En un contexto de estrés hídrico creciente, la desalación se ha consolidado como un elemento estratégico de la planificación hidrológica para garantizar el suministro en las zonas con mayor presión sobre los recursos convencionales, como ocurre a lo largo del arco mediterráneo español, donde ACUAMED desarrolla su actividad.
ACUAMED es una Sociedad Estatal, conforme a lo recogido en la Ley de Aguas. Todos los proyectos que desarrolla han sido previamente encomendados por el MITERD. Desde su creación en el año 2004, los proyectos ejecutados han sido elementos clave para vertebrar la integración efectiva de la desalación en la planificación hidrológica de las cuencas mediterráneas. Una cifra que ilustra esta integración es el crecimiento de volumen anual de agua desalada suministrado por ACUAMED: de apenas 10 hm³ en 2005, a 307 hm³ en 2024.
La desalación puede y debe integrarse de manera coherente en la planificación hidrológica como fuente estratégica de recursos
Se puede afirmar, por tanto, que la desalación representa en la actualidad un componente estructural del mix hídrico en las cuencas mediterráneas. Las desaladoras desarrolladas por ACUAMED —como Torrevieja, Águilas, Carboneras, Campo de Dalías, Oropesa o Mutxamel— no solo garantizan el abastecimiento a la población y el riego agrícola, sino que permiten una gestión más flexible y sostenible del conjunto de recursos hídricos, especialmente en escenarios tan complejos en cuanto a la planificación hidrológica como el sureste español.
A pesar de lo anterior, la desalación se enfrenta a diferentes retos y oportunidades para consolidar y aumentar su integración en la planificación hidrológica:
El primero de los retos a los que se enfrenta la desalación es la necesidad de modernizar infraestructuras. Debido a su antigüedad, gran parte de las plantas requiere hoy de actuaciones de renovación tecnológica, así como de ampliación de su capacidad de producción. ACUAMED está desarrollando proyectos que responden tanto al incremento de la capacidad de producción como a la mejora de la eficiencia energética. Destacan las ampliaciones en curso en las plantas de Torrevieja (hasta 120 hm³/año) y Águilas (hasta 70 hm³/año), así como la remodelación y optimización energética de la planta desaladora de Carboneras. Estos proyectos también van acompañados de actuaciones de refuerzo en los sistemas de distribución asociados.
El segundo gran reto es el relacionado con la sostenibilidad energética. La desalación mediante ósmosis inversa es una de las tecnologías de tratamiento de agua que más ha evolucionado en las últimas décadas. Si a principios de los años noventa eran necesarios 8 kWh para desalar un metro cúbico de agua de mar, hoy en día esta cifra se ha reducido a unos 3 kWh. Pese a esta mejora, la desalación sigue siendo un proceso intensivo en consumo energético. Por ello, los proyectos de ACUAMED incluyen la implantación progresiva y continua de medidas de eficiencia y la integración de fuentes de energía renovables para autoconsumo.
Un tercer ámbito de oportunidad lo representa la transformación digital de las infraestructuras hidráulicas. Esta evolución tecnológica permite mejorar la eficiencia operativa, reducir costes y aumentar la fiabilidad del suministro. ACUAMED está inmersa en un proceso de digitalización de sus operaciones, lo que permitirá, entre otras ventajas, mejorar la planificación del mantenimiento de sus instalaciones y anticipar futuras incidencias, contribuyendo a la sostenibilidad técnica y económica de las instalaciones.
La experiencia de ACUAMED demuestra que la desalación puede y debe integrarse de manera coherente en la planificación hidrológica como fuente estratégica de recursos. Para consolidar esta integración en el futuro, resulta imprescindible seguir avanzando en aspectos clave como la eficiencia, la sostenibilidad, la gobernanza y la digitalización. En este marco, la desalación está llamada a seguir jugando un papel clave para responder a los retos hídricos futuros.