Alejandro Cózar Castañeda, comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Duero, abrió el bloque dedicado a las conclusiones del V Congreso Ibérico de Restauración de Ríos, Restauraríos V-Soria, en la Jornada sobre actuaciones de restauración fluvial y protección frente a inundaciones en ejecución en el marco del PRTR. Su intervención situó el congreso como un punto de encuentro ibérico de referencia, con cerca de 450 participantes, más de 150 contribuciones técnicas y un lema que resume el cambio de enfoque: restaurar las arterias del territorio para aumentar la resiliencia ante el cambio global.
Cózar estructuró su intervención en tres ideas principales. La primera, que restaurar ríos también es gestionar mejor el riesgo de inundación, porque devolver espacio al río permite recuperar laminación natural, reducir exposición y mejorar el estado ecológico. La segunda, que los ríos deben entenderse como sistemas complejos y dinámicos, donde importan el agua, el sedimento, la biota y la interacción entre procesos. La tercera, que el reto actual es de gobernanza: compartir información, comunicar mejor, hacer seguimiento e integrar la restauración en la planificación hidrológica, de inundaciones y territorial.
Desde la experiencia del Duero, el ponente repasó actuaciones en las tres dimensiones de la conectividad fluvial. En conectividad longitudinal destacó la eliminación de 273 obstáculos transversales y la adaptación o permeabilización de 339; en conectividad lateral, la eliminación de cerca de 140 kilómetros de motas y el retranqueo de 8,5 kilómetros; y en conectividad vertical, la reincorporación de más de 610.000 metros cúbicos de sedimento en distintos ríos de la cuenca.



