Dicen que la Naturaleza es el conjunto de cuanto es necesario según leyes naturales, pero al observar la Naturaleza cada espectador recibe una impresión distinta del conjunto, impresión imposible de comprender para los otros espectadores. Un ejemplo: la Presa del Parralillo.

Ofrecemos, en esta nueva entrada del blog, una breve exposición de imágenes antiguas [sin retoques] de un conjunto de formas estructurales e hidráulicas: el camino de servicio, un puente y la magna presa de hormigón mamposteado del Parralillo. Construida aguas abajo de los simbólicos roques Nublo y Bentayga, en el corazón de la tempestad petrificada de Unamuno, permanece intacta una obra hidráulica de hormigón con piedras de gran tamaño. Otra piedra que permanece.


Para construir este muro de presa, un agravio a la Naturaleza, primero hubo que hacer camino y construir un puente para cruzar el gran barranco de la tempestad petrificada. Y con la unidad obra y terreno, lo construido por el hombre en la Naturaleza retiene y almacena [otros agravios] el agua de la Gran Canaria.

Si todos los espectadores de la tempestad petrificada [propios y extraños] acaban localizando en sus emisiones de visuales el hormigón mamposteado del Parralillo, entonces esta magna presa vertedero tiene valor cultural y estético porque desde 1971 forma parte de la Naturaleza petrificada de Unamuno. Y este muro de grandes piedras en su interior también tiene su belleza en su unidad estructural e hidráulica:





También dicen que la Naturaleza es una función de la cultura correspondiente: cultura del hormigón mamposteado de la tempestad petrificada.
Hemos intentado una comunión personal con esta obra hidráulica a través de viejas imágenes en blanco y negro, con emoción, provocación e interpretación.
Expresión personal.
