Proponemos soluciones a los daños ocasionados por las avenidas del Ebro

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  • Los daños de las avenidas del río Ebro vienen provocados por la invasión del dominio público hidráulico por parte de particulares y la imposibilidad de que el río siga su curso natural, que se ha visto reducido en un 45% desde 1927
  • Los caudales de los ríos son fundamentales para su existencia y para aportar los servicios que disfrutamos de ellos como los regadíos, agua potable y la naturaleza
  • Las extracciones periódicas de gravas y sustrato de los ríos son una grave amenaza y representan un coste económico que se desperdicia cada año, ya que el arrastre y recarga de gravas y tierras por el empuje de la fuerza del agua del Ebro rellena automáticamente los dragados realizados

Sobre el blog

SEO Birdlife
Sociedad Española de Ornitología.
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SEO/BirdLife recuerda, desde su campaña Alas sobre agua, que los ríos y sus ecosistemas vinculados, como los humedales o el litoral, proporcionan unos beneficios económicos inadecuadamente valorados. En el caso del río Ebro las zonas donde se ensancha (riberas) como consecuencia de avenidas periódicas debido al deshielo, han sido ocupadas por campos de cultivo, para lo que se han construido unas barreras que impiden la inundación (motas). Esto hace que el río Ebro sea como un canal donde el agua coge mucha velocidad, por lo que cuando se producen grandes avenidas el río rompe las motas en un punto que es imprevisible, pudiendo afectar a cascos urbanos y poniendo en peligro a las personas.

Para evitar que el río Ebro inunde casas y cause daños mayores, es imprescindible que en las zonas donde se ensancha de forma natural, se retiren las motas y se devuelva al río el territorio (dominio público hidráulico) que es propiedad de todos los ciudadanos y no de unos particulares (Real Decreto 1/2001). De ésta manera en las siguientes avenidas del Ebro, en vez de romperse las motas por cualquier sitio e inundar los pueblos, el Ebro inundará zonas destinadas a bosques de ribera, sin causar daños a edificios o personas. Así mismo la biodiversidad aumentará al ampliarse la vegetación de ribera actualmente reducida a una mínima expresión y evitará los daños en los núcleos urbanos consolidados.

Los ríos no están sucios

Para evitar que el río Ebro inunde casas y cause daños mayores, es imprescindible que en las zonas donde se ensancha de forma natural, se retiren las motas y se devuelva al río el territorio

Al menos no en cuanto a la presencia de gravas y vegetación de ribera. Extraer gravas del río o eliminar su vegetación riparia nada tiene que ver con limpiar los ríos. Las gravas y sedimentos que se acumulan en los cauces cumplen su función en la estructura fluvial, son claves para la correcta carga y descarga de los acuíferos relacionados, y actúan como cobijo para el desove y refugio de la fauna de estos ecosistemas. Además se mueven y varían con la llegada de cada riada. Por otro lado la actual práctica de extracción de gravas causa alteraciones graves a los bosques de ribera y su vegetación adyacente, una infraestructura natural que ayuda a minimizar la potencia de las riadas y los riesgos que en general modifican el comportamiento de las corrientes.

Esto además de ser inútil, es un derroche de dinero público en plena época de crisis. Más aún si tenemos en cuenta que en ocasiones no se llevan a cabo por motivos de ‘seguridad’ sino por dar algún tipo de respuesta a corto plazo a las quejas. No existen resultados positivos de éstas acciones al cabo del tiempo, por otro lado desarrolladas durante años, sino más bien todo lo contrario, se demuestra año tras año su ineficacia, llegando agravar el problema de las avenidas.

SEO/BirdLife apoya a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en la protección del cauce del río Ebro y solicita que la CHE ejecute el proyecto LINDE y lidere, junto con el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón: una campaña para lograr la devolución del Dominio Público Hidráulico por parte de particulares y la creación de zonas donde el río Ebro se pueda ensanchar como consecuencia de avenidas y no se afecten a bienes inmuebles.

Por otro lado SEO/BirdLife rechaza completamente que sea necesario modificar la normativa ambiental, que permitiría actuar sobre el cauce del río Ebro sin tener en cuenta el impacto ambiental que generan las obras. Hay que tener en cuenta que, independientemente del dragado que se haga sobre río Ebro, cada 4 ó 7 años sino se amplía el Dominio Público Hidráulico, las avenidas volverán a causar daños en los núcleos urbanos.

En opinión de Luis Tirado, Delegado de SEO/BirdLife en Aragón: “Se trata de evitar en todo momento que los núcleos urbanos consolidados se vean afectados año tras año por las inundaciones, debido al “estrecho canal” en que hemos convertido el cauce del río Ebro.”

Alas sobre agua es una campaña de SEO/BirdLife que tiene como objetivo principal la conservación de los humedales más importantes para las aves y la biodiversidad.

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