India se está convirtiendo en uno de los mercados más atractivos del mundo para el desarrollo de tecnologías de desalinización de agua. La magnitud de los desafíos hídricos que afronta el país, unida a su acelerado crecimiento económico e industrial, está impulsando inversiones millonarias destinadas a garantizar la seguridad hídrica de la población y de los sectores productivos.
Para las empresas españolas especializadas en agua y medio ambiente, este contexto representa una oportunidad de enorme relevancia estratégica.
Aunque India alberga aproximadamente el 4 % de los recursos hídricos mundiales y cuenta con más de 7.500 kilómetros de costa, la presión sobre sus recursos de agua dulce es cada vez mayor. El crecimiento demográfico, la urbanización, la expansión industrial y la intensificación agrícola han generado una situación de estrés hídrico que afecta a buena parte del territorio. Además, la explotación de aguas subterráneas supera en muchas regiones la capacidad de recarga natural de los acuíferos, agravando aún más el problema.
Ante esta realidad, la desalinización ha dejado de ser una tecnología marginal para convertirse en un elemento fundamental dentro de la planificación hídrica nacional. El país está impulsando nuevos proyectos tanto para abastecimiento urbano como para uso industrial, especialmente en los estados costeros donde la disponibilidad de agua marina facilita la implantación de estas instalaciones.
Las previsiones de crecimiento del sector reflejan claramente esta tendencia. El mercado indio de la desalación se encuentra todavía en una fase relativamente temprana de desarrollo, pero muestra un elevado potencial de expansión. El valor de mercado estimado para 2025 alcanza los 740 millones de dólares y se espera un crecimiento sostenido durante los próximos años, hasta superar los 1.120 millones en 2031. Esta evolución convierte a India en uno de los destinos más prometedores para las empresas internacionales vinculadas al tratamiento de agua.
El mercado indio de la desalación se encuentra todavía en una fase relativamente temprana de desarrollo, pero muestra un elevado potencial de expansión
La tecnología predominante es la desalación por membranas y, en particular, la ósmosis inversa. Esta técnica concentra la mayor parte del mercado gracias a su eficiencia, reducción de costes y capacidad para adaptarse a diferentes condiciones operativas. La mejora continua de las membranas, los sistemas de recuperación energética y las herramientas digitales de optimización han contribuido a consolidar esta tecnología como el estándar de referencia.
Precisamente en este ámbito es donde las empresas españolas poseen algunas de sus principales fortalezas. España se ha convertido en una referencia mundial en desalación gracias a décadas de experiencia acumulada en territorios con estrés hídrico, tanto en la península como en archipiélagos y mercados internacionales. La capacidad para diseñar, construir y operar grandes infraestructuras desalinizadoras sitúa a las compañías españolas en una posición privilegiada para participar en la expansión del mercado indio.
La demanda pública continúa representando la mayor parte del mercado. Los gobiernos estatales y las administraciones municipales lideran numerosos proyectos destinados a garantizar el suministro urbano. La particular estructura administrativa india hace que muchas competencias relacionadas con el agua estén descentralizadas, por lo que los estados desempeñan un papel decisivo en el lanzamiento de licitaciones y en la planificación de infraestructuras.
Entre los principales focos de oportunidad destaca Gujarat. Este estado, uno de los más industrializados del país, concentra una parte muy importante de las plantas desalinizadoras existentes y mantiene ambiciosos planes de expansión. Las nuevas instalaciones previstas en localidades como Mandvi, Dwarka, Mundra o Ghogha reflejan la apuesta regional por incrementar la capacidad instalada y responder tanto a las necesidades urbanas como industriales.
Tamil Nadu constituye otro mercado especialmente atractivo. Su capital, Chennai, se ha consolidado como uno de los principales centros de desarrollo de proyectos de desalación de toda Asia. La construcción de la gran planta de Perur, llamada a convertirse en una de las mayores instalaciones de la región, simboliza la dimensión de las inversiones que se están movilizando.
Asimismo, Maharashtra y Andhra Pradesh ofrecen perspectivas muy interesantes. En el entorno de Mumbai se están desarrollando importantes megaproyectos para garantizar el suministro de una de las mayores áreas metropolitanas del mundo. Por su parte, Andhra Pradesh combina la creciente demanda industrial con el surgimiento de nuevos polos vinculados a energías renovables y producción de hidrógeno verde.
Además del sector público, la demanda industrial emerge como uno de los motores de crecimiento más relevantes del mercado. Compañías energéticas, petroquímicas, farmacéuticas y manufactureras necesitan fuentes seguras y sostenibles de suministro hídrico para mantener sus operaciones. A ello se suma la creciente presión regulatoria para reducir vertidos y mejorar la reutilización del agua.
Uno de los segmentos con mayor potencial es el vinculado al hidrógeno verde. India ha lanzado ambiciosos programas para convertirse en un actor relevante en esta industria y muchos de los nuevos complejos energéticos requerirán importantes volúmenes de agua desalinizada. Esta tendencia abre un campo de actividad especialmente atractivo para las empresas españolas, que acumulan experiencia internacional tanto en desalación como en integración de energías renovables.
Además del sector público, la demanda industrial emerge como uno de los motores de crecimiento más relevantes del mercado
El panorama competitivo es exigente y altamente internacionalizado. Grandes grupos indios comparten mercado con multinacionales de referencia procedentes de Europa, Estados Unidos e Israel. Sin embargo, la creciente complejidad tecnológica de los proyectos favorece a aquellas empresas capaces de aportar un elevado valor añadido.
En este sentido, la imagen de España resulta especialmente positiva. Las compañías españolas son reconocidas internacionalmente por su liderazgo en tecnologías de ósmosis inversa, recuperación energética, digitalización de operaciones y gestión eficiente de grandes infraestructuras hidráulicas.
La innovación constituye otro de los factores diferenciales. El mercado indio empieza a demandar soluciones que permitan reducir los costes energéticos, optimizar el funcionamiento de las instalaciones y minimizar el impacto ambiental. Tecnologías como los sistemas digitales de monitorización, los gemelos digitales, la automatización avanzada o las soluciones para la gestión de salmueras adquieren cada vez más relevancia. Son áreas donde la ingeniería española dispone de conocimientos altamente valorados.
Las oportunidades no se limitan a la construcción de grandes plantas desalinizadoras. Existe también una demanda creciente de componentes especializados, membranas avanzadas, equipos de recuperación de energía, sistemas de control, software de optimización y servicios de operación y mantenimiento. Estas actividades pueden facilitar el acceso al mercado para empresas de menor tamaño o para compañías altamente especializadas.
No obstante, la entrada en India requiere una estrategia bien definida. Persisten barreras como la complejidad burocrática, la opacidad de algunos procesos de contratación, los requisitos de contenido local y la elevada sensibilidad al precio. Por ello, resulta habitual que las empresas extranjeras operen mediante alianzas con socios locales o participen en consorcios que les permitan adaptarse mejor a las exigencias regulatorias y comerciales del mercado.
Las políticas asociadas a la iniciativa Make in India también están transformando el entorno competitivo. Aunque estos requisitos pueden representar una dificultad inicial, también generan oportunidades para las empresas españolas que estén dispuestas a desarrollar colaboraciones industriales locales o a posicionarse como suministradores de tecnologías críticas difícilmente replicables.
En definitiva, la desalinización en India se encuentra en un momento de expansión excepcional. La combinación de escasez hídrica, industrialización, exigencias medioambientales y transición energética está impulsando una ola de inversiones que previsiblemente continuará durante la próxima década. Para España, cuya industria del agua se sitúa entre las más avanzadas del mundo, el país representa una oportunidad estratégica de primer nivel. La experiencia acumulada por las empresas españolas en proyectos complejos, junto con su capacidad para ofrecer soluciones eficientes, sostenibles y tecnológicamente avanzadas, las convierte en socios idóneos para acompañar el desarrollo de la infraestructura hídrica india en los próximos años. Basada en el documento del ICEX sobre el mercado de la desalinización en India.
Para más información, descarga nuestra ficha sectorial ‘Desalinización de aguas en India‘ en www.icex.es. También puedes contactar con nuestros expertos en la Oficina Económica y Comercial de España en Nueva Delhi.



