El pasado 14 de mayo se celebró el webinar “Datos e inteligencia artificial para transformar la gestión del agua: un caso de éxito en Estados Unidos”, una sesión organizada por MonoM (Grupo Álava) que reunió a profesionales del sector del agua interesados en conocer de primera mano cómo la tecnología está redefiniendo la operativa de las utilities.
Moderado por Cristina Novo, redactora técnica en iAgua y Smart Water Magazine, el evento puso el foco en uno de los grandes vectores de cambio en el sector: la integración de datos e inteligencia artificial como herramientas esenciales para mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y la toma de decisiones informadas.
La digitalización ya no es una opción, sino una necesidad. Así lo destacó Novo en su introducción, subrayando cómo cada vez más organizaciones están apostando por plataformas capaces de analizar datos en tiempo real, anticiparse a incidencias y optimizar procesos clave a lo largo del ciclo integral del agua.
A través de una experiencia concreta en el mercado estadounidense, el webinar mostró cómo estas soluciones tecnológicas están aportando valor real sobre el terreno. La plataforma MonoM, protagonista de la sesión, fue presentada como una herramienta capaz de integrar y aplicar inteligencia artificial en contextos operativos exigentes.
La transformación digital del agua: visión desde MonoM
Jorge del Valle, Chief Sales Officer de MonoM, fue el encargado de abrir el bloque de contenidos con una intervención centrada en los fundamentos tecnológicos de la plataforma y su papel en la digitalización del ciclo integral del agua.
Del Valle comenzó con una breve introducción sobre MonoM y su encaje en el Grupo Álava. Fundada en 2016, MonoM forma parte de una compañía con más de 50 años de experiencia en el sector industrial, con presencia consolidada en España, Portugal y Estados Unidos, donde opera a través de la filial Álava Internacional.
MonoM despliega una plataforma modular que aplica inteligencia artificial para anticipar fugas, fallos en bombas y roturas de tuberías en tiempo real
A continuación, repasó los principales retos a los que se enfrentan las entidades gestoras del agua: infraestructuras envejecidas, agua no registrada, fraudes, marcos regulatorios cada vez más exigentes y los efectos del cambio climático. A todo ello se suman las altas expectativas de los consumidores y las restricciones presupuestarias, todo en un contexto de costes energéticos elevados.
Ante este escenario, defendió que la única vía posible para avanzar es la digitalización. El objetivo debe ser claro: mejorar la eficiencia de las redes, reducir pérdidas y optimizar el consumo de agua y energía.
“Desde su creación, la compañía apostó por una plataforma de datos e inteligencia artificial, neutral y capaz de cubrir todos los casos de uso del ciclo integral del agua", Jorge del Valle
Para ello, explicó, es necesario intervenir en tres niveles: planificación (planes directores, levantamiento de redes), ejecución (sensorización, comunicaciones) y gestión de datos. Es en esta última donde MonoM aporta su propuesta de valor. Desde su creación, la compañía apostó por una plataforma de datos e inteligencia artificial, neutral y capaz de cubrir todos los casos de uso del ciclo integral del agua. Esto incluye procesos que van desde la captación hasta el vertido, pasando por tratamiento, distribución, abastecimiento y saneamiento. La solución de MonoM está diseñada para responder a las necesidades específicas de cada fase, pero siempre desde una plataforma unificada.
Del Valle detalló que la arquitectura funcional de MonoM se estructura en cinco fases clave:
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Generación de datos
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Ingesta
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Almacenamiento estructurado en un data lake unificado
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Uso y aplicación de analítica avanzada
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Integración con sistemas de terceros
Esto permite conectar fuentes tan diversas como sensores, SCADAs, sistemas GIS, MDMs, ERPs o GMAOs, eliminando silos de información y facilitando una visión integrada del sistema.
La plataforma cuenta con cuatro grandes bloques funcionales:
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Visibilidad operacional de la red de distribución
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Gestión de datos del abastecimiento (balances hídricos, fugas…)
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Visibilidad operacional de redes de saneamiento
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Gestión del ciclo industrial del agua (plantas, bombeos, potabilizadoras…)
Uno de los elementos diferenciales de MonoM es la incorporación de inteligencia artificial para maximizar el valor de los datos. En colaboración con la Universidad de Sevilla, la compañía ha desarrollado un informe que recoge el estado del arte de la aplicación de IA en el sector, desde la captación hasta el vertido.
Entre los casos de uso habilitados gracias a IA, Del Valle destacó:
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Predicción de demanda y calidad del agua
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Detección de fugas y fallos en activos electromecánicos
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Predicción de roturas de tuberías a cinco años vista
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Análisis de consumos y detección de anomalías en contadores telegestionados
Gracias a los modelos de machine learning desarrollados, la plataforma permite anticipar roturas, reducir falsos positivos y priorizar la atención sobre activos críticos, incrementando la capacidad de análisis del equipo humano.
“La modularidad permite a cada utility activar solo las funciones que necesita en cada momento, adaptando el despliegue a su ritmo y recursos”, Jorge del Valle
Finalmente, presentó la evolución más reciente de la plataforma: la incorporación de asistentes virtuales basados en IA generativa. Estos agentes especializados permiten interactuar con la plataforma mediante lenguaje natural, facilitando una consulta directa sobre el estado de los activos, consumos o presiones sin necesidad de acceder manualmente a los datos.
Del Valle concluyó su intervención con una transición al caso práctico que se presentaría a continuación: la implantación de MonoM en la ciudad de Burlington (Carolina del Norte), en colaboración con la empresa estadounidense Core & Main.
El caso de Burlington: despliegue, aprendizajes y visión de futuro
Joe Badera, Program Manager en Core & Main, presentó en detalle el caso de implantación de la plataforma MonoM en la ciudad de Burlington, Carolina del Norte. Con más de 15 años de experiencia en el sector del agua en Estados Unidos y una trayectoria en empresas como Sensus e IBM, Badera lidera programas centrados en soluciones de monitorización avanzada a nivel nacional.
“Se detectaron de forma anticipada fallos mecánicos en bombas, se obtuvieron datos de calidad del agua en tiempo real y se identificaron vertidos ilegales”, Joe Badera
Core & Main es un distribuidor con más de 100 años de historia, especializado en productos y servicios para agua potable, aguas residuales, drenaje y protección contra incendios. Cuenta con más de 370 oficinas y 5.500 empleados, de los cuales 200 se dedican a tecnologías de medición y a la iniciativa Core+, que integra hardware, software y servicios personalizados. MonoM forma parte de esta estrategia como plataforma clave para el mercado norteamericano.
Burlington, con 62.000 habitantes, fue elegida como ciudad piloto por su reciente despliegue de infraestructura AMI y LoRaWAN, por la familiaridad del equipo de Core & Main con su operativa y por su cercanía a la oficina desde la que se coordinó el proyecto. La ciudad gestiona el ciclo completo del agua: producción, distribución, recogida y tratamiento. Sus prioridades eran claras: avanzar hacia una gestión proactiva, aprovechar las inversiones tecnológicas recientes y anticiparse a problemas operativos como fallos en bombas o fugas.
Con estos objetivos, se diseñó un piloto integral que incluyó siete casos de uso:
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Monitorización de calidad del agua en embalses, mediante sondas multiparamétricas.
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Análisis predictivo de fallos en bombas, con sensores de vibración.
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Monitorización de presión en red de distribución para detectar fugas o incidencias.
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Identificación de infiltraciones y entradas en la red de saneamiento, con caudalímetros, sensores de nivel y pluviómetros.
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Detección de bloqueos por grasas y aceites (FOG) mediante sensores en pozos de registro.
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Análisis de consumo y detección de anomalías con datos de 28.000 contadores AMI.
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Predicción de roturas de tuberías basada en datos históricos, materiales y antigüedad.
MonoM integró datos de diversas fuentes: el sistema MDM Neptune 360, una plataforma IoT con sensores de red, y un sistema de recogida de datos de vibración, al que se prevé incorporar variables de bombeo y consumo energético. También se integraron archivos GIS, registros de roturas y datos del sistema de información al cliente (CIS), aunque este último no se conectó de forma continua durante el piloto.
Core & Main lidera un piloto con sensores IoT y analítica avanzada que permite a una utility transformar su gestión operativa sin interrumpir el servicio
El cronograma incluyó diseño, configuración, instalación de equipos, pruebas, formación y uso activo, que ya llevaba siete meses en marcha en el momento del webinar. El cierre del piloto está previsto para septiembre de 2025.
Durante el proceso, se identificaron tres grandes retos. El primero fue la calidad de los datos históricos, especialmente en lo relativo a roturas de tuberías, con información incompleta o mal estructurada. El segundo, problemas técnicos iniciales en algunos sensores IoT, que afectaron a la confianza del equipo municipal. El tercero fue la adopción de la plataforma: aunque la dirección apoyó con firmeza el proyecto, la asimilación por parte del personal operativo fue más lenta de lo previsto, por lo que se contó con el apoyo de una firma de ingeniería para facilitar la interpretación de los datos.
“MonoM encarna el concepto de Beyond the Meter, una visión del sector que apuesta por ir más allá de la mera recogida de datos”, Joe Badera
A pesar de estos desafíos, los resultados fueron significativos. Se detectaron de forma anticipada fallos mecánicos en bombas, se obtuvieron datos de calidad del agua en tiempo real, se establecieron correlaciones antes inexistentes —como entre lluvias e infiltraciones—, se identificaron vertidos ilegales y se detectaron anomalías de consumo que no habrían sido visibles sin inteligencia artificial. Todo ello permitió a la ciudad ganar capacidad de anticipación y mejorar la toma de decisiones.
De cara al futuro, está previsto ampliar la red de sensores, especialmente de presión y calidad del agua, mejorar la integración con el SCADA y el sistema CIS, e incorporar nuevas funcionalidades a medida que la plataforma evolucione. Jorge del Valle confirmó que MonoM ya dispone de los conectores necesarios para estas integraciones.
Para Badera, MonoM encarna el concepto de Beyond the Meter, una visión del sector que apuesta por ir más allá de la mera recogida de datos. La plataforma permite convertir esa información en decisiones concretas gracias a la analítica avanzada, el aprendizaje automático y la inteligencia artificial. Con ello, las utilities pueden pasar de un enfoque reactivo a una gestión proactiva y predictiva.
Badera concluyó subrayando que MonoM no es solo un software, sino una solución lista para liderar la próxima etapa de transformación en el sector del agua. Expresó su satisfacción por participar en este proceso y su voluntad de seguir colaborando estrechamente con MonoM para acompañar a más ciudades en su transición digital.
Preguntas del público
Durante el turno de preguntas, los asistentes plantearon cuestiones sobre aspectos técnicos, operativos y estratégicos del proyecto. Jorge del Valle y Joe Badera respondieron a temas como:
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Dispositivos IoT: Se emplearon sensores de presión, calidad del agua, vibración en bombas, caudal en alcantarillado y niveles en pozos. Se prevé incorporar más sensores y nuevas tipologías según las necesidades.
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Integración sin afectar la operativa: MonoM se integró con los sistemas existentes sin interrumpir la operación. Los datos se procesan en una plataforma paralela hasta que se valida su utilidad.
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Ventajas de la modularidad: Permite activar o desactivar funcionalidades según el ritmo de digitalización de cada utility, evitando depender de un único proveedor.
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Integración de SCADA: Aunque no se implementó durante el piloto, está prevista tras su finalización. Ya existen los conectores necesarios.
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Retorno de la inversión (ROI): En Burlington, se estima en 2 a 3 años, dependiendo de la gravedad de los retos abordados.
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Conectividad y mantenimiento de sensores: Se utilizó la red LoRaWAN existente. Algunos sensores requieren calibración periódica, especialmente los de calidad de agua.
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Barreras internas: Incluyeron falta de datos históricos estructurados, resistencia a nuevas integraciones y adopción desigual por parte del personal técnico.
Conclusiones
En el tramo final del webinar, Cristina Novo planteó a los ponentes una doble cuestión para cerrar la sesión con una mirada práctica y orientada al futuro: cómo iniciar con éxito una transformación digital en una utility y qué tecnologías marcarán la próxima gran evolución en la gestión del agua.
Joe Badera respondió que el primer paso esencial es comprender bien cuáles son los principales desafíos de cada organización. Identificar esos puntos críticos permite alinear el uso de la tecnología con objetivos reales, como ahorrar recursos, reducir tiempos de operación o mejorar la calidad del servicio. En su experiencia, no es necesario abordar un proyecto de gran envergadura desde el inicio. De hecho, subrayó que una de las ventajas de plataformas como MonoM es precisamente su capacidad para escalar: se puede comenzar con un caso de uso específico —por ejemplo, la calidad del agua— y, a medida que se obtienen resultados y aumenta la confianza, ir incorporando nuevos módulos, sensores y funcionalidades.
“Esta capacidad de conversar con la plataforma abre una nueva forma de acceso a la información, más ágil, directa y adaptada al día a día de los operadores”, Jorge del Valle
Jorge del Valle coincidió plenamente y añadió que esa capacidad de crecimiento progresivo está en el núcleo del diseño de MonoM. La modularidad permite a cada utility activar solo las funciones que necesita en cada momento, adaptando el despliegue a su ritmo y recursos. Esta aproximación facilita que la digitalización se produzca sin barreras tecnológicas ni dependencias rígidas de proveedores.
En cuanto a las tecnologías emergentes, Badera señaló que muchas de las tendencias más avanzadas —como la inteligencia artificial, el aprendizaje automático o la analítica predictiva— ya están integradas en la plataforma. A su juicio, el siguiente gran paso será la incorporación de nuevas generaciones de sensores, capaces de monitorizar variables que actualmente no se están midiendo. Esto ampliará la base de datos disponible y, con ella, el alcance de los análisis posibles, permitiendo detectar problemas antes de que se materialicen.
Del Valle destacó especialmente el potencial de la inteligencia artificial generativa. Explicó que MonoM ya trabaja con asistentes virtuales especializados en distintas fases del ciclo del agua. Estos agentes permiten interactuar con los datos mediante lenguaje natural, facilitando consultas como “¿cuál es el estado de los activos esta mañana?” o “¿dónde hay presiones anómalas en la red?”. Esta capacidad de conversar con la plataforma abre una nueva forma de acceso a la información, más ágil, directa y adaptada al día a día de los operadores.
Tras estas reflexiones finales, Cristina Novo agradeció a Jorge del Valle y Joe Badera su participación y destacó el valor del conocimiento compartido durante la sesión. También agradeció la asistencia a los profesionales conectados desde distintos países y anunció que, en los días siguientes, estaría disponible la grabación completa en iAgua, junto con una crónica del evento que resumiera los principales contenidos tratados.




