La Xunta presenta en el Parlamento Europeo su programa para aplicar fondos comunitarios del período 2014-2020 a proyectos de saneamiento y abastecimiento

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  • Evolución del número de depuradoras en Extremadura
  • Las cuatro líneas de actuación prioritarias son el saneamiento integral de las rías gallegas, conseguir un saneamiento rural sostenible, la reducción de pérdidas en redes de abastecimiento, e implantar los planes de gestión de riesgo de inundación
  • Hernández puso de relieve el enorme salto cualitativo dado por Galicia en los últimos años en infraestructuras hidráulicas, gracias en parte, a la correcta aplicación de los fondos europeos

(XuntaGalicia presentó esta mañana en Bruselas su propuesta para poder aplicar al ciclo del agua los fondos europeos del Programa Operativo 2014-2020, de modo que se pueda aumentar la eficacia del saneamiento de las rías gallegas, así como conseguir un saneamiento rural sostenible, la reducción de pérdidas en redes de abastecimiento, e implantar el planes de gestión de riesgo de inundación.

Durante la reunión celebrada hoy entre el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras y la presidenta de la Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo, Danuta Hübner, Agustín Hernández trasladó a la representante comunitaria los esfuerzos realizados por la Comunidad Autónoma en los últimos años en materia de saneamiento y abastecimiento, así como los retos pendientes para los que es necesario seguir contando con las ayudas de Europa para esta materia, aunque la comunidad ya no sea Región de Convergencia segundo los parámetros europeos.

El responsable de medio ambiente de la comunidad gallega aprovechó su presencia hoy en Bruselas para mantener también reuniones con eurodiputados así como con altos cargos de la Comisión Europea en materia de política regional y de medio ambiente, como es el caso de Raoul Prado, director general encargado del Crecimiento Inteligente y Sostenible del Sur de Europa.

El conselleiro indicó la necesidad de que las instituciones europeas consideren las especiales circunstancias de Galicia, que es una región de convergencia en el período actual y pasará a ser clasificada como región desarrollada en el próximo período. En la práctica esto supone una probable merma de los fondos que se recibirán –la red de seguridad garantiza el 60% del obtenido en el anterior período- y la necesidad encajar la aplicación de los mismos en las prioridades de la Unión Europea.

Explicó que será fundamental que se posibilite que dentro del Programa Operativo se financien aquellas infraestructuras básicas que resultan vitales para completar la planificación en materia de saneamiento. De este modo se contribuirá al crecimiento sostenible de los puestos de trabajo generados por sectores clave que dependen de la buena calidad de las aguas: la acuicultura, el marisqueo y el turismo.

Cuatro líneas de actuación prioritarias

El consejero detalló las principales líneas de actuación incluidas en la Estrategia Inteligente Gallega del agua, a Galician smart water, encaminada al cumplimiento de los objetivos previstos en el Agenda 20-20 de la Unión Europea. Estas actuaciones se agrupan en cuatro ámbitos fundamentales de actuación:

1. Reforma y optimización de los sistemas de saneamiento de las Rías gallegas, de acuerdo con los planes de Saneamiento Local de las Rías, para potenciar a los sectores acuícola, marisquero y turístico. Se trata de una prioridad para el Gobierno gallego para cumplir en las rías los objetivos de calidad microbiolóxica marcados por la Ley de aguas de Galicia, así como los objetivos de calidad de aguas de baño, la apertura al marisqueo de todas las zonas de producción con una clasificación mínima de B y la merma de los costes de explotación por el mayor control de las aguas pluviales y de infiltración.

2. Saneamiento rural sostenible: implantación de tratamientos de depuración de bajo consumo energético, pensado para poblaciones menores de 2.000 habitantes equivalentes, de manera que se extienda este servicio básico al menor coste posible, se mejore la calidad del agua y se eviten también emisiones de gases de efecto invernadero. Esta acción apuesta por la implantación de tecnologías verdes.

3. Reducción de pérdidas en redes de abastecimiento mediante el relevo de conducciones de fibrocemento obsoletas, con efectos de ahorro de agua, reducción de costes y de consumo energético y, por lo tanto, de emisiones de gases de efecto invernadero. Esta línea de actuación conseguiría una reducción en la demanda de agua de 25 hm3 al año, cantidad de agua mayor que la que tiene capacidad de almacenar el embalse de Eiras.

4. Implantación de los planes de gestión de riesgo de inundación y del plan de sequía. Pretende disminuir el riesgo de inundación en los 543 km de los tramos de río incluidos en las áreas de riesgo, así como mejorar el ecológico de los lechos.

Hernández puso de relieve el salto cualitativo dado por Galicia nos últimos años en infraestructuras hidráulicas, gracias en parte, a la correcta aplicación de los fondos europeos.

Salto cualitativo en la depuración de las aguas

Por último, el conselleiro también hizo referencia al salto cualitativo dado por Galicia en materia de depuración de las aguas nos últimos años. En Galicia, en el momento del ingreso de España en la Unión Europea, no se trataban las aguas residuales antes de su vertido al medio receptor.
En concreto, en el año 1989 sólo existía en explotación una estación depuradora de aguas residuales urbanas, con capacidad de tratamiento para 10.000 habitantes. La entrada en vigor de la Directiva europea sobre aguas residuales urbanas -de mayo de 1991-, marcó requisitos y plazos, aunque no se traspuxo en el Estado Español hasta 1995. De inmediato, se comenzó con un ingente trabajo de ejecución de estaciones depuradoras, redes de colectores y estaciones de bombeo necesarias para llevar el agua hasta ellas.

A día de hoy existen en Galicia 151 estaciones depuradoras de aguas residuales urbanas con una capacidad de tratamiento para más de 2.000 habitantes, tal y como muestra la imagen inferior. La capacidad de tratamiento, que era de 10.000 habitantes en 1989, se multiplicó, y a día de hoy las depuradoras en explotación suman una capacidad de tratamiento equivalente a casi cuatro millones de habitantes.

Fue un salto cualitativo que no se habría logrado sin la correcta gestión de los fondos europeos, segundo destacó el conselleiro.

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