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SAUR impulsa la resiliencia hídrica con una visión digital integrada del ciclo del agua

SAUR impulsa la resiliencia hídrica con una visión digital integrada del ciclo del agua

Fotos de:Rafa Aparicio

En el Spain Smart Water Summit 2025, la ponencia conjunta de Alberto Provencio, Digital & IT Vicepresident en Saur International, y Carlos Guerrero, Director de IT en Gestagua, abordó el papel de la digitalización como herramienta estructural para afrontar sequías, inundaciones y los efectos del cambio climático desde una perspectiva integral del ciclo urbano del agua.

La intervención se enmarcó en la sesión dedicada a tecnologías para la resiliencia hídrica y partió de un diagnóstico global: el estrés hídrico ya no es una amenaza futura, sino una realidad presente. Según los datos compartidos, una de cada cuatro personas en el mundo no tiene acceso a agua gestionada de forma segura, y para 2050 cerca de 5.000 millones de personas vivirán en zonas con estrés hídrico. En paralelo, las inundaciones se han consolidado como el riesgo natural con mayor impacto económico en España, con episodios recientes como la DANA de 2024, que superó los 3.000 millones de euros en daños.

El agua, las personas y los activos en el centro

Alberto Provencio contextualizó la estrategia del grupo SAUR desde una triple responsabilidad: proteger el agua, a las personas y los activos públicos. Como operador internacional presente en más de 20 países y responsable del suministro a unos 20 millones de personas, SAUR gestiona más de 270.000 kilómetros de redes, más de 1.000 instalaciones de producción de agua potable y cerca de 2.500 estaciones de tratamiento de aguas residuales.

En este escenario, Provencio subrayó que la resiliencia hídrica no puede abordarse únicamente desde la reacción ante emergencias, sino desde la anticipación. Sequías prolongadas, eventos extremos más frecuentes y una infraestructura del agua envejecida obligan a optimizar la vida útil de los activos, mejorar la eficiencia energética y reforzar la capacidad de planificación. En este punto, reconoció el impulso que han supuesto los fondos PERTE, pero lanzó una reflexión clave: qué ocurrirá cuando finalice ese ciclo de ayudas y cómo se sostendrá en el tiempo la digitalización ya iniciada.

Alberto Provencio, Digital & IT Vicepresident en Saur International
Alberto Provencio, Digital & IT Vicepresident en Saur International

De la digitalización fragmentada a la visión 360

Uno de los ejes centrales de la ponencia fue la necesidad de superar la digitalización por silos. Provencio defendió que disponer de sensores, plataformas o sistemas aislados no garantiza resiliencia si no existe una visión 360 del ciclo integral del agua, capaz de conectar procesos técnicos, operativos, comerciales y financieros.

En este contexto, presentó la apuesta del grupo por una plataforma digital integrada, concebida como un ERP específico del agua, que da soporte a todos los procesos del ciclo: captación, producción, distribución, saneamiento, gestión de activos, relación con abonados, facturación y operación comercial. Esta integración permite transformar los datos en información accionable, reducir la complejidad operativa y facilitar una toma de decisiones más rápida y fundamentada.

Provencio insistió en que la inteligencia artificial, el big data y los gemelos digitales ya permiten pasar de un enfoque reactivo a uno proactivo, anticipando fallos, priorizando inversiones y planificando las infraestructuras que necesitarán los ciudadanos en el futuro. Todo ello con un objetivo claro: hacer transparentes procesos complejos y orientar la gestión tanto al servicio al cliente como a la sostenibilidad económica.

BlueSphere se diseñó como una herramienta nativa del negocio del agua, capaz de adaptarse a la diversidad de casuísticas de los municipios gestionados

BlueSphere: tecnología pensada para la operación real

Carlos Guerrero profundizó en la experiencia práctica detrás del desarrollo de esta plataforma, denominada BlueSphere, impulsada desde SAUR International con un papel destacado de Gestagua en España. Guerrero explicó que el proyecto nació de una constatación: aunque se estaba capturando una enorme cantidad de datos gracias a la digitalización, faltaba capacidad real para interconectarlos y explotarlos de forma coherente.

El reto no era almacenar más información, sino relacionar datos procedentes de múltiples fuentes —sensores, sistemas de telelectura, SCADA, plataformas comerciales— y ponerlos a disposición de los equipos de forma útil. Para ello, fue necesario un análisis profundo de los procesos internos, identificando ineficiencias antes de aplicar la tecnología.

BlueSphere se diseñó como una herramienta nativa del negocio del agua, capaz de adaptarse a la diversidad de casuísticas de los municipios gestionados, desde los más pequeños hasta los de mayor complejidad. Uno de los aspectos destacados fue su funcionamiento en modo desconectado, una funcionalidad clave para el trabajo en campo, donde la conectividad no siempre está garantizada. De este modo, los operarios pueden acceder a información crítica desde un móvil o tableta incluso en entornos adversos, sincronizando los datos posteriormente.

Carlos Guerrero, Director de IT en Gestagua
Carlos Guerrero, Director de IT en Gestagua

Resiliencia más allá de la emergencia

Ambos ponentes coincidieron en que la resiliencia hídrica no se construye únicamente para responder a crisis como sequías o inundaciones, sino para mejorar la operación diaria y preparar a las organizaciones para escenarios cada vez más inciertos. La digitalización integrada permite reforzar la seguridad de los trabajadores, optimizar recursos, reducir pérdidas y mejorar la calidad del servicio, al tiempo que sitúa a las personas en el centro de la gestión.

La ponencia cerró con una idea transversal al conjunto del encuentro: la tecnología ya existe, pero su verdadero valor reside en cómo se integra en la organización y en la cultura operativa. Para SAUR y Gestagua, avanzar hacia una gestión resiliente del agua implica conectar cada proceso, cada dato y cada decisión, garantizando que la transformación digital no sea un proyecto puntual, sino una capacidad estructural para cuidar del agua y de las personas en el largo plazo