Connecting Waterpeople

Charla y visita a la Presa de Tirajana: 400 años de una gran Heredad de Aguas

538
(4)
  • Charla y visita Presa Tirajana: 400 años gran Heredad Aguas
    Presa de Tirajana

Sobre el blog

Jaime J. González Gonzálvez
Geógrafo contemplativo de presas. Una visión de las obras hidráulicas y no simples definiciones (Gran Canaria / Islas Canarias). Información al público, educación y crítica creadora. © textos y fotografías
Sofrel

Inicia este año la vieja Heredad de Acequia Alta de Sardina y Aldea Blanca sus 400 años de tiempo con una charla y visita a la cautivadora Presa de Tirajana. Pero antes de hablar del evento, que tuvo lugar con éxito hace unos días, es oportuno indicar que el Cabildo Insular de Gran Canaria sólo tiene un siglo de vida, de ahí su inmadurez para muchos temas, como p.e., la comprensión de que el canario se ha esforzado en cultivar su jardín durante más de 400 años ejecutando miles de obras hidráulicas que conservan su pasado en sus mampuestos, morteros y formas estructurales e hidráulicas. Una isla con miles de acequias, canales, tuberías, minas, pozos, galerías, estanques y presas, es una isla-museo del agua. Ahora bien, la simbolización de lo que es una realidad y un hecho -que son bienes de interés cultural- debe tener su concepción y nacimiento en los organismos más jóvenes, aún sin madurar. A propios y extraños: el Cabildo de la Gran Canaria ha impedido hasta la fecha la declaración de Bien de Interés Cultural a las obras hidráulicas de almacenamiento, captación y trasvase. Políticos y arqueólogos: el arte de lo insensible.  Dicen que las malas bestias sólo ven las cosas desde algún punto de vista partidista. 


Es incuestionable la falta de comprensión que tienen las malas bestias a los viejos símbolos de la Gran Canaria: las obras hidráulicas de nuestras heredades y comunidades de aguas. Pero independientemente de los intereses palpables que tienen las malas bestias de lo nuestro, la vida sigue y la vieja Heredad de Acequia Alta de Sardina y Aldea Blanca inició sus actos de celebración con una charla sobre la historia de la construcción de la Presa de Tirajana, cuyo muro cerró la Caldera de Tirajana en 1974. Un éxito de asistencia para una actividad local que está fuera del escenario político-arqueológico de la Gran Canaria


La celebración de los 400 años de la Heredad arrancó sobre la magna coronación de la Presa de Tirajana, cuya historia de construcción se inició en 1955 con la visita al barranco del ingeniero de presas Federico Macau Vilar. Tras una presentación y charla inicial sobre la estructura principal, sus obras complementarias y las viejas estructuras auxiliares de la década de 1960, el grupo recorrió los 170 metros de coronación para la observación del paisaje cultural y natural de la unidad obra y terreno. Fue un gran día: propios y extraños reunidos en una obra bien visible que fue ejecutada sin presencia de arqueólogos. 


Lo que aquí importa son los pequeños rasgos del evento: asistencia al lugar, observación y análisis del conjunto, comprensión de la historia, asombro y admiración de lo ejecutado, y lo demás. Porque lo que es singular y ostensible es un espectáculo. Y la organización del evento, a cargo del maestro Juan Bolaños Domínguez, fue un éxito. Merece la pena recordar lo que me dijo hace ya tiempo: conservar los valores etnográficos contribuye a consolidar la historia. La Presa de Tirajana no aparece en la Carta Etnográfica de Gran Canaria pero su paisaje cultural dice mucho del valor etnográfico que tiene esta construcción: los arqueólogos no ven con claridad interior el gigantesco espectáculo que tiene la unidad presa-terreno-agua de Tirajana. Los ecologistas del lugar si. Todo tiene su valor porque todo tiene sentimiento del tiempo. 


Incluso las estructuras auxiliares: tiempo [1967]


Charla: Cerrar el Barranco de Tirajana: Escollera de acarreos con núcleo de arcilla



Presa de Tirajana


Dice el presista Juan Hernández Ramos en su magnífico libro Las Heredades de Aguas de Gran Canaria (1954) que más que la tierra, ni ninguna otra consideración (estratégica, política, industrial o comercial), fueron las aguas la causa principal de la iniciación y desarrollo de los actuales núcleos de población. Sin embargo, ninguna de las miles de obras hidráulicas ejecutadas por las viejas Heredades de la Gran Canaria, como p.e., tomaderos, minas, acequias, galerías, pozos, estanques o presas, ha sido declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento de ingeniería. Parafraseando a Hernández Ramos, obras hidráulicas que todavía admiramos y que revelan la acometividad y pericia de los hombres que las construyeron, explotan y mantienen. Por desgracia, tenemos una Corporación Insular distante y ciega que no tiene 400 años de historia [y la historia trata de la realidad], de ahí que sus arqueólogos y políticos sean incapaces de reconocer el esfuerzo de los isleños para vivir en un oasis en el desierto del Océano. Un oasis donde el agua escasea.

Expresión personal.