El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) ha adjudicado 2 millones de dólares a una iniciativa que pretende aumentar la inversión en infraestructuras basadas en la naturaleza para la adaptación al cambio climático, en colaboración con la Fundación MAVA, el Instituto Internacional para el desarrollo Sostenible (IISD) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).
La nueva iniciativa global, financiada por el Fondo Especial para Cambio Climático gestionado por el FMAM, utilizará modelos financieros y proyecciones climáticas para justificar económicamente las inversiones y facilitar que inversores y administraciones públicas puedan tener en cuenta las soluciones basadas en la naturaleza y asignarles un valor a la hora a tomar decisiones sobre gastos en infraestructuras.
Así, los responsables de la toma de decisiones contarán con valoraciones de bienes naturales que incluyan costes de capital y operativos, así como beneficios como el almacenamiento de carbono, purificación del aire, protección frente a la escasez hídrica, y adaptación al cambio climático, además de comparaciones con los costes de alternativas basadas en infraestructura gris.
La importancia radica en que actualmente no siempre se dispone de herramientas para comparar de forma directa soluciones de infraestructura verde o híbrida con alternativas, por ejemplo a la hora de tomar decisiones relacionadas con el control de inundaciones, la seguridad alimentaria, la protección de las zonas costeras, la conservación de los recursos hídricos y el tratamiento de las aguas residuales.
La Directora Ejecutiva y Presidenta del FMAM Naoko Ishii dijo “Estamos orgullosos de apoyar esta iniciativa, que aborda una importante laguna de información a la que se enfrentan inversores y responsables de proyectos cuando estudian la posibilidad de invertir en la naturaleza y en infraestructuras basadas en la naturaleza”.
La Fundación MAVA, organización filantrópica que trabaja en la conservación de la biodiversidad, colabora con el FMAM y aportará 2 millones de cofinanciación para ampliar el impacto del proyecto, que será llevado a cabo por ONUDI y el IISD. El proyecto, que utilizará datos del Servicio de Cambio Climático del programa europeo Copernicus, incluirá una base de datos pública en internet con información sobre la valoración y el funcionamiento de infraestructuras basadas en la naturaleza.
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