La sequía en California obliga a ajustar las tarifas del agua para reducir el consumo, en el newsletter de Asersa

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Sobre el blog

Rafael Mujeriego Sahuquillo
Catedrático (jubilado) de Ingeniería Ambiental de la UPC y presidente de la Asociación Española de Reutilización Sostenible del Agua (ASERSA).
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25 Años de Comarca Sostenible 

El diario digital CanariasAhora publica un excelente artículo sobre el desarrollo y los logros de la Mancomunidad del Sureste de Gran Canaria, integrada por los municipios de Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, y fundada en 1990 ante la escasez de agua que sufrían los habitantes de la zona. Como destaca su presidente Antonio Morales, hace apenas 25 años, la comarca era una de las más pobres de España y se la conocía como 'el triángulo de la pobreza'.

En la actualidad, alberga los mayores parques eólicos del Archipiélago, que generan el 45% del consumo de energía eléctrica de la zona, alcanzando una tasa de reciclado dos veces superior a la media de Canarias. La Mancomunidad propone que el Plan de Desarrollo Sostenible de la comarca se traslade al resto de Gran Canaria, como forma de disminuir su dependencia energética.

Una de las primeras iniciativas de la Mancomunidad fue lograr la financiación de una desalinizadora en 1993, que ha producido 160 hm3 de agua durante sus 22 años de explotación, hasta alcanzar una capacidad actual de 12 hm3/año. La planta desalinizadora se alimenta en buena aparte con la energía eléctrica obtenida mediante el parque eólico comarcal. A la desaladora le siguió una estación depuradora (88 hm3) y una estación de regeneración avanzada de agua (14 hm3), para el riego agrícola.

Nuestra felicitación a todos los que han hecho posible esta muestra de gestión integrada de los recursos hídricos y energéticos, y muy especialmente a Rafael Sánchez, gerente de la entidad y colaborador entusiasta en diversas reuniones españolas sobre reutilización.

Una Sierra Nevada sin Nieve

La página científica de la cadena de comunicación KQED describe el tono de gran preocupación con que se desarrolló el 1 de abril en California, fecha de celebración anual de la medida del espesor de nieve en la Sierra Nevada. El espesor de nieve registrado en esta ocasión fue de tan solo un 6% de la media anual, lo que no solo representa un nuevo record, sino que supera con creces el record del 25% alcanzado el año pasado (igual en 1977). La importancia de esta observación reside en que una tercera parte de los recursos hídricos del estado provienen de estas reservas de nieve. 

Un 6% de reservas en el 1 de abril significa que no habrá prácticamente ni una gota de agua procedente de la nieve invernal

La situación se anticipaba tan grave como para que el propio gobernador se desplazara hasta las zonas de muestreo, sin necesidad de calzar botas de nieve, sino más bien llevando consigo una orden ejecutiva para implantar reducciones de agua en todo el estado. “Estamos en medio de una sequía histórica y ello exige una actuación sin precedentes” manifestó ante los medios de comunicación.

El programa de actuación se centra en una reducción del 25% del consumo de agua urbana, con respecto a los niveles de 2013. Su implantación práctica la habrán de realizar el Consejo Estatal de Control de los Recursos Hídricos junto con más de 400 agencia locales del agua.

El Departamento de Recursos Hídricos realiza muestreos mensuales del espesor de nieve durante el invierno, pero la medida del 1 de abril es el valor de referencia para evaluar el conjunto de la estación, por ser el momento en que alcanza su máximo valor y el deshielo comienza a producirse. Un 6% de reservas en el 1 de abril significa que no habrá prácticamente ni una gota de agua procedente de la nieve invernal. Este espesor lleva disminuyendo cuatro años consecutivos. El año 2013 fue el más seco registrado. El año 2014 fue seco también, pero el más caluroso de los registrados, causando un efecto acumulativo devastador sobre los abastecimientos de agua. Un impacto más sutil será la disminución de generación hidroeléctrica, haciendo necesaria la utilización de plantas de combustión de gas, lo que aumentará la huella de carbón y la factura eléctrica de los ciudadanos, estimada por el momento en 1,4 millardos de dólares desde 2012.

Restricciones de Agua Obligatorias

Por primera vez en la historia de California, el Gobernador ha dado la orden al Consejo Estatal de Control de los Recursos Hídricos para que aplique restricciones de agua obligatorias en poblaciones, hasta reducir el consumo conjunto de agua un 25%. Este ahorro corresponde a unos 1900 hm3 de agua durante los próximos nueve meses.

La orden ejecutiva para ahorrar más agua comporta también:

  1. sustituir 450 ha de parterres del estado con plantas de jardinería tolerantes a la sequía, en colaboración con los gobiernos locales;
  2. impulsar la creación de un programa temporal de subvención a los consumidores del estado para que sustituyan equipos hídricos antiguos con modelos más eficientes desde el punto de vista hídrico y energético;
  3. exigir a los campus universitarios, los campos de golf, los cementerios y otras grandes superficies de jardinería que rebajen significativamente su consumo de agua; y
  4. prohibir a nuevas viviendas y desarrollos urbanos que rieguen con agua potable, a menos que utilicen sistemas de riego por goteo eficientes, así como prohibir el riego de plantas ornamentales en las medianas de vías públicas.

La orden requiere a las agencias del agua que ajusten la estructura de sus tarifas con objeto de incentivar el ahorro de agua, al considerar que ésta es una forma eficiente de reducir el consumo de agua y evitar su despilfarro. Los usuarios agrícolas, que han tenido que asumir la mayor parte del impacto de la sequía hasta el momento -- con centenares de miles de hectáreas en barbecho, reducciones significativas de concesiones de agua y miles de despidos de trabajadores agrícolas -- habrán de ofrecer más información a la administración del estado sobre su consumo de agua, a fin de mejorar la capacidad de la administración de evitar las trasferencias ilegales de agua así como su malgaste y consumo irracional.

Con este plan se trata de asegurar que la comunidad agrícola está preparada para afrontar la posibilidad de que la sequía se prolongue hasta 2016. La orden también:

  1. obliga a los suministradores locales de agua a que informen mensualmente sobre el consumo de agua, el ahorro de agua y la implantación de la orden,
  2. simplifica los procesos de revisión y aprobación de transferencias voluntarias de agua y de proyectos de emergencia para abastecimiento de agua de consumo humano y
  3. instruye a los departamentos de la administración para ofrecer asistencia a las familias que deban desplazarse de viviendas cuyos pozos se han secado a otras con agua corriente doméstica. La orden establece nuevas estrategias para promover la resiliencia del estado, incentivando nuevas y prometedoras tecnologías a través de un nuevo programa administrado por la Comisión de la Energía de California. 

El diario Sacramento Bee informaque el Gobernador está también considerando reducciones en los derechos de agua agrícolas que podrían afectar de forma dramática a la agricultura. El Consejo ha advertido que cabe esperar restricciones en la extracción de aguas superficiales. Con el deterioro de la situación, el Consejo podría emitir restricciones a los poseedores de derechos más antiguos, los fechados antes del establecimiento de los permisos establecidos por el estado en 1914.

El Reto de Aplicar Restricciones 

El diario Mercury News se hace eco del gran reto que representa la aplicación de una restricción conjunta del 25% del consumo de agua impuesta por el Gobernador del estado y las dificultades que tendrán muchas ciudades y empresas públicas de agua para cumplirla. Las gráficas recogidas por el diario son especialmente reveladoras, con notables diferencias entre los consumos medios entre ellas y sus progresos recientes para ahorrar agua. El año pasado, solamente 14 de las 412 grandes ciudades y empresas públicas de agua (un 3%) alcanzaron ese objetivo, a pesar de la sequía histórica que ya se estaba registrando.

Cuando el año pasado, el Gobernador pidió una reducción voluntaria del 20%, la mayoría de las compañías privadas y empresas públicas reaccionaron principalmente con medidas voluntarias, que resultaron en una disminución estatal del 9,7%, pero sin aplicar multas por consumos excesivos. La directora del Consejo Estatal del Control de los Recursos Hídricos manifestó su decepción, indicando que “algunas zonas han contribuido enormemente, mientras que otras no lo han hecho”.

La reducción general del 25% no se aplicará a todas las comunidades por igual. El Consejo analizará detalladamente el consumo per capita de cada zona y establecerá una escala variable, en función de quien haya ahorrado agua de forma significativa y de quien no lo haya hecho. El consumo medio del estado es de 420 litros por persona y día, pero numerosas zonas urbanas importantes – con campañas de ahorro, proyectos de reutilización y subvenciones para sustituir equipos o parterres con plantas más tolerantes a la sequía – consumen considerablemente menos agua.

Por ejemplo, durante los 8 últimos meses, el millón de abonados de la Compañía de aguas de San José alcanzaron una media de 320 L/p.d, los de la ciudad de Los Angeles 315 L/p.d, los del East Bay Municipal Utility District (este de la Bahía de San Francisco) 310 L/h.d. Por otra parte, los de Contra Costa Water District consumieron 430 L/p.d.  En San Francisco, donde la mayoría de los residentes viven en apartamentos sin jardín, la media alcanzó 170 L/p.d, idéntico al de la ciudad de Santa Cruz, donde se aplica un estricto programa de reducción desde el año pasado. Algunas de las poblaciones más consumidoras de agua están en el desierto del sur, como la ciudad de Palm Spring que consume 1300 L/p.d.

Una vez que la administración fije los objetivos de ahorro, las nuevas reglas entrarán en vigor el próximo 1 de junio. Los líderes locales habrán de decidir la forma en que cada agencia alcanza sus objetivos. La directora del Consejo indicó que los residentes habrán de habituarse a la imposición de nuevas multas por consumo excesivo de agua en muchas ciudades y empresas públicas, la existencia de “inspectores de uso de agua” que impondrán multas por riego durante días no permitidos o malgaste de agua, y la creación de nuevos programas de subvención para suprimir parterres y equipos antiguos, con ayuda económica del estado.

Según los expertos, la forma más efectiva para alcanzar un ahorro urbano significativo de agua es reducir la frecuencia de riego de los parterres, lo que representa un 50% del agua consumida en las zonas urbanas del estado.

Primeras Páginas del New York Times

Desde que, el pasado 1 de abril, el Gobernador de California publicó la orden ejecutiva para  hacer frente a la sequía, con la exigencia de conseguir una reducción general del 25% en el consumo de agua urbana para febrero de 2016, el diario New York Times ha venido publicando, hasta en dos ocasiones al día, toda una serie de excelentes artículos sobre la situación de emergencia hídrica que vive el estado, con profundas reflexiones críticas sobre las dramáticas consecuencias sociales, ambientales y económicas registradas hasta el momento, las perspectivas realistas de continuar con el modelo de desarrollo urbano y agrícola seguido hasta ahora y las posibles medidas correctoras que cabrá implantar para reconducir la situación.

El artículo del día 2 de abril, titulado “Los californianos que han ahorrado agua se cuestionan si el estado podrá conseguir que lo hagan los demás”, plantea una de las reacciones más básicas de una ciudadanía que rehúye las imposiciones administrativas, especialmente en el acceso a un recurso ampliamente privado (aguas subterráneas) y que se ha podido conseguir normalmente mediante acuerdos económicos.

El artículo del 4 de abril, bajo el título “La sequía de California pone a prueba la historia de crecimiento sin límites”, muestra unas imágenes impactantes del cambio social, ambiental y económico que ha significado la aportación de agua desde las zonas húmedas del norte a las desérticas del sur, y ello tanto en los desarrollos urbanos como en los agrícolas. Aunque pudiera parecer que la visión crítica se centra en los desarrollos urbanos, especialmente en las zonas áridas (desérticas) del sur, conviene recordar que la agricultura del estado, especialmente en el valle árido del río San Joaquín, consume un 80% de los recursos hídricos del estado.

El artículo del 5 de abril, titulado “Por debajo de los cultivos californianos, la crisis de los acuíferos progresa” muestra las consecuencias de que el estado no haya contado hasta hace unos meses con una normativa que asegure la gestión integrada de los recursos subterráneos, llevando a su intensa sobre-explotación, especialmente en un momento en que las aportaciones de los trasvases se han reducido casi en su totalidad. Otra faceta complementaria la ofrece el artículo del mismo día titulado “Los hábitos malgastadores de agua de California van en contra de un futuro, y un pasado, seco”.

La visión del artículo del 7 de abril, titulado “En una California seca, la innovación como el agua tiene sus límites”, se plantea el carácter irremediable de los efectos de la sequía, aunque un protagonista urbano muestra su convicción de que con innovación y persistencia, los ciudadanos del estado serán capaces de superar este gran reto de la naturaleza, como lo fueron durante episodios críticos de su reciente historia, iniciada en 1850.

El artículo del pasado 11 de abril, titulado “Para beber agua durante la sequía, California mira al mar con preocupación”, describe el dilema histórico de la desalinización de agua de mar, frente a otras opciones con menor consumo de energía (y huella de carbón). El artículo resalta la oportunidad de la entrada en funcionamiento de la primera planta desalinizadora de agua de mar en Carlsbad (200.000 m3/día), con el compromiso de la autoridad regional de San Diego de comprar entre 60 y 70 hm3/año de agua desalada durante los próximos 30 años, a un coste de hasta 1,5 €/m3. Es interesante observar que, aun reconociendo la experiencia fallida de la planta de Santa Bárbara (desmantelada tras el retorno de las lluvias) no se haga ninguna mención al proyecto innovador, eficiente y de gran éxito de la reutilización potable indirecta de Orange County (otros artículos si lo hicieron en el pasado), con capacidad de 114 hm3 anuales de agua a un coste de 0,40 $/m3. Es evidente que, en la percepción de muchos ciudadanos, la reutilización potable plantea todavía un gran reto de aceptación pública, incluso tras el gran éxito nacional e internacional alcanzado en su propio estado.

Terrícoles

Barcelona Televisió (BTV) emitió el 25 de marzo la entrevista que nos realizó sobre la gestión y la reutilización del agua, dentro de su serie titulada “Terrícoles”. El podcast de la entrevista está disponible en la web del canal de televisión.

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