“Gracias a Microsoft, estamos impulsando un nuevo estándar en colaboración público-privada"
Después de varias semanas de lluvias intensas, Málaga vuelve a despertar bajo el sol. En el Parque Tecnológico, uno de los principales polos de innovación del sur de Europa, visitamos la sede de Aganova. Allí nos recibe Agustín Ramírez, CEO de una empresa que lleva más de 15 años desarrollando tecnología para mejorar la eficiencia en la gestión del agua.
Durante la charla, Agustín nos enseña una vieja válvula y un contador de hace décadas. Son piezas que conectan con su historia personal: su padre trabajó en la empresa municipal de aguas de Málaga, y fue allí donde él mismo empezó su carrera profesional antes de dar el salto y emprender. Identificó una necesidad concreta —la detección eficiente de fugas en redes de transporte— y decidió apostar por una solución tecnológica que, con el tiempo, acabaría implantándose en más de 60 países.
Hoy, Aganova es mucho más que una empresa de detección de fugas. Su propuesta se ha ampliado con los llamados replenishment projects, una nueva visión que pone en valor el agua recuperada no solo desde el punto de vista técnico, sino también ambiental, económico y estratégico. Hablamos con Agustín sobre esta evolución del modelo de negocio, sobre la colaboración con gigantes tecnológicos como Microsoft y sobre cómo atraer talento en un sector que necesita reinventarse para afrontar desafíos como la escasez de recursos, la adaptación al cambio climático y la presión creciente sobre las infraestructuras.
P,. Aganova cumple más de 15 años desde su fundación en Málaga en 2008. ¿Cómo ha evolucionado la compañía desde entonces en términos de modelo de negocio, tecnología y presencia internacional?
Desde sus inicios, Aganova nació con una clara vocación tecnológica e internacional. En estos más de 15 años, hemos pasado de ser una startup con una solución disruptiva para la detección temprana de fugas en redes de agua, a convertirnos en una compañía global de referencia en la digitalización y eficiencia hídrica.
"Hemos pasado de ser una startup con una solución disruptiva a una compañía global de referencia en eficiencia hídrica"
Nuestro modelo de negocio ha evolucionado desde la prestación de servicios hacia una propuesta de valor basada en la combinación de tecnología propia, innovación continua y alianzas estratégicas. La expansión internacional ha sido clave: hoy operamos en más de 60 países y contamos con sedes estratégicas en Europa, América Latina y Oriente Medio.
P.- Estáis inmersos en un ambicioso proceso de internacionalización, del que son ejemplo las nuevas oficinas en Dubái y Brasil. ¿Cuál es vuestra estrategia de expansión global? ¿Qué mercados estáis priorizando y por qué?
Nuestra estrategia se basa en una presencia cercana al cliente, entendiendo las particularidades locales y aportando soluciones adaptadas a cada contexto. Dubái representa una puerta de entrada al mercado de Oriente Medio, donde los desafíos hídricos exigen soluciones tecnológicas avanzadas. Brasil, por su parte, es clave en Latinoamérica por su tamaño y necesidad de modernización de infraestructuras. Apostamos por mercados donde el agua es un recurso crítico y donde las utilities y gobiernos están comprometidos con la transformación digital de sus redes.
P.- En paralelo al crecimiento internacional, Aganova ha reforzado su capital humano con fichajes de primer nivel, como el nombramiento de Carlos Campos como presidente del Consejo o Alia López en Oriente Medio. ¿Qué papel juega el talento en vuestra hoja de ruta?
El talento es uno de los pilares de nuestra estrategia. Incorporar perfiles con experiencia global y visión estratégica, como Carlos Campos, Marcos Barrera o Alia López, nos permite afrontar los retos del crecimiento con solidez y agilidad. Buscamos profesionales que compartan nuestra pasión por la sostenibilidad, la tecnología y el impacto social positivo. Apostamos por equipos multidisciplinares, diversos y altamente cualificados, porque creemos que la innovación nace del talento.
P.- Estáis impulsando un enfoque innovador con los replenishment projects, que van más allá de la simple detección de fugas para integrar eficiencia hídrica, recuperación del recurso y sostenibilidad. ¿En qué consiste exactamente este concepto y cómo puede convertirse en una palanca de valor para utilities, administraciones públicas y empresas privadas en la toma de decisiones estratégicas?
Los replenishment projects representan una evolución en nuestra propuesta de valor. No se trata solo de detectar fugas, sino de cuantificar el agua recuperada y su impacto ambiental y económico. Este enfoque permite a nuestros clientes integrar métricas de sostenibilidad en sus decisiones operativas y de inversión. En un contexto de escasez hídrica global, esta visión holística convierte el agua recuperada en un activo estratégico, alineado con los objetivos ESG y con el cumplimiento de normativas como la taxonomía europea o los compromisos del sector privado con la neutralidad hídrica.
"El talento es uno de los pilares de nuestra estrategia: buscamos profesionales con pasión por la sostenibilidad y la tecnología"
P.- El acuerdo con Microsoft para impulsar la recuperación de agua mediante inteligencia artificial ha generado gran interés en el sector. ¿Cómo se ha materializado esta colaboración y qué impacto esperáis que tenga en términos de escalabilidad, sostenibilidad y eficiencia?
La colaboración con Microsoft marca un hito en la evolución de la gestión hídrica sostenible. Hemos lanzado conjuntamente un replenishment project en España, específicamente en colaboración con la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), cuyo objetivo es detectar fugas de manera más eficiente a través de tecnologías avanzadas basadas en inteligencia artificial. Recientemente, también nos hemos unido a un ambicioso proyecto en Dublín junto a Microsoft, Uisce Éireann y Suez.
"En un contexto de escasez hídrica global, el agua recuperada se convierte en un activo estratégico alineado con los objetivos ESG"
En esta iniciativa, estamos inspeccionando las redes de transporte de agua utilizando nuestro sistema acústico Nautilus, para reducir significativamente el agua no contabilizada. Este proyecto no solo contribuye al objetivo de Microsoft de convertirse en una compañía water positive para 2030, sino que también fortalece la resiliencia hídrica de una ciudad donde se pierde hasta el 33% del agua antes de llegar al consumidor.
Estos proyectos se enmarcan dentro del compromiso de Microsoft por convertirse en una compañía water positive en 2030, y representa un modelo de cooperación entre grandes tecnológicas y deeptechs especializadas como Aganova.
Gracias a nuestra tecnología propia, Nautilus y Nemo, y al respaldo tecnológico y estratégico de Microsoft, estamos impulsando un nuevo estándar en eficiencia, sostenibilidad y colaboración público-privada.
P.- Vuestra propuesta de valor se basa en la innovación digital para la detección temprana de fugas y la mejora del rendimiento de redes. ¿Cómo está evolucionando la demanda de este tipo de soluciones por parte de utilities?
La demanda ha crecido de forma exponencial en los últimos años, impulsada por la necesidad de mejorar el rendimiento de redes antiguas, adaptarse a los efectos del cambio climático y cumplir con objetivos regulatorios y de sostenibilidad. Las utilities están cada vez más abiertas a integrar tecnologías digitales como la nuestra, que permiten tomar decisiones basadas en datos reales, reducir pérdidas y planificar inversiones con mayor precisión. Además, los nuevos modelos de financiación verde valoran este tipo de soluciones, lo que acelera su adopción. No hay agua más barata que la que ya tienes, ni más cara que la que se pierde por fugas. La pérdida de agua es uno de los mayores desafíos que enfrentan las empresas de servicios públicos hoy en día. Cada fuga no detectada implica desperdicio de recursos, mayores costos operativos y mayor degradación de las redes de agua. Pero con la tecnología adecuada, cada gota puede ser contabilizada.
En Aganova, ayudamos a las utilities a tomar el control de su infraestructura con soluciones avanzadas de detección de fugas en línea y evaluación del estado de las tuberías. Al detectar fugas antes de que se agraven, es posible reducir el agua no contabilizada, prolongar la vida útil de los activos y garantizar un suministro de agua más resiliente y sostenible. Debemos proteger el recurso más valioso, porque el agua más asequible es la que no se pierde.
P.- Desde vuestra posición, ¿dónde veis actualmente mayores necesidades y oportunidades de inversión en el sector del agua? ¿Qué geografías o temáticas tienen más potencial de desarrollo en los próximos años?
"No hay agua más barata que la que ya tienes, ni más cara que la que se pierde por fugas"
Identificamos una creciente necesidad de inversión en infraestructuras hídricas resilientes y en la modernización de sistemas de distribución para reducir pérdidas y mejorar la eficiencia. Regiones como América Latina, África y el sudeste asiático presentan oportunidades significativas debido a su rápida urbanización y desafíos relacionados con el agua.
Además, la creciente conciencia sobre el cambio climático está impulsando inversiones en soluciones que promuevan la seguridad hídrica y la adaptación a condiciones climáticas extremas. En este contexto, la innovación tecnológica y las alianzas estratégicas serán clave para desarrollar soluciones efectivas y sostenibles.
P.- Aganova se ha unido recientemente a la Alliance for Water Stewardship. ¿Qué compromisos asumís con esta adhesión y cómo encaja en vuestra visión de sostenibilidad y gobernanza del recurso hídrico?
Unirnos a la Alliance for Water Stewardship refuerza nuestro compromiso con una gestión responsable y colaborativa del agua. Asumimos el reto de liderar con el ejemplo, promoviendo prácticas que aseguren la sostenibilidad del recurso a largo plazo. Esta adhesión nos permite trabajar junto a otros actores clave del sector, compartir conocimiento y contribuir a estándares globales de gobernanza hídrica. Encaja plenamente con nuestra visión: generar un impacto positivo y medible en los ecosistemas y las comunidades.
P.-¿Qué barreras y oportunidades encuentra una empresa como Aganova en la colaboración con el sector público? ¿Qué debería mejorar para facilitar la adopción de soluciones innovadoras en las redes reales?
"La principal barrera sigue siendo la inercia de los modelos tradicionales y la complejidad administrativa"
La principal barrera sigue siendo la inercia de los modelos tradicionales y la complejidad administrativa. Sin embargo, cada vez hay más conciencia de que la innovación es necesaria para hacer frente a los desafíos del agua. Las oportunidades surgen cuando existe una voluntad política clara, marcos regulatorios favorables y mecanismos de financiación ágiles. Para facilitar la adopción, es clave fomentar modelos de colaboración público-privada que permitan pilotar nuevas tecnologías, compartir riesgos y acelerar la transformación del sector.
P.- ¿Dónde ve Aganova en diez años? ¿Qué papel queréis jugar en la transformación del sector del agua a nivel internacional?
En diez años, queremos consolidarnos como líderes globales en inteligencia hídrica. Aspiramos a que nuestras soluciones estén presentes en todas las regiones del mundo donde el agua sea un recurso escaso o mal gestionado. Queremos ser un actor clave en la transición hacia una economía hídrica circular, donde cada gota cuente y donde la tecnología sea el motor de la sostenibilidad. Nuestro papel será el de catalizador de ese cambio, combinando innovación, impacto y propósito.