El agua en la nueva economía digital: el reto de la inteligencia artificial
Con motivo del Día Mundial del Agua, ICEX pone el foco en el papel del agua en la nueva economía digital y, en particular, en su relación con el desarrollo de la inteligencia artificial.
Según los datos que arroja el estudio Watering the new economy de Global Water Intelligence, 30 minutos de uso de inteligencia artificial pueden requerir más de 600 ml de agua, debido principalmente a las necesidades energéticas, la fabricación de semiconductores y la refrigeración de centros de datos.
Este enfoque introduce una perspectiva relevante para el sector del agua, al situar la gestión de los recursos hídricos como un elemento cada vez más vinculado al desarrollo tecnológico y al crecimiento económico.
ICEX plantea la necesidad de avanzar hacia una ‘transición hídrica’ para una gestión más eficiente de los recursos
El agua como factor crítico en el desarrollo de la inteligencia artificial
Más allá del dato puntual, el desarrollo de la inteligencia artificial forma parte de una transformación económica más amplia, cuya huella hídrica está creciendo de forma sostenida. Este impacto se distribuye a lo largo de toda la cadena de valor, desde la generación de energía hasta la fabricación de semiconductores y la operación de centros de datos.
Según los datos de ICEX, el consumo de agua asociado a esta nueva economía alcanzó los 23,7 km³ en 2025, lo que supone un incremento del 38% respecto a 2020, y podría crecer un 129% adicional hasta 2050.
No obstante, conviene contextualizar estas cifras: a pesar de su crecimiento, este ámbito representó en 2025 en torno al 3,7% del consumo total de agua de la industria, situándose por debajo de otros sectores con mayor intensidad hídrica.
En este sentido, se pueden identificar varios factores que explican la creciente atención sobre la relación entre inteligencia artificial y agua. Por un lado, la velocidad de adopción de estas tecnologías está generando una demanda adicional significativa en plazos muy reducidos. Por otro, esta expansión coincide con un contexto de mayor incertidumbre hidrológica, marcado por la variabilidad climática.
A ello se suma el hecho de que la disponibilidad de agua no siempre se integra como criterio prioritario en la localización de infraestructuras tecnológicas, lo que puede acentuar la presión en regiones con estrés hídrico. Finalmente, las limitaciones de unas infraestructuras en muchos casos envejecidas plantean retos adicionales para absorber este crecimiento de la demanda.
Localización, infraestructuras y condicionantes operativos
Más allá del volumen de consumo, ICEX apunta a que el principal desafío no reside únicamente en cuánta agua demanda la nueva economía digital, sino en dónde y en qué condiciones se produce esa demanda.
En muchos casos, las infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial —como centros de datos o plantas de fabricación de semiconductores— tienden a concentrarse en regiones donde el estrés hídrico ya es elevado, lo que introduce tensiones adicionales sobre los recursos disponibles.
Esta situación se ve agravada por un contexto climático cada vez más incierto, en el que la variabilidad hidrológica reduce la fiabilidad de los recursos, y por la existencia de sistemas de abastecimiento y saneamiento que, en numerosos entornos, presentan un grado significativo de envejecimiento.
En este escenario, la planificación de nuevas infraestructuras tecnológicas y energéticas comienza a requerir una integración más explícita de la variable hídrica, no solo desde el punto de vista de la disponibilidad, sino también en términos de resiliencia operativa y sostenibilidad a largo plazo.
"La cooperación entre administraciones públicas, empresas tecnológicas y operadores del ciclo del agua se perfila como un elemento central para garantizar tanto la viabilidad de los nuevos desarrollos industriales como la protección de los recursos hídricos"
Transición hídrica, digitalización e innovación del sector
Ante este escenario, existe la necesidad de avanzar hacia una “transición hídrica” que permita acompasar el crecimiento de la nueva economía digital con una gestión más eficiente y sostenible de los recursos.
Este enfoque pasa por impulsar soluciones que integren, de forma coordinada, las necesidades del ámbito urbano e industrial, mediante el desarrollo de infraestructuras orientadas a la reutilización del agua, la reducción de pérdidas en red y la optimización de los sistemas de abastecimiento.
En este contexto, la cooperación entre administraciones públicas, empresas tecnológicas y operadores del ciclo del agua se perfila como un elemento central para garantizar tanto la viabilidad de los nuevos desarrollos industriales como la protección de los recursos hídricos.
"Se pone el foco en el papel de la digitalización como elemento clave para mejorar la gestión del ciclo integral del agua y dar respuesta a un entorno cada vez más exigente"
Estos enfoques colaborativos, apoyados en esquemas de partenariado público-privado y en modelos integrales que combinan diseño, financiación y operación, resultan especialmente relevantes en un momento en el que es necesario acelerar la renovación de infraestructuras y ampliar la capacidad de suministro en condiciones económicamente sostenibles.
En este proceso, destaca el posicionamiento del sector español del agua como uno de los referentes internacionales en la gestión del ciclo integral, así como en el desarrollo de soluciones vinculadas a recursos hídricos no convencionales, como la desalación y la reutilización.
Este liderazgo se apoya no solo en capacidades técnicas, sino también en una amplia experiencia en el desarrollo de proyectos complejos bajo esquemas de colaboración público-privada, así como en el diseño de soluciones integrales que abarcan desde la ingeniería hasta la financiación y la operación.
Desde esta perspectiva, ICEX subraya el potencial de las empresas españolas para contribuir al desarrollo de infraestructuras hídricas que den respuesta a los nuevos requerimientos de la economía digital, especialmente en aquellos entornos donde la presión sobre los recursos y la necesidad de modernización de los sistemas es más acusada.
En este contexto, también se pone el foco en el papel de la digitalización como elemento clave para mejorar la gestión del ciclo integral del agua y dar respuesta a un entorno cada vez más exigente.
Según la información trasladada, las nuevas aproximaciones basadas en el uso coordinado de datos, sistemas digitales y capacidades operativas están permitiendo evolucionar desde modelos de gestión reactivos hacia esquemas más proactivos, capaces de anticipar incidencias y optimizar la toma de decisiones.
Este cambio resulta especialmente relevante en un escenario marcado por la presión sobre las infraestructuras existentes y por la creciente frecuencia de eventos extremos, donde la capacidad de anticipación y respuesta se convierte en un factor determinante para reducir impactos operativos y garantizar la continuidad del servicio.
En este sentido, la integración efectiva de tecnología, datos y conocimiento operativo no solo permite mejorar la eficiencia, sino también reforzar la resiliencia de los sistemas, un aspecto cada vez más crítico para operadores y gestores del agua.
Mapa de innovación en el sector del agua en España
En línea con esta evolución, ICEX, en colaboración con la Plataforma Tecnológica Española del Agua (PTEA) y con el apoyo de la consultora Ayming, ha impulsado un mapeo de tecnologías del sector del agua en España con el objetivo de identificar las principales líneas de desarrollo e innovación.
"ICEX refuerza su labor de apoyo a la internacionalización del sector del agua, facilitando el acceso de las empresas españolas a oportunidades en mercados estratégicos y promoviendo la colaboración con instituciones, operadores y organismos multilaterales"
Este análisis ha permitido identificar 117 tecnologías en las que distintas entidades del ecosistema español tienen un papel activo, lo que ofrece una visión actualizada del estado de la técnica y de las tendencias emergentes.
Entre las áreas con mayor grado de desarrollo destacan las soluciones basadas en IoT para el monitoreo de la calidad del agua, la aplicación de inteligencia artificial y machine learning en la gestión hídrica y el uso de gemelos digitales para la optimización de infraestructuras.
Este conjunto de capacidades refleja un ecosistema innovador con un alto potencial de aplicación en distintos ámbitos del ciclo del agua, especialmente en aquellos vinculados a la mejora de la eficiencia operativa, la digitalización de procesos y la toma de decisiones basada en datos.
Internacionalización
En este contexto, ICEX refuerza su labor de apoyo a la internacionalización del sector del agua, facilitando el acceso de las empresas españolas a oportunidades en mercados estratégicos y promoviendo la colaboración con instituciones, operadores y organismos multilaterales.
El organismo trabaja de forma activa en regiones con alta demanda de soluciones hídricas, como América Latina, el norte de África o determinados mercados europeos, donde la necesidad de modernización de infraestructuras y mejora de la eficiencia del ciclo del agua abre nuevas oportunidades para el tejido empresarial español.
Actividad internacional y agenda sectorial
Esta labor se complementa con un calendario de actividades específicas para el sector del agua a lo largo de 2026, orientadas a generar contacto directo con potenciales socios internacionales y a posicionar la oferta española en entornos de alto valor añadido.
Estas iniciativas incluyen la organización de encuentros empresariales, misiones comerciales y participación en foros internacionales, configurando una agenda orientada a facilitar el desarrollo de proyectos y la apertura de nuevos mercados para las empresas del sector.
"Con motivo del Día Mundial del Agua, el reto no reside únicamente en atender el aumento de la demanda asociado a la nueva economía digital, sino en hacerlo desde modelos de gestión que garanticen la sostenibilidad de los recursos"
Inteligencia de mercado
En paralelo, ICEX desarrolla herramientas de inteligencia de mercado destinadas a mejorar la capacidad de análisis y toma de decisiones de las empresas.
Entre ellos destacan los estudios sectoriales y análisis de mercado que el organismo elabora de forma periódica, y que abordan aspectos como el marco regulatorio, las necesidades de inversión o las oportunidades de desarrollo en distintos países. En los últimos años, estos informes han analizado mercados como Marruecos, Perú, México, Reino Unido, Grecia o Sudáfrica, entre otros, proporcionando una visión estructurada de las dinámicas y oportunidades en cada contexto.
Tal y como señala ICEX con motivo del Día Mundial del Agua, el reto no reside únicamente en atender el aumento de la demanda asociado a la nueva economía digital, sino en hacerlo desde modelos de gestión que garanticen la sostenibilidad de los recursos. En este escenario, la capacidad de integrar innovación, infraestructuras y planificación hídrica será determinante para que el agua pueda desempeñar un papel activo en el desarrollo económico en los próximos años.