantes antropogénicas que están dañando al planeta superlativamente. Esta realidad de los sistemas socioecológicos del planeta exige una visión holística, multidisciplinaria, sistémica y profundamente crítica.

Las sociedades y la naturaleza son un todo cuya complejidad no debe asustarnos. Pero quién afecta a quién. Son los seres humanos que desde su existencia han ido violando una gran ley natural que es el de guardar y respetar el equilibrio entre lo que necesitamos real y racionalmente para vivir y lo que la naturaleza demanda y necesita para conservar su existencia sin alterar sus servicios ecosistémicos y sus ciclos naturales biogeoquímicos que conectan los componentes vivos y no vivos de la Tierra.

La propiedad del entrelazamiento cuántico ―que Albert Einstein denominó ‘acción espeluznante a distancia’― señala que, si alteras o afectas una partícula por muy distante que se encuentre, la otra será afectada o alterada de manera idéntica. Así sucede entre la sociedad y la naturaleza: si explotas irracionalmente el agua de un río, contaminándolo y/o agotándolo, afectará el abastecimiento de una determinada población o actividad, y aún más, alterarás el entorno ambiental y biodiverso de esa fuente natural hídrica.

Yendo más allá aún: habrá una reacción política para enfrentar y solucionar el problema socioambiental presentado; y además, las personas afectadas deberán crear conciencia y cultura ambiental. Las autoridades ―y la comunidad en general― estarán obligadas a remediar el daño recuperando el río y su entorno biofísico, guardando el equilibrio entre las actividades del hombre y la mujer, y la naturaleza.

Volviendo a la física cuántica para explicar el comportamiento de la naturaleza: los problemas socioambientales son un problema complejo pero simple a la vez, y con múltiples probabilidades de solución. Entonces, practiquemos la ciencia correcta y disciplinadamente.